Martes, 31 Enero, 2012 - 21:15

Correo de nuestros lectores
Control y Poder

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

La violencia machista siempre va de la mano de la agresión verbal y de la fuerza física. Se alía con el "control permanente" y los celos desmedidos.

Tiene la forma de hacerse evidente al retozar con palabras hirientes y descalificaciones desagradables. Su propósito es hacer daño y el mas cruel es el daño psicológico que deja en la víctima. Porque son heridas que no se ven y que nunca cicatrizarán.



Irónicamente seducen al principio con engaños, hace regalos constantemente y dice palabras dulces. Sabe manejar el juego de la manipulación. Cuando y como convencerla es su estrategia. Desde tener el control sobre ella para dirigir su voluntad de tal manera que esta no se de cuenta que es controlada y dirigida, que se esta convirtiendo en "un objeto" de los caprichos de él y que no podrá escapar sin pedir ayuda.



Ella hará todo lo que el dice, dependiendo absolutamente de su voz de mando. Aunque el le dirá siempre que hace todo mal, que es una inútil, una tonta y que si él la deja o le pasa algo, ella quedará tirada en la calle.



Este juego de control llegará a su máxima expresión en los eventos violentos. Y el temor que despertará las agresiones en la victima lo inducirán a él a sentirse más poderoso. Y hacer lo que quiera con ella y cuando lo desee, será cotidiano. Desplegando para ello un control casi demencial sobre todos sus actos, aun los más insignificantes.



La victima creerá al principio que el tiene razón y ella es la culpable que el se enoje con ella.



Aunque sus cambios del odio al amor a veces la confunden, pero para él es eficaz herramienta para mantener la manipulación en la relación. Sabe que de ese modo ella lo obedecerá y la fuerza será el empuje para que el equilibrio entre "control y poder" la someta más.



Constantemente abusa de su carácter servil y se aprovecha de su sumisión obligándola a hacer algo que ella no desea, pero que es conciente que si lo contradice deberá soportar los golpes en su cuerpo.



Estos serán graduales, pueden empezar con un pellizcón, una cachetada, un empujón y luego se irán incrementando en sus formas y en su intensidad, en la medida en que la victima se vuelva más resistente a las órdenes.



Tanto la agresión verbal como física son métodos de sometimiento intensivos que conducen a menoscabar la autoestima de la victima para desvalorizarla completamente.



Los insultos constante de "sos una idiota";"sos una incapaz";"sos una bruta";"inútil","infeliz","no servís para nada","te vas a morir de hambre si yo te dejo", etc, han hecho carne en ella y siente que esas palabras son verdades de lo que ella es en si misma. Porque desde su perspectiva percibe la realidad tal como él se la hizo ver : que "ella no es nada".



(*) [email protected]