Sábado, 28 Enero, 2012 - 18:01

Correo de nuestros lectores
Un permanente retroceso
El drama de la basura

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Somos vecinos de la Zona Sur, de Resistencia que venimos sufriendo los perjuicios de la inacción con la cuestión del basural, desde hace más de ocho años.

Por si fuera poco, en los últimos días, hubo que soportar por lo menos tres quemazones que inundaron la ciudad de humo y olores. En una de ellas la humareda era tan densa que podía observarse desde los aviones (hay informes al respecto). Aunque seguramente no haga falta abundar en detalles, pues los lectores habrán vivido lo mismo. Chicos que jugaban a la pelota en el Club Central Norte, me contaron que hasta allí llegaba el daño del humo.



Casi al mismo tiempo, con fecha 19 del corriente, apareció en un portal la noticia de que un grupo de vecinos de la zona sur se quejaba de la misma afección. El dato llamativo estaba en que reclamaban habitantes de Villa Facundo (altura de Soberanía al 1000), y del Barrio Carpincho Macho (en adyacencias de la alcaidía, cuatro kilómetros másadelante).



La dolorosa conclusión entonces, podía ser una sola: como desde hace 10 años, la basura, sus perjuicios y sus olores sitiaban la ciudad. Puede afirmarse entonces que no solo que no se avanzó en la cuestión, sino que hemos retrocedido, al punto de que las quemazones, tema que ya se había superado, vuelven a cobrar doloroso protagonismo.



En este marco distribuir culpas en ciudadanos que viven en la extrema marginalidad de la interna de un basural, -discutiendo lo que otros dejan- resulta bastante más sencillo que asumir responsabilidades y fracasos, ya que no pudo ejercerse autoridad, ni respeto por el habitante.



Desde donde no se puede volver atrás es desde las graves consecuencias que han padecido familias enteras del sur de Resistencia. Eso no puede medirse.



En nuestra zona –barrio Guiraldes- existen 40 contenedores, para más de 15000 personas,   un aborto natural de un cerebro inmóvil, ó un claro mensaje de necesidad presupuestaria. Es común ver entonces los contenedores desbordados, y a comensales como moscas, perros y caballos repartiéndose el festín, frente a viviendas y centros comerciales. ¡Ya nadie sabe dónde meter tanta basura.



También ocurre que hay lugares en los cuales clandestinamente se amontona todo lo que se tira sin tener en cuenta los problemas que se pueden ocasionar tanto para el ambiente como para la salud de las personas que viven cerca.



Empleados me contaron que durante la primer gestión de la Intendente Ayala, (ya vamos por la tercera) por iniciativa del Cr. José Valentín Benítez, se concretaron jornadas de trabajo y estudio, con la participación de vecinos, técnicos, consejos profesionales, cámaras empresariales y aun miembros del ejecutivo municipal. Al mismo tiempo Benítez ofreció desarrollos estratégicos alternativos, promovió la formación de una Comisión que estudiara el tema y trabajó en ordenanzas que declaraban la emergencia en ese orden, forzando así una mayor asignación presupuestaria; por ese entonces de $12000 para la atención y  refuerzo de  la guardia en el basural y el enterramiento.



De la anécdota ya hace 6 años, y del descontrol total de la situación, cerca de 9 años. Obran en mi poder infinidad de notas y trámites, iniciados por nosotros, nada más y nada menos que como habitantes de esta ciudad, con el apoyo de vecinos de otros lugares, periodistas, ambientalistas,  ONG, sindicatos, etc.…no sé si se podrá publicar una expresión que en nuestra inclaudicable tarea, en contra del deterioro de la salud de nuestros hijos, la hemos escuchado algunas veces: nunca nos dieron pelota…y como toda esta  basura ¡estamos podridos!
Fuente: 
(*) D.N.I. Nº 14.194.422