Domingo, 22 Enero, 2012 - 15:15

Moyano y Scioli, en la misma línea de fuego del Kirchnerismo

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El kirchnerismo, avalado está claro por Cristina Fernández, puso en la línea de fuego al jefe de la CGT, Hugo Moyano, y al gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Para cada uno de ellos, sostienen en el gobierno nacional, tiene una premisa: promover el alejamiento de Moyano de la conducción de la central obrera y "desnaranjizar", dicen, la provincia de Buenos Aires, en alusión al color que Scioli eligió para identificar a su gestión.

En el oficialismo tienen en claro que la presidenta "no lo quería antes y menos ahora" a Moyano y que en consecuencia ha decidido apostar a un reemplazante del camionero. En ese esquema, entraría el metalúrgico Antonio Caló "porque otro no hay". Subrayan que el perfil que le agrada a la Jefa de Estado es el de Hugo Yasky, pero que no hay manera que el docente cruce el charco para hacerse cargo de la CGT.



Sobre la falta de alternativas a Caló, recuerdan que en algún momento el elegido fue Gerardo Martínez, del gremio de la construcción, hasta que salió a la luz la denuncia que lo vinculó al Batallón 601 durante la dictadura militar.



Los argumentos de los "k" contra el hombre fuerte de la CGT son claros: el sindicalismo no entendió que éstos son otros tiempos. La gente no los va a apoyar, ni el PJ. Y esas demostraciones de fuerza no sirven porque este gobierno defiende a los trabajadores, no los explota como el menemismo, argumentan.



Sin embargo, saben que la movida que preparan para junio -cuando vence el mandato del camionero- no será fácil, porque no creen que Caló quiera confrontar con Moyano. Por eso, prefieren que "cuando se llegue al congreso" de la CGT, "esté todo arreglado".



¿Qué significa eso? Que se llegue a un arreglo con Moyano, cuya principal preocupación es no ir "preso" por alguna causa como la de los medicamentos truchos; o que se abra un diálogo con "los gordos" para conseguir su apoyo para erigir a un nuevo secretario general de la central obrera.



Lo que sí dejan en claro desde el kirchnerismo es que quieren "afuera" a Moyano de la CGT, y no están preocupados porque pase a cumplir un rol opositor al margen de la central obrera.



Casi en un plano similar, en el kirchnerismo promueven la "desnaranjización" de la provincia, esto es, quitarle poder a Scioli, aunque aclaran que no pretenden "mariotizar" esa estrategia. Es decir, no abrazar a ciegas la estrategia del vicegobernador Gabriel Mariotto, de criticar públicamente y en reiteradas ocasiones a Scioli.



Descartan que Cristina Fernández no va a encumbrar a Scioli para su sucesión sino que, "en el peor de los casos", dejará que compitan entre sí los candidatos al 2015. Incluso, un ultrakirchnerista de la provincia de Buenos Aires ensayó: "A Moyano sólo le queda aliarse con Scioli".



Pero el oficialismo deja sentado que la pelea en el 2015 será "entre Macri, Binner y nosotros". ¿Quién en nombre de ese "nosotros"? Todavía falta mucho.
Fuente: 
(*) Agencia DyN