Sábado, 14 Enero, 2012 - 11:21

Sigue la polémica por el Defensor del Pueblo
Aguilar: "Yo no quiero compartir la Cámara con corruptos, si Corregido tiene pruebas que las presente"

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Así de categórico fue Eduardo Aguilar ante Diario Chaco en la mañana de este sábado. Es que ante su iniciativa parlamentaria que propicia elegir de nuevo al Defensor del Pueblo -de la misma manera en que concreta sus nombramientos la Corte Suprema de Justicia-, y eliminar el cargo de Adjunto, recrudeció la polémica. Reaparecieron voces a favor y en contra del designado Defensor, Gustavo Corregido, y en ese marco resonaron sus críticas al Cuerpo a cuyos miembros había tildado de “corruptitos políticos”.

Aquella apreciación la había formulado ante Diario Chaco el abogado saenzpeñense el 24 de noviembre pasado, enmarcada en su malestar porque el día anterior los diputados habían aprobado la estructura de cargos para la Defensoría del Pueblo pero salvo ocho lugares que le dejaron reservados para que el titular del instituto designe a sus colaboradores, al resto le habían puesto nombre y apellido.



El presidente de la bancada Justicialista, Ricardo Sánchez, había respondido momentos más tarde que Corregido había incurrido en “un error conceptual grave” por haber tratado de “corruptitos políticos” a los diputados, recordándole que esos mismos “corruptitos políticos” son los que lo habían designado.



En esos días, Eduardo Aguilar aún no era miembro de la Cámara de Diputados y se desempeñaba como ministro de Economía de Chaco. Ahora que preside ese Poder del estado, uno de los proyectos que ingresó como legislador busca destrabar el tema Defensor del Pueblo ya que dicho instituto constitucional sigue sin funcionar pues el Ejecutivo vetó la referida sanción de creación de la estructura de cargos.



Y para que no queden dudas respecto a su postura, Aguilar pronunció hoy ante Diario Chaco la frase que titula esta nota: “Yo no quiero compartir la Cámara con corruptos, si Corregido tiene pruebas que las presente”.



En su propuesta legislativa de Ley, Aguilar impulsa una nueva metodología para la designación del Defensor del Pueblo, que se basa en dotar al titular del cargo de una estructura de gabinete (seis contratos, similar a la de un ministro del Ejecutivo) y que los puestos de planta orgánica sean concursados de manera abierta y con antecedentes y oposición.



Plantea además eliminar el cargo de defensor adjunto “porque no se ajusta a lo que establece la Constitución”, así como la necesidad de que la designación goce de la máxima transparencia posible”.



De acuerdo con este proyecto, se deroga la Ley 6817 (la que creó la estructura de cargos y que fuera vetada por el Ejecutivo) e impulsa un nuevo sistema de elección, basado en el esquema mediante el cual se hacen los nombramientos en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.



“Lo que buscamos es un sistema similar al decreto 222/03 que impulsó Néstor Kirchner y que permitió que la Argentina cuente con la Corte más prestigiosa de la historia, con representación de los distintos fueros y participación ciudadana”, definió Aguilar al presentar su proyecto.