Lunes, 9 Enero, 2012 - 17:27

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INSSSEP, centro de atención

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El INSSSEP continúa siendo centro de atención de sus afiliados, aún más, de los chaqueños por ser una obra social que presenta muchas curiosidades en su esencia y en sus manejos por personas ajenas a los genuinos intereses de la misma.

Es una obra social curiosa que en la práctica parece no pertenecer a sus afiliados porque quienes la conducen responden a una variedad de sectores ávidos de protagonismos diferentes que confunden los lineamientos básicos que hacen a los verdaderos objetivos de una obra social.



Se debería atender a los enfermos, prioridad y fundamento de una obra social. Debería protegerse al afiliado como regla básica de la misma en las distintas negociaciones con los proveedores, que también deben ser tratados con respeto y seriedad. Una obra social no tiene por qué beneficiar a los proveedores, pues ellos negocian libremente según sus propios intereses, ellos se protegen a sí mismos en cada acción comercial celebrada por acuerdo de ambas partes, donde una de las partes son los afiliados. Deberían remover de inmediato a aquellos representantes del INSSSEP que utilizan el Poder para beneficiar a los proveedores dejando desprotegidos a los afiliados mediante una falsa representatividad de hecho.



El Gobierno es el único garante del afiliado, que no debe permitir que prevalezcan fuerzas diferentes por encima de las necesidades de salud de los suyos. Debería evitar que los intereses laborales de sus trabajadores dirijan la obra social por tener fines diferentes y en muchos casos contrarios a los lineamientos y objetivos fundamentales.



El Directorio debe estar formado íntegramente por sus afiliados, que no pertenezcan al Gobierno ni a sus trabajadores ni a ningún otro tipo de gremio ni partido político. De no ser así entonces llenan de personal mediante compromisos políticos y gremiales que hacen más difícil las tramitaciones, generan una carga injusta en los costos que hacen disminuir las prestaciones y servicios.



¿La obra social es lugar para becarios? ¿Es lugar para reclamar pases a planta de los distintos contratados por compromisos políticos de gremios, gobernantes y partidos políticos de cada gestión de gobierno?



¿Por qué el Gobierno no les asigna un lugar diferente a toda esta gente con necesidades laborales y alivia la enorme sobrecarga que hace difícil e imposible la prestación de servicios necesarios a sus afiliados y el debido pago a sus proveedores?



¿Existen también grupos de personas o instituciones que jamás han aportado y políticamente el gobierno los ha introducido con los mismos beneficios de aquellos que vienen aportando durante toda su vida? ¿El Gobierno paga estos aportes por ellos o los hacen los afiliados a costa de ser limitados en sus beneficios?



Han convertido a la obra social en una financiera, también se ha hablado de un gerenciamiento. ¿No le saldría más barato al afiliado sacar un crédito de algún Banco, cuando necesita algún tratamiento, que aportar todos los meses en esta obligatoria financiera que además vuelve a cobrar cuando sirve algún tratamiento?



Ya se comienzan a ver docentes desdentados porque su obra social no les cubre los dientes ni les alcanza su sueldo para comprarlos. No pueden salvar sus dientes mediante tratamientos de conducto, entonces optan por extraerlos porque el INSSSEP no les cubre esa práctica. Podríamos referirnos también a las dificultades en las prótesis, medicamentos, atenciones, y el invencible plus combatido por aquellos representantes de los afiliados que benefician a otros.