Martes, 27 Diciembre, 2011 - 15:50

La única sobreviviente del choque en Brasil "está bien"

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Lo aseguró Guillermo Giglione, quien viajaba con la familia accidentada rumbo a las playas de Pinheira. Lucía Ferraro de 16 años permanece internada en un hospital de Rosario Do Sul, donde los médicos recomendaron "aguardar 48 horas" para ver su evolución. Todavía no sabe qué pasó con sus padres y hermanos.

Lucía Ferraro (16), única sobreviviente de la tragedia ocurrida ayer en la ruta BR 290, continúa internada en un hospital de la ciudad de Rosario Do Sul. “Está bien”, afirmó esta mañana Guillermo Giglione, quien viajaba junto a la familia accidentada rumbo a las playas de Pinheira.



“Ella está bien. Estuve hablando con el médico y me dijo que hay que esperar 48 horas” para seguir su evolución, contó Giglione en diálogo con el canal C5N. La chica sufrió heridas de consideración. “Tiene un fuerte golpe en el tórax, un pulmón perforado y una pierna quebrada”, detalló. El hombre, de 43 años, es vecino y amigo de los Ferraro. Ayer, al momento del accidente, viajaba con su mujer y su hija en su auto unos cien metros delante de la Zafira. Giglione recuerda que iba en el asiento trasero de su coche (manejaba su mujer) cuando escuchó un fuerte ruido.



“Me doy vuelta. Veo el colectivo que ya había impactado e iba de costado sobre su derecha y un auto que da vueltas", relató. Preocupado, le preguntó a su mujer dónde estaban sus amigos y, al enterarse que iban detrás, decidieron dar la vuelta y ver qué había pasado. “Volvimos y el cuadro que nos encontramos fue aterrador”, resumió.



Los Giglione fueron los primeros en llegar al lugar de la tragedia. Y él mismo fue quien rescató a Lucía de entre los hierros retorcidos de su coche. “Primero lo saco a Gustavo (Ferraro). Lo levanto y veo que no reacciona. Entonces escuché a Lucía quejarse y la ayudé” a salir, continúa.



Fue su familia la que asistió a la chica y la trasladó al hospital María Auxiliadora de la ciudad de Rosario Do Sul. “Gracias a Dios que pudimos llevarla”, dice. Y cuenta que él, su mujer y su hija son quienes acompañan a la adolescente durante su internación. “Lucía todavía no sabe que toda su familia murió. Y los únicos que estamos acá para decirle algo somos nosotros”, revela quebrado por el llanto.



Serán ellos también quienes tengan que darle la terrible noticia. “Estoy preocupadísimo (por decirle qué pasó con sus padres y hermanos)”, solloza. Luego, junta fuerzas y asegura que su familia permanecerá en Brasil hasta que Lucía reciba el alta.“Me voy a quedar acá hasta que me la devuelvan”, asegura.



Mientras tanto, en Santa Fe se aguardaba la llegada de los cuerpos de las víctimas de la tragedia. Los restos de Leticia Noemí Debuck Santin (41); su esposo, Gustavo Ferraro (39); y sus hijos, Matías (18), Andrés (11) y Thiago (3) serán velados esta tarde en una casa velatoria del microcentro de la capital provincial.



Es que si bien la familia vivía hacía varios años en Rosario, era oriunda de la capital santafesina y sus allegados decidieron que sean velardos allí.
Fuente: 
Clarín