Lunes, 19 Diciembre, 2011 - 10:08

Correo de nuestros lectores
Cadena de Favores

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Los chaqueños conocieron a Giuliana y su necesidad de ser trasladada junto a sus padres y hermanos a China, quien padece el Síndrome de Morsier. Hubo una cruzada solidaria exitosa, y muchos festivales que hicieron posible el viaje tan costoso de esta niña que con su sonrisa iluminaba sus ojos miopes.

Obtuvieron el dinero, el monto necesario. Luego de tanto tiempo, ahora ya están en China.



Sus padres trabajadores, además de la ansiedad por la salud de la pequeña, se les abría un mundo de interrogantes , porque todo es desconocido, desde el viaje a Buenos Aires, el aeropuerto, los trámites, los trasbordos, los idiomas…la llegada a ese país lejano que promete dar visión a los ojos de Giuliana.



Luego de estar rodeado de cientos de personas que alegres participaron de los festivales, ahora quizás tuvieron que enfrentar sus propios miedos y su inexperiencia, y sentir lo que esa soledad propia de lo desconocido, sumado a la preocupación y la responsabilidad de haber elegido llegar allí, tan lejos.



Un grupo de personas, acompañaron en este “trance” a la familia de Giuliana, hasta Ezeiza rumbo a China y fueron despedidos por Luis Cividini y Carlos Alabe de Ciudad Limpia Chaco. Uno de los referentes de Ciudad Limpia en Buenos Aires, Luis Cividini, acercó a la Familia de Giuliana elementos e información necesaria para el viaje y la estadía en China.



Otra colaboradora de la Fundación, Jimena Cevino, una argentina que reside en Beijín, los recibirá y brindará asistencia a toda la familia.



Este gesto nació del corazón de la Fundación Ciudad limpia y este acompañamiento, vale tanto como los dólares conseguidos. Quedaba o queda el resto. La ansiedad, el temor, la falta de experiencia,



El valor del acompañamiento y la contención, no puede medirse en pesos. Quizás, usted piense, que lo que le ocurre a Giuliana
“es problema de ellos”, o
“pero la gente colaboró”, o “yo hice mi aporte”, “los chaqueños ayudaron”, y algunos políticos se sumaron. Es cierto, y a todos los que hicieron posible y fueron tan generosos, MUCHAS GRACIAS, MUCHAS PERO MUCHAS GRACIAS.



Algunos, quizás, no hayan podido ir a los festivales, otros habrán orado en silencio
y puede que otros se hayan planteado, “yo no puedo dar o hacer nada”. ¿Sabe que puede?

Esto es lo que se quiere plantear. En una provincia sensible y generosa, cada uno puede dar “lo que puede”, “lo que tiene”, “su fortaleza”, “lo que siente”. SI PUEDE!



Y como quizás, deben haber muchos niños o adultos con igual necesidades, por ejemplo: estarán los que los pueden trasladar en vehículo hasta la Terminal , los que pueden acercarle información, los que tienen experiencia en viajes y los pueden orientar, o tenga
un dato, un número telefónico, un correo electrónico, o simplemente una palabra de aliento. ¿Vio que todos tenemos algo para dar? Poder lograr que sientan que no estén solos, luego de compartir con una multitud en algarabía, que puso su talento y tiempo para llegar a la meta, que también hay quienes con poco o mucho están cerca.



Cada uno de nosotros tiene un “talento”, eso, simplemente “eso”, al que necesita, o al que sufre, déle ese aporte valioso suyo. Es suficiente, necesario y valioso. No es otra cosa que expresar Amor, no es otra cosa que sientan que somos buena gente.

A cualquiera puede tocarle un trance parecido. Nadie está exento.



Personalmente, en estos momentos, elevo mi oración al mismo Dios de usted, para que se haga posible, lo que en su momento la familia de Giuliana lo creyó imposible. Y como Dios no hace nada por la mitad, a todos nos sorprenderá el resultado.



Y repetiré lo que expresó el arquitecto Alabe:

"Recemos para que Dios ilumine a los cirujanos, médicos y asistentes chinos para que Giuliana regrese con sus ojitos sanos y su mirada ilumine a otros niños que padecen este sindrome y nos abra los ojos del corazón para ser más solidarios", fue el mensaje final.



(*) [email protected]