Viernes, 16 Diciembre, 2011 - 18:15

El gobierno le respondió a Moyano: "La mejor forma de cuidar a los trabajadores es cuidar la gestión de Cristina"

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El Gobierno nacional salió hoy a responder a las críticas del secretario general de la CGT, Hugo Moyano y a través del ministro del Interior, Florencio Randazzo: "Cada uno tiene la libertad de opinar lo que quiera. Yo estoy convencido de que la mejor forma de cuidar a los trabajadores es cuidar a este gobierno, que ha generado más de cinco millones de puestos de trabajo", sentenció el jefe de la cartera política.







En tanto, por segundo día consecutivo, Cristina Fernández evitó confrontar con el líder del gremio de Camioneros, aunque ratificó en dos actos en Mendoza que "esta Presidenta va a trabajar incansablemente por los 40 millones de argentinos" y defendió el proyecto de reforma del Estatuto del Peón Rural que ayer obtuvo media sanción de Diputados, pero que fue resistido por los legisladores que responden a la CGT.



"Queremos generar más puestos de trabajo registrados, acabar con la explotación de niños y mujeres. Lograr más recursos para la seguridad social para llegar todavía más a la cobertura que hoy es de casi el 96 por ciento de los hombres y mujeres en condiciones de jubilarse en la República Argentina gracias a haber recuperado la administración de las AFJP. Por estas cosas, esta Presidenta va a seguir trabajando incansablemente", enfatizó.



Luego, en lo que pareció un mensaje indirecto al líder de la CGT, Fernández de Kirchner señaló: "Para las otras, que trabajen otros que tengan tiempo. Yo solamente tengo tiempo para mejorar la calidad de vida de los 40 millones de argentinos".



Moyano, durante un acto multitudinario realizado ayer en el estadio de Huracán, condicionó las futuras negociaciones paritarias a que el gobierno acceda a una serie de reclamos relacionados al mínimo no imponible de impuesto a las ganancias, el salario familiar y una deuda millonaria con obras sociales, mientras renunció a sus cargos en el peronismo alineado a la Presidenta, por considerarlo "una cáscara vacía" que "le falta peronismo".

En la misma línea que en su discurso de reasunción, la Presidenta remarcó su pertenencia al peronismo: "Yo vengo del sur del país, donde estaban las huelgas del 21, donde los obreros pedían más velas o un cuero de oveja para taparse en el invierno". "Estos fueron los hechos que engendraron el peronismo. Esos hechos y esas injusticias fueron las que generaron que alguien se hiciera cargo de las demandas de una sociedad, como fue Perón. Y sancionó, siendo secretario de Trabajo y Previsión, el Estatuto del Peón Rural", replicó la jefa de Estado.



Luego, respondió irónica a una consulta de un asistente al acto en Mendoza sobre si le parece que están nerviosos: "Un tecito de tilo no les vendría nada mal", deslizó.



El vocero elegido por el Gobierno para salir al cruce de Moyano fue el ministro del Interior, aunque también evitó la confrontación y puso énfasis en los logros del gobierno.



Randazzo señaló que se "ha puesto nuevamente en vigencia al salario mínimo, vital y móvil; restablecido las paritarias y ha vuelto los recursos de nuestros trabajadores en el marco del Estado para poder pagar una Asignación Universal que hoy dignifica a millones de pibes".



En tanto, el secretario gremial de SMATA, Ricardo Pignanelli, -uno de los gremialistas más cercanos al gobierno de cara a una eventual sucesión en la CGT- intentó relativizar el enfrentamiento al señalar que "no es una declaración de guerra" el discurso pronunciado ayer por Moyano, aunque reconoció que hay "chispazos" entre el Gobierno y la central obrera y pidió "sentarnos a conversar".



Desde la oposición, el radicalismo se mostró preocupado por el nivel de enfrentamiento.



El ex vicepresidente Julio Cobos advirtió que ante este conflicto "lo que tendría que estar, es unida toda la CGT".



En tanto, el senador Ernesto Sanz denunció que la disputa entre la CGT y el Gobierno "es una pelea de poder" que se está incrementando porque aparecen "las facturas que en vida de (el ex presidente) Néstor Kirchner, estaban tapadas".



El resto del oficialismo prefirió mantener el silencio. El titular del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi y el senador y ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se excusaron de opinar al explicar que "no" escucharon el discurso del dirigente camionero y que estaban "muy ocupados en otros temas".
Fuente: 
Agencia DyN