Miércoles, 14 Diciembre, 2011 - 19:42

El karateca podría pedir su libertad "por falta de mérito"

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Luego de que el análisis de ADN en la escena del crimen, correspondiente a dos personas diferentes, no coincidiera con el de Osvaldo Martínez, la investigación ahora pone el foco sobre el remisero que identificó a Martínez, Marcelo Tagliaferro, el padre de la nena asesinada, Daniel Galle y una ex pareja de Marisol, Víctor Chavarría.



Osvaldo Martínez, el karateca acusado del cuádruple crimen de La Plata, busca ahora que la investigación por la masacre se oriente hacia otros tres hombres a los que ya les ordenaron análisis de sangre, luego de que se confirmó que no le pertenecen los rastros de ADN hallados en la escena de los homicidios.



Sorpresivamente, los investigadores decidieron anoche extraer sangre al remisero Marcelo Tagliaferro, testigo clave en la causa a la hora de involucrar al karateca en el hecho, y a dos ex parejas de sendas víctimas: Daniel Galle (padre de la nena asesinada y ex marido de su madre, Bárbara Santos), y a Víctor Chavarría (ex pareja de Marisol Pereyra).



Los investigadores quieren saber si alguno de ellos pudo haber estado involucrado en la matanza que se desató en la noche del 26 y la madrugada del 27 de noviembre en la casa de La Plata donde vivían Bárbara Santos (29), su hija Micaela (11) y su madre Susana de Barttole (63), todas asesinadas junto a Marisol Pereyra (35).



Hasta ahora la principal hipótesis era que, en un brote de celos, Martínez había apuñalado a su novia, luego a la madre y a la nena y cuando la amiga tocó el timbre -luego de bajar del remís en el que iba a la vivienda- la obligó a pasar y también la degolló.



Hoy, sin embargo, el fiscal platense Alvaro Garganta admitió que se abre otra línea de investigación con los resultados del análisis de ADN que no ubican a Martínez en la escena del crimen.



Una de esas posibilidades implicaría pensar en otro hombre en la masacre, aunque sin dejar de considerar los indicios que ya existen contra Martínez.

Por lo pronto, el fiscal remarcó que la Policía Científica hizo un "minucioso trabajo" para poder levantar rastros, pero admitió que la escena del crimen "fue prolija".



"No había huellas dactilares, costó recoger el ADN y hubo que hacerlo con mucho cuidado -dijo-. Nosotros juntamos pruebas a favor o en contra del imputado, nos manejamos de manera objetiva".



Mientras tanto, el abogado Julio Beley, defensor de Martínez, advirtió que sin el ADN contra su cliente "no hay prueba suficiente para dejarlo detenido" y reclamará su liberación por falta de mérito.

"Creo totalmente en la inocencia de mi cliente. Dije que el ADN iba a ser el elemento determinante para acreditarla; si no aparece Martínez, es que no estuvo", aseguró el abogado.



Precisamente, la estrategia de Martínez es sostener que esa noche vio una película en su casa y se quedó dormido, aunque ningún testigo ha confirmado su coartada porque estuvo solo.



En ese sentido, hubo varios indicios en su contra que hoy el defensor de Martínez descalificó.



Al respecto, Beley subrayó el "alto grado de exposición" que tuvo su cliente apenas se concretó su detención y afirmó que en la zona donde vive el imputado hay muchas antenas (de telefonía celular) que se activan.



El abogado admitió el delicado estado emocional de su cliente: "Voy a verlo cada dos días porque tengo miedo de que atente contra su vida, porque está preso por algo que no hizo, perdió a su pareja y todavía no le cayó la ficha".



Hasta ahora, la situación de Martínez parecería encaminarse a su prisión preventiva, luego del reconocimiento del testigo en rueda de personas, el testigo que dijo haber visto su auto en cercanías de la casa de la masacre y la activación de la antena de su teléfono celular en esa zona.



Pero hoy el fiscal Garganta recibió los informes de la asesoría pericial de la Suprema Corte bonaerense que indicaban que el análisis hecho sobre un palo de amasar, un cuchillo y las uñas de una de las víctimas no eran compatibles con el ADN de Martínez.



"No descartamos ninguna hipótesis", manifestó el funcionario y remarcó que no dejaron de investigar "nada" en torno a los homicidios.



Garganta reveló también que el fin de semana pasado "se tomaron más de diez declaraciones en la Fiscalía por una línea (de investigación) que apareció respecto a la madre de Bárbara".



Y además se dispuso extraerle sangre a Tagliaferro, Galle y Chavarría, y los resultados ahora podrán abrir una nueva etapa en la investigación.