Miércoles, 14 Diciembre, 2011 - 18:15

Desaparecido en 1976
Encuentran los restos del senador peronista Vargas Aignasse

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Los restos de Guillermo Vargas Aignasse, senador provincial justicialista desaparecido en la última dictadura militar, fueron encontrados en una fosa común e identificados, informó este miércoles, su hijo Gerónimo, ex diputado nacional y actual legislador tucumano.

Por el crimen de Vargas Aignasse, perpetrado en abril de 1976, fueron condenados en 2008 a cadena perpetua los ex jerarcas de la dictadura Luciano Benjamín Menéndez y el recientemente fallecido Antonio Domingo Bussi, con fallos que quedaron firmes tras ser confirmados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.



La recuperación de huesos del dirigente peronista y su identificación, mediante el cotejo de ADN con tres de sus hijos -María Marta, Guillermo y Mariana-, fue llevada a cabo por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).



En tanto, dentro del ex Arsenal Miguel de Azcuénaga del Ejército, donde funcionó el mayor centro clandestino de detención y exterminio de Tucumán, fue descubierta una fosa común con restos de desaparecidos en la dictadura.



El gobernador José Alperovich sostuvo este miércoles, que la confirmación de la existencia de fosas comunes con restos de desaparecidos en la provincia "comprueba que el genocidio de la dictadura militar fue tremendo..., el grado de aberración que tuvo en la Argentina y cómo se mataba gente".



"Sin dudas es bueno que se muestre a la sociedad y que se esclarezcan los hechos", enfatizó.



Mientras, la confirmación del hallazgo de los restos de Vargas Aignasse fue realizada por su hijo, el ex diputado nacional y hoy legislador tucumano Gerónimo Vargas Aignasse, tras ser notificado por el juez federal Fernando Poviña de que se vinculó, con una certeza del 99,9 por ciento, los restos óseos de un pie encontrados en el llamado Pozo de Vargas.



El Pozo de Vargas es una vieja construcción de mediados del siglo XIX enterrada en el suelo (una suerte de chimenea invertida), para extraer agua cuando en la zona pasaba un tren a vapor de trocha angosta que llevaba caña de azúcar a ingenios cercanos.



Los trabajos del EAAF llevan recuperados varios cientos de trozos de ropa, calzados y huesos, entremezclados con cal y otros componentes químicos para acelerar la descomposición orgánica, lo que dificulta la identificación de las víctimas arrojadas en el sitio.



Se extrajeron muestras del Pozo (en desuso desde principios del siglo pasado) de hasta unos 50 metros de profundidad, y quedarían aún unos 30 metros más para llegar al fondo, donde se presume que habría la mayor concentración de pruebas.



"Uno siempre tiene la esperanza de que va a encontrar a quien está desaparecido. Esa condición es el limbo del horror, no se puede terminar de resolver el duelo. Fue un momento de mucha conmoción, porque terminamos un proceso de búsqueda que parecía imposible", sostuvo Gerónimo Vargas Aignasse.



El informe de ADN está firmado por el presidente del Equipo Argentino de Antropología Forense, Luis Fondebrider.