Martes, 13 Diciembre, 2011 - 18:42

Crimen en La Plata: ADN en el lugar del asesinato no sería del karateca

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La situación de Osvaldo Martínez, el karateca acusado del cuádruple homicidio ocurrido en La Plata, podría verse aliviada por primera vez en el expediente que investiga el caso y abre la puerta a saber si hubo otro hombre en la escena del crimen.

Los estudios de ADN realizados en la escena del crimen habrían dado negativo con respecto al karateca detenido por el crimen. "Oficialmente no hay nada. Estamos esperando los resultados, pero el fiscal (Alvaro Garganta) nos dijo que todavía no hay nada", aseguró esta tarde a DyN el abogado Gustavo Galasso, uno de los querellantes de la causa.



Sin embargo, trascendió que los análisis realizados en la asesoría de la Suprema Corte bonaerense sobre el palo de amasar, un cuchillo y las huellas encontradas bajo las uñas de una de las víctimas habrían dado negativo con respecto a Martínez.



"Si el ADN diera positivo, sería la condena de Martínez. Si da negativo, es una prueba más y habrá que seguir investigando si hubo otra persona", dijo el abogado a esta agencia.



De acuerdo a la información trascendida, de ser negativos los resultados, la defensa de Martínez tiene previsto exigir que los patrones genéticos se comparen con otros tres hombres.



Entre ellos, está el remisero Marcelo Tagliaferro, testigo clave en la causa porque reconoció a Martínez en rueda de presos como el hombre que la noche del crimen salió de la casa de la calle 28, entre 41 y 42, en el barrio La Loma de La Plata y le ordenó que se fuera porque su pasajera, Marisol Pereyra (una de las víctimas), se quedaba.



De acuerdo a la hipótesis de los investigadores, aquella noche del 27 de noviembre pasado, Marisol, de 35 años, pasó por la casa de su amiga Bárbara Santos, de 29, donde vivía además su hija de once años, Micaela Galle, y su ex compañera de trabajo y madre de Bárbara, Susana Barttole.



El fiscal Garganta sospecha que en un arranque de celos porque Bárbara iba a salir con Marisol, Martínez mató a su ex pareja y luego acuchilló a la madre y a la nena, momento en el cual llegó la amiga en un remís y también decidió asesinarla.

El karateca, sin embargo, negó haber estado en la casa de la masacre, pese a que su celular se activó en esa zona a la hora del crimen.



Según declaró, aquella noche estuvo solo en su casa viendo una película en HBO y luego se fue a dormir.



Por eso, planteó otras hipótesis para investigar: a un pariente esquizofrénico, al ex marido de Marisol, a los vinculados a una deuda que tendría su ex suegra y hasta al propio remisero.



Lo cierto es que el fiscal Garganta afirmó hace unos días que "hay muchas piezas" que comprometen al karateca y señaló que el asesino ha "borrado las huellas".

"Es una escena (del crimen) donde la persona que fue se tomó el tiempo de borrar, de acomodar, de cambiarse la ropa, porque tuvo que haber estado muy ensangrentado" tras matar a las víctimas, había dicho el fiscal.



Según el fiscal, "el pasillo y la escena de los hechos fue caminada muchas veces por una zapatilla embebida en sangre", con un calzado número 42, similar al que usa Martínez.

Y añadió entonces que "hay como spray por todos lados después de cada puñalada, de cada golpe; están los bajo mesadas abiertos, la cajonería, hay alguna bolsa tirada, que denotan que la persona se tomó el trabajo de guardar la ropa, de cambiarse" y también "hay en algún lado signos de limpieza, de borrado de huellas". 



Fuente: Infobae