Jueves, 1 Diciembre, 2011 - 16:48

Sáenz Peña
Caso Ríos: declararon 4 testigos, uno de ellos cambió su testimonio y se desdijo

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Este jueves, se llevó a cabo en la Cámara del Crimen Nº1 el segundo día de audiencias por el Caso Ríos, el joven muerto a puñaladas en el barrio Tiro Federal de Sáenz Peña en el mes de agosto de este año. Uno de los cuatro testigos previsto para la fecha –según precisaron- “ratificó todos y cada uno de sus dichos, fue preciso y ubicó al imputado Moya en la escena del crimen. Mientras que los testigos propuestos por la defensa no aportaron datos significativos para el caso, y uno de ellos se desdijo de sus dichos”. Los alegatos se conocerán el próximo martes a partir de las 9.

Este jueves, en sala Unipersonal de la Cámara del Crimen Nº 1 a cargo del doctor Horacio Oliva y bajo el Ministerio Publico del doctor Rodolfo Lineras, se presentaron cuatro testigos, dos aportados por la defensa y dos por la querella, además se incorporó por lectura la testimonial de una vecina que no pudo asistir a la audiencia debido a que se encuentra con su hija internada.



Rubén Cañete, fue uno de los primeros en prestar declaración, explicó de manera pormenorizada cómo se desarrollaron los hechos ese 9 de agosto en inmediaciones a su vivienda. En su testimonio dijo que pudo ver cuando Juan Carlos Moya “lo tomó a Ríos con la mano izquierda como abrazándolo y con la mano derecha hacia movimientos”. Luego dijo que vio a Moya “abandonar el lugar, caminando ligero, dejando su moto”.



Cañete fue la persona que firmó el acta de constatación luego que la policía arribara al lugar del hecho y realizara el secuestro de los elementos encontrados en ese lugar.

La querella asumida por el abogado Juan Pokorny señala que “la de Cañete fue la segunda testimonial que descarta de plano la supuesta pelea entre Moya y Ríos, que caen al piso, dan vueltas en el piso tratando de zafar de las puñaladas”.



Posteriormente se presentó Diego Leiva, quien brindó una versiónde los hechos distinta a la que había declarado en Fiscalía e intentó describir lo ocurrido ese día con los mismos términos que el imputado, indicando que “Ríos fue el que atacó primero”. Por lo que se leyó por Secretaría la declaración del mismo. Este testigo en Fiscalía había dicho que no sabía cómo ocurrió el hecho porque no se encontraba en el lugar. Se desconocen los motivos del cambio en su declaración.



Seguidamente se presentó un testigo aportado por el abogado defensor Daniel Orellana, quien describió de manera pormenorizada el arma utilizada en el asesinato.



Juan Carlos Flamenco, un jornalero de 38 años, que vive a dos cuadras del lugar del hecho, es el otro testigo que fue citado a declarar en esta causa, pero según manifestó “ni siquiera sabía porque estaba citado”, que no sabía nada de lo ocurrido porque se encontraba trabajando.



PARA LA DEFENSA DE MOYA HAY UNA ORFANDAD PROBATORIA EN CUANTO A LAS TESTIMONIALES



El abogado Daniel Orellana asumió la defensa de Juan Carlos Moya, quien consideró que en el marco de este juicio “existe una orfandad probatoria en cuanto a las testimoniales y en cuanto a los demás elementos que se incorporaron y que tiene que ver con la situación puntual de la escena del hecho, como quedó ese lugar después de haber sucedido esa situación de conflicto entre Moya y Ríos”, señaló.



Orellana dijo al hacer su evaluación en el segundo día de audiencias que se escucharon cuatro testimonios, “en realidad tres testigos que pudieron aportar algo al esclarecimiento de este hecho”. Pero la defensa claramente a través de la declaración indagatoria por parte de Juan Carlos Moya ha planteado una cuestión que tiene que ver con una situación de riña o de pelea suscita en el lugar y que desafortunadamente termino con la vida de Eduardo Ríos.



“Vamos a esperar a ver qué piensa su señoría en relación a la valoración de los elementos que se incorporaron, pero considero que respecto al “Homicidio Simple” por el cual está siendo juzgado Moya a los fines de una sentencia en tal sentido hay una orfandad probatoria en cuanto a las testimoniales y en cuento a los demás elementos que se incorporaron”.



Explicó Orellana que uno de los testigos corrobora la versión dada por su defendido, dijo que “su testigo fue claro cuando dijo que pudo apreciar una situación de una patada, de un empujón de Ríos hacia Moya que fue el inicio del conflicto y que a su vez en el acta de constatación que se ha incorporado como elemento de prueba de que no es que las motos estuvieron paradas o que Moya estaciono la moto bajo y lo hincó a Ríos. Ellos tenían un conflicto de vieja data que terminó con la vida de uno de ellos”.