Lunes, 28 Noviembre, 2011 - 20:54

Ultimos días de Cobos: ¿desistirá de tomar juramento a Cristina?

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El vicepresidente Julio Cobos se alejará del primer plano del escenario nacional envuelto en una polémica con su sucesor, Amado Boudou, sobre designaciones de personal presuntamente extemporáneas a pocos días de retirarse del cargo. Reclama que desde el oficialismo le hagan un pedido formal para no participar de la jura de la Presidente, y que no sea una “imposición a los empujones”.





El propio presidente del Senado dijo que evitará convertirse en fuente de conflicto en la Asamblea Legislativa del 10 de diciembre, pero requiere que se lo pidan formalmente.



Sus allegados aseguran que le entusiasma más la idea de eludir una silbatina de parte de los militantes oficialistas que seguramente estarán en el Parlamento que la insistencia en el derecho constitucional que le asiste de tomar el juramento.



Pero reclama que se le haga un pedido formal, y no sea una imposición a los empujones.



La última semana llegaron al despacho de Cobos funcionarios del Gobierno con la intención de llegar a un compromiso que evite su presencia en el momento de la jura de Cristina Fernández, pero aún nadie habló de la existencia de compromisos para viabilizar el acuerdo.



Desde comienzos de noviembre, tras las elecciones presidenciales, Cobos activó una pequeña estructura partidaria en el seno de la UCR nacional, promovió una mayor representación institucional para sus seguidores en la bancada radical del Senado y realizó gestos hacia los empleados de la cámara alta, con los que compartió fideos hechos por sus manos, mientras se encargó de dejar en orden todos los papeles oficiales, sobre los que perderá todo tipo de control en 15 días.



Cobos se retira de la Vicepresidencia sin ningún cargo político, casi sin pista donde aterrizar, mientras asegura que volverá a su profesión de ingeniero y sólo hará uso de su función política de delegado mendocino al Comité del radicalismo, aunque promete volver a mediados de diciembre para apoyar a Sandra Riobóo, quien en octubre apoyó a Hermes Binner, para que encabece el partido.



Este final de tan bajo perfil es sorprendente para un dirigente que supo saltar escollos para ocupar un puesto central en la estructura de poder de la Argentina y dio muestras de una inusual habilidad para acceder a lugares destacados partiendo de situaciones que no permitía augurar avances tan importantes.