Lunes, 21 Noviembre, 2011 - 19:10

Atribuyen el escándalo de la convención a la "falta de reflexión"

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Tras el escándalo que terminó el sábado a la madrugada con gritos y empujones entre los máximos dirigentes de la UCR, continuó hoy la polémica sobre como el radicalismo saldrá de la situación de crisis. Stubrin apuesta a la elección de un nuevo presidente en diciembre para lograr el diálogo entre los distintos sectores.





Un dirigente histórico como Marcelo Stubrin, apostó a que la situación se resuelva con la elección de un nuevo presidente del Comité nacional en diciembre próximo, que "impulse el diálogo entre los distintos sectores y presente a la Convención nacional un proyecto consensuado de reforma de la Carta Orgánica" que vuelva acercar al radicalismo con la ciudadanía.



Mientras, el senador Gerardo Morales y el dirigente bonaerense Leopoldo Moreau, representantes de los dos sectores que el viernes a la noche terminaron enfrentándose a los gritos y empujones en la Convención nacional que sesionó en Vicente López, continuaron con duros cruces atribuyéndose la responsabilidad de la derrota del pasado 23 de octubre.



"Hay patrullas extraviadas, desorientadas, que como siempre producen situaciones agitadas, hace falta reflexionar un poco más, organizarse mejor", advirtió Stubrin sobre el enfrentamiento que derivó el sábado a la madrugada en la suspensión de la Convención nacional.



Para el veterano dirigente alfonsinista, "la Convención fue convocada con demasiada premura, no hubo reflexión entre las elecciones y la reunión del máximo órgano deliberativo como para poder avanzar en un proyecto para reestructurar el partido".



Stubrin admitió que en los debates que históricamente se dio el radicalismo "en la Convención nacional siempre es inevitable un cierto desorden", porque "es parte de la democracia partidaria" aunque advirtió que "en este caso, el viernes se dio simultáneamente con la falta de reflexión previa".



Consultado sobre cómo saldrá el radicalismo del escándalo que hizo naufragar la Convención nacional que había sido convocada para debatir una reforma que permita elegir al presidente del radicalismo en forma directa por los afiliados -hoy se realiza de forma indirecta a través de delegados de cada provincia-, Stubrin consideró que un paso intermedio sería "elegir nuevo presidente del Comité Nacional quien deberá diseñar una reforma buscando el consenso con todos los sectores".



Finalmente, el dirigente vaticinó que "va a ser un debate largo, pero necesario". En las últimas horas, Moreau y el senador Morales insistieron en culpar a sus respectivos sectores por la derrota electoral y se enfrentaron por el posicionamiento que debería adoptar el radicalismo como fuerza de oposición parlamentaria en el segundo mandato de la presidenta Cristina Fernández ante un kirchnerismo con mayoría en ambas cámaras.



En declaraciones radiales Moreau afirmó hoy que el centenario partido "no tiene liderazgos" ni siquiera "para sostener" una "reestructuración del partido", al tiempo que rechazó el "antikirchnerismo bobo" que impulsaría la corriente partidaria de Morales y el diputado y ex candidato presidencial, Ricardo Alfonsín.



Tanto Moreau como Morales minimizaron los incidentes registrados en la convención radical del viernes pasado.



"En diez horas de debate hubo tres minutos de griterío, se trata de un desacostumbramiento al funcionamiento de los partidos", dijo Moreau.

Por su parte, Morales opinó que fue "una buena Convención" en la que hubo un "arduo debate" que "se empezó a generar con la intervención de Moreau, pero particularmente lo que le estábamos refutando es que ha habido un planteo cuasi oficialista que ha planteado la revisión del radicalismo en el Congreso".



En la vereda opuesta de Moreau, Morales insistió en que "el partido tiene que pararse con una actitud responsable, denunciando y oponiéndose a la concentración de poder" del kirchnerismo.