Domingo, 20 Noviembre, 2011 - 13:21

Entrevista
Capitanich: "El modelo permite el crecimiento"

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El gobernador del Chaco y vicepresidente primero del Partido Justicialista defendió la quita de subsidios encarada por el gobierno. “Se trata de una reducción para sectores que no los necesitan.” También elogió las recientes medidas para garantizar la transparencia del mercado cambiario. Además, se sumó a las voces de respaldo a la gestión estatal en Aerolíneas Argentinas. “La verdad es que no hay razón para tener un conflicto”, argumentó.

Jorge Capitanich, contador de profesión, desplegó su manejo de los números y del análisis económico, en la reciente reunión del Consejo Nacional del Partido Justicialista. Vicepresidente 1º del partido, con una maestría en Economía y Ciencias Políticas en su curriculum, Capitanich aceptó conversar con Tiempo Argentino sobre el conflicto en Aerolíneas Argentinas y la eliminación de algunos subsidios en forma diferenciada. El gobernador del Chaco elogió la decisión de controlar la compra de dólares en negro y pronosticó que, en los próximos meses, se producirá un “alineamiento entre el dólar futuro, el dólar blue o paralelo, y el dólar de carácter oficial”. “No tenemos en puerta ningún proceso de crisis del sector externo”, subrayó.



Como en todas las cumbres del PJ, Capitanich fue el encargado de redactar el documento que luego se repartió a los periodistas. El texto elogiaba a la presidenta, como también a su esposo, por haber recuperado la autoridad política “para no transar con las corporaciones económicas y mediáticas que pretenden sistemáticamente deslegitimar el fuerte consenso popular.” El texto fue aprobado de forma unánime.



–¿Qué opina de la quita de subsidios que se anunció la semana pasada?


–Es una muy buena decisión porque se trata de reducción de subsidios para sectores que no lo necesitan. Con esto ya estamos sumando 4500 millones de pesos de ahorro en subsidios. Y se está haciendo de la forma en la que hay que hacerlo: con aquellos sectores que no lo necesitan. Porque es lógico que en una etapa de recuperación económica uno adopte una política general de subsidios. Ahora hay que hacer sintonía fina y ver, caso por caso, cómo afecta la estructura de ingresos. Aquellos que tienen altos ingresos y pueden pagar tarifas más altas, que las paguen.



–¿Cómo ve la situación en Aerolíneas?


–La presidenta tomó una decisión muy fuerte, que es la intervención del control aéreo por la Fuerza Aérea. Es una decisión clara, sustentada en la necesidad de garantizar la seguridad aérea por parte del Estado. El conflicto de Aerolíneas y de los distintos gremios, que por distintas motivaciones han promovido medidas, se inscribe en una acción directa del Estado para reivindicar a su línea de bandera con un proceso de inversión sin precedentes en los últimos 20 años. Hoy Aerolíneas tiene una flota más moderna, con estimativamente nueve años de antigüedad, lo cual es un avance cualitativo respecto de las otras aerolíneas de la región. Y todo esto después del desastre de las sucesivas intervenciones o procesos de privatización que tendieron a destruirla.



–¿Hay intereses privados del área aerocomercial, empresas del mismo rubro que compiten con Aerolíneas o sectores vinculados a la explotación comercial de los aeropuertos, que están interesados en perjudicar a Aerolíneas?


–Desconozco exactamente las motivaciones de la acción de distintos gremios. Pero nosotros tenemos que defender una sola bandera, que es la bandera argentina, y defender una compañía que es línea de bandera, como es Aerolíneas Argentinas y Austral. Me parece que el gobierno lo ha hecho invirtiendo ingentes esfuerzos desde el punto de vista financiero para renovar la flota y para garantizar convenios colectivos de trabajo y reivindicar salarialmente a sus trabajadores. La verdad es que no hay razón para tener un conflicto.



–¿Cómo ve la disposición que intenta frenar las operaciones en negro de compra de dólares?

–Es muy importante combatir la informalidad, el lavado de dinero. Es muy importante establecer el origen y la identificación de las demandas de cualquier tipo de activos, principalmente en moneda extranjera. Es una cuestión de carácter circunstancial y pasajera. La Argentina tiene fundamentos macroeconómicos muy sólidos, por lo que no debería haber ningún tipo de inconveniente para que siga creciendo, aún en un contexto de crisis internacional porque la variación de los precios de commodities no es significativa, porque tenemos un clima que nos está acompañando para una muy buena cosecha en el primer semestre del año próximo y en lo que queda de la cosecha fina ahora. Y en tercer lugar, observo una relación de deuda/producto muy baja, significativamente baja: la deuda privada externa es del 7% del PIB (producto bruto interno), es muy baja y poco vulnerable. En cuarto lugar, porque la Argentina no requiere financiamiento internacional para asumir los compromisos de deuda. En quinto lugar, porque definitivamente la reducción del volumen de deuda en términos de servicios de capital e intereses es gradualmente decreciente. En consecuencia, no tenemos en puerta ningún proceso de crisis del sector externo. Y está bien que el Estado proteja las divisas, el saldo externo: me parece muy buena la intervención en el mercado cambiario. También es muy buena la regulación del comercio exterior con medidas transitorias. Es importante estimular la sustitución de importaciones, porque eso implica defensa de la industria nacional y el empleo. Y es necesario para tener un control adecuado del balance de divisas.



–¿No se corre el riesgo de que se estabilice una situación con dos tipos de cambio: un dólar blue, o dólar paralelo, y un dólar oficial?


–Lo que va a ocurrir en la Argentina, en los próximos meses, es un alineamiento entre el dólar futuro, el dólar blue o paralelo, y el dólar de carácter oficial. Porque nosotros tenemos un tipo de cambio denominado “tipo de cambio flotante”, con flotación administrada. En consecuencia, uno puede tener regla discrecional o no discrecional, y en cualquiera de las alternativas, definitivamente puede intervenir en forma eficaz el Estado. Y eso es lo que hace. El Estado hace un seguimiento de una canasta de monedas, en función del destino y el origen de nuestras exportaciones e importaciones, y tiene definitivamente un modelo que nos va a permitir seguir creciendo.
Fuente: 
Tiempo Argentino.