Sábado, 19 Noviembre, 2011 - 19:00

Dilma creó la Comisión de la Verdad
Brasil: investigarán crímenes comentidos en la dictadura

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Tras años de intensas negociaciones entre los militares y las distintas fuerzas políticas de Brasil, la presidenta Dilma Rousseff sancionó el viernes la ley que crea una Comisión de la Verdad para investigar las violaciones de los derechos humanos, cometidas durante la última dictadura, aunque no tendrá poder para juzgar a los responsables.

Es fundamental que la población, sobre todo los jóvenes y las generaciones futuras, conozcan nuestro pasado, principalmente el pasado reciente, cuando muchas personas fueron presas, torturadas y muertas", dijo en un acto la mandataria, que en su juventud militó en un grupo guerrillero, fue detenida y estuvo en prisión durante casi tres años (1970-1972), donde fue torturada.



"La verdad sobre nuestro pasado es fundamental para que aquellos hechos que mancharon nuestra historia nunca más vuelvan a suceder", agregó Rousseff desde el Planalto.



Aunque se esperaba que en la ceremonia la presidenta anunciase los nombres de las siete personas que integrarán la comisión, Rousseff dejó la definición para más adelante.



El grupo comenzará a funcionar el próximo año y tendrá dos años para confeccionar un exhaustivo informe sobre los abusos cometidos desde 1946 hasta 1988, período que abarca más años que sólo los de la última dictadura (1964-1985), conforme lo negociado con las fuerzas armadas.



Sin embargo, la comisión no tendrá poder para procesar ante la justicia a los sospechosos de los crímenes, ya que deberá respetar la ley de amnistía de 1979, impuesta por el gobierno militar, que impide el enjuiciamiento a los responsables de torturas, desapariciones y asesinatos. El año pasado, esta ley fue ratificada por el Supremo Tribunal Federal.



Este fue uno de los puntos clave discutidos con los militares para el avance del proyecto de la comisión en el Congreso, que lo aprobó el mes pasado, tras acordarse que serían investigados también los abusos por parte de los grupos guerrilleros.



"Todo Brasil se encuentra hoy, finalmente, consigo mismo, sin revanchismos, pero sin la complicidad del silencio", resaltó Rousseff.



Las organizaciones defensoras de los derechos humanos sostienen que durante la dictadura murieron 279 personas y que 136 están todavía desaparecidas. A diferencia de otros países de la región, Brasil jamás juzgó a nadie por las violaciones ocurridas durante el régimen militar. El año pasado, a raíz de un pedido de un grupo de derechos humanos brasileño, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al país por la falta de acción en este sentido y declaró "sin efectos jurídicos" la amnistía de 1979.



"Para nosotros, esta comisión es una solución a medias; nos sentimos defraudados con la presidenta, que aceptó estas condiciones de los militares. Venimos luchando desde hace años por una comisión de verdad y justicia, y esta comisión no nos traerá justicia. Es una vergüenza que Brasil, que pretende ser un país del Primer Mundo, esté tan atrasado en materia de derechos humanos. Deberíamos aprender de nuestros vecinos, como la Argentina, Chile o Uruguay", comentó a La Nacion Vitoria Grabois, vicepresidenta del grupo Tortura Nunca Más, que perdió a su padre, Mauricio; su hermano, André, y su esposo, Gilberto, durante la dictadura.



En el acto en el Planalto, la presidenta Rousseff sancionó también la ley de acceso a informaciones públicas, que establece facilidades para que los ciudadanos accedan a datos de los órganos del poder público, e impone un plazo máximo de 50 años para la desclasificación de los documentos "ultrasecretos". De esta manera, se impide que las informaciones sobre violaciones de derechos humanos se mantengan en secreto eternamente.
Fuente: 
La Nación