Lunes, 14 Noviembre, 2011 - 10:34

"Nos querían mandar a hacer pan casero"
La vieja planta de Aurora volverá a abrir sus puertas en Tierra del Fuego

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La firma de la cooperativa de trabajadores “Renacer”, que defendió la planta durante casi 15 años para evitar que se convirtiera en un estacionamiento o un casino, inaugurará su quinta fábrica en Tierra del Fuego. Fabricará monitores y LCD en el predio de la ex Aurora. “Ahora es lindo escuchar a todos defender a la industria nacional, pero en los `90 nos querían mandar a hacer pan casero y mermeladas típicas”, señala Mónica Acosta.

“Ahora es lindo escuchar a todos defender a la industria nacional, pero en los ’90 nos querían mandar a hacer pan casero y mermeladas típicas o ponernos a trabajar de camareras y mozos en restaurantes y hoteles porque decían que Ushuaia debía ser una ciudad sólo turística. Todas las fuerzas políticas estaban de acuerdo.”



Mónica Acosta es una de las referentes de la Cooperativa Renacer que los trabajadores de la ex fábrica Aurora crearon para preservar sus puestos de trabajo. Fue luego del cierre de la empresa a fines de 1996 y de una gestión posterior a cargo de la Unión Obrera Metalúrgica que, bajo la figura de una sociedad anónima, terminó de profundizar la crisis. La cooperativa nació en 2003 y logró conservar los dos predios que Aurora explotaba en esta isla. Por su nivel de producción mantuvo operativo sólo uno, pero hoy por la mañana la firma Newsan inaugurará, con la presencia de Cristina Fernández de Kirchner, una fábrica en el segundo predio luego de un acuerdo con el gobierno provincial, que también logró el visto bueno de la cooperativa. Mónica Acosta recordó ayer ante Página/12 aquellos años con la misma pasión que puso para resistir frente a los que querían montar un casino o un estacionamiento donde ahora se volverá a producir.



Tierra del Fuego se consolidó como una región industrial a partir del decreto-ley de promoción fiscal que el dictador Alejandro Lanusse sancionó en junio de 1972. De ese modo logró poblar una isla con escasa infraestructura y un clima muy inhóspito, pero estratégica desde el punto de vista geopolítico, sobre todo por las hipótesis de conflicto territorial con Chile. El privilegio se mantuvo luego de la creación del Mercosur, pero la política impulsada por Carlos Menem en la década del ’90 conspiró contra el desarrollo de la industria en aquellos sectores que no eran considerados competitivos a nivel internacional. El tipo de cambio favorecía el ingreso de importaciones y además cuando alguna crisis impactaba en los niveles de demanda, la intervención del Estado para tratar de ayudar a superar esa coyuntura era escasa.



En el caso de Aurora, licenciataria de la marca alemana Grundig, la crisis del Tequila la puso contra las cuerdas en 1995 y en octubre del año siguiente despidió al personal y bajó la persiana. En ese momento, los trabajadores tomaron la fábrica y la Unión Obrera Metalúrgica negoció hacerse cargo de la gestión a través de una sociedad anónima llamada Metalúrgica Renacer. El involucramiento llegó a tal punto que Marcelo Sosa, secretario general de la seccional Ushuaia de la UOM pasó a ser al mismo tiempo presidente del directorio de la firma. Esa experiencia terminó de modo frustrante en septiembre de 2000 cuando la fábrica cerró de nuevo sus puertas debido a la caída en las ventas y las crecientes deudas impagas dejadas por los sindicalistas, quienes fueron acusados por los propios empleados de haber concretado el vaciamiento de la compañía.



Los trabajadores acamparon en los predios de la empresa durante varios meses y cuando comenzó la reactivación económica tomaron el ejemplo de las primeras fábricas recuperadas del país, como GIP Metal, y el 25 de mayo de 2003 crearon la Cooperativa de Trabajo Renacer. En agosto de ese año la legislatura provincial aprobó la ley de expropiación 580 y el Estado provincial les dio luego un primer impulso al comprarles 300 lavarropas para incorporar a las casas construidas por el Instituto Provincial de la Vivienda. Además, seguían recibiendo un subsidio de 150 pesos por trabajador por parte del gobierno nacional, que luego se ampliaría a 300 pesos. En diciembre de 2005 el juez Eduardo Malde aceptó la oferta indemnizatoria para los acreedores. La base del remate de los bienes de Aurora estaba valuado en 2,5 millones de pesos y la provincia depositó el monto. Esa base no cubría los reclamos de todos los acreedores. Por lo tanto, se abre un nuevo proceso de negociación con varios bancos que se terminó de cancelar en 2007, durante el gobierno de Fabiana Ríos. “En ese momento se nos entrega la escritura de las plantas y maquinarias y le cedemos la planta llamada CM al estado provincial para que sea destinada a fines educativos”, afirmó Mónica Acosta a este diario.



Una vez que se consolidó la situación jurídica de las plantas, la cooperativa Renacer empieza a trabajar como fasonera del grupo Newsan fabricando para ellos unos 1000 microondas por día. Esa relación se fue estrechando y el año pasado Newsan le hizo una propuesta a la cooperativa y a la gobernación para que le cedan la planta. A cambio propuso construir dos escuelas y un gimnasio. “La inversión que propusieron fue de 25 millones de pesos y equivale al precio del predio”, señaló ayer Fabio Delamata, secretario de Promoción Económica y Fiscal de la provincia. “Para nosotros este proyecto tiene además un valor simbólico muy importante porque vamos a poner en funcionamiento una planta histórica como la de Aurora”, remarcó Rubén Cheñarkovsky, presidente de Newsan, en un encuentro con periodistas.



La planta que se inaugura es la quinta que pondrá en funcionamiento Newsan en Ushuaia y será destinada a la producción de monitores y LCD/LED, con una capacidad de dos millones de unidades al año. La empresa invirtió 280 millones de pesos en esta iniciativa. La inversión es consecuencia de la fuerte reactivación que atravesó la industria electrónica en Tierra del Fuego a partir de la sanción de la ley de electrónicos que promovió el gobierno nacional por intermedio de la ministra de Industria, Débora Giorgi (ver aparte). Esa norma les subió impuestos a los productos importados y fabricados en el continente y además se complementó con un decreto que redujo alícuotas para los fabricantes de la isla.



Por Fernando Krakowiak desde Ushuaia
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Fuente: 
Página 12.