Domingo, 13 Noviembre, 2011 - 08:51

Definiciones en la UCR
El alfonsinismo quiere dar la pelea

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El radicalismo, a un paso de elegir autoridades partidarias y legislativas. Cerca del ex candidato presidencial mencionan a Juan Manuel Casella como el hombre para conducir el partido. El intendente saliente de Santa Fe, Mario Barletta, podría ser figura de consenso.

La próxima semana empezará a resolverse el futuro de la UCR. Cuando falta poco más de un mes para la renovación de autoridades, el alfonsinismo convocará a un encuentro del Movimiento de Renovación Nacional (Morena) en el que definirán sus candidatos a la conducción de los bloques legislativos y del Comité Nacional. Golpeados por el flojo papel de su candidato Ricardo Alfonsín en las elecciones de octubre aseguran que buscarán una salida por consenso, aunque advierten que tienen el número necesario para retener el control del partido y deslizan a Juan Manuel Casella como el nombre de transición hasta que se reforme la Carta Orgánica. Desde el espacio de “los intendentes”, encabezado por Ramón Mestre, alentaban al intendente saliente de Santa Fe, Mario Barletta, que primero deberá sortear algunos obstáculos políticos y burocráticos para ocupar el cargo que deja Ernesto Sanz. Por último, la diputada Sandra Rioboó salió a instalarse como candidata con un guiño del vicepresidente Julio Cobos.



El encuentro nacional del Morena se realizará el miércoles en el Hotel Savoy de la Capital Federal. Allí los alfonsinistas resolverán la posición que llevarán a la Convención Nacional del 18 y 19 de noviembre, cuando se iniciaría el análisis de la reforma de la Carta Orgánica y comenzará el pase de facturas interno por el resultado electoral. Alfonsín confirmó a los suyos que va a estar presente durante el debate y que va a defender las decisiones tomadas por su espacio. “Ricardo va a estar en la Convención y nosotros nos vamos a movilizar para acompañarlo”, le adelantó a Página/12 un hombre de la mesa chica del Morena. El objetivo es dar la discusión con los que lo critican por el acuerdo con Francisco de Narváez y la ruptura con el socialismo.



En ese contexto, Alfonsín participó ayer de un encuentro de radicales bonaerenses en Tandil, donde también hubo referentes del Modeso, que lidera Leopoldo Moreau. En la reunión que contó con más de 200 asistentes, el titular del comité bonaerense, Miguel Bazze, reconoció que el acuerdo con De Narváez “no dio los resultados esperados” y reiteró que “la sociedad no reconoce en el radicalismo condiciones para gobernar”.



Según indicaron, durante las distintas exposiciones se criticó con dureza la actitud de algunos dirigentes calificados de “oportunistas”, dado que “unos meses antes de la elección apoyaban candidatos que proponían acordar con De Narváez y después criticaron para posicionarse en la interna”. Se trató de un tiro por elevación al sector de Federico Storani que apoyaba a Ernesto Sanz y al grupo de intendentes cobistas como Mario Meoni o Héctor “Cachi” Gutiérrez.



Confiados en su conteo de delegados y convencionales, los alfonsinistas plantean que también deberán resolverse las conducciones de los bloques legislativos junto a la de presidente del partido. El problema en el Congreso es que corre riesgo uno de los pilares del Morena, el jujeño Gerardo Morales. “Hay que ver qué pasa en el Senado. Ahí lo están volteando a Gerardo a cambio de nada. No hay otro mejor que él para conducir el bloque”, resume uno de los integrantes del Morena.



Si la sangre llega al río en los bloques, difícilmente haya consenso en la figura del presidente del partido. “Nosotros con buena voluntad podemos consensuar todo, pero si el grupo de intendentes que se juntó en Córdoba quiere imponer al candidato que vayan a la interna, que busquen los delegados y que hagan lo que tengan que hacer”, agrega el mismo operador alfonsinista.



En ese plan de buscar consenso es que podría cerrar la figura de Barletta. El intendente de Santa Fe termina su mandato en diciembre y podría asumir en el partido sin la presión de gobierno. Los intendentes lo impulsaron desde un primer momento pero se topó con algunos obstáculos. El primero es de forma. No integra el plenario de delegados del Comité Nacional. Sin embargo, en esa provincia deberían renovarse delegados en marzo pero la elección podría adelantarse si hay acuerdo entre los distintos sectores. En eso está trabajando Barletta silenciosamente. La semana pasada lanzó una corriente local denominada Unidad Progresista con el objetivo de impulsar la renovación partidaria.



Si logra sortear esa primera barrera, tendrá que pasar las cuestiones políticas. “Barletta tendrá que resolver, si acepta formar parte del Morena puede ser. Eso es lo que le dijo Ricardo cuando se encontraron: si está claro que te sumás al Morena entonces tenés del aval de la mayoría”, relató un dirigente de trato cotidiano con Alfonsín, quien la semana pasada recibió a Barletta por segunda vez. En el alfonsinismo no quieren que la postulación de Barletta quede como una victoria de la oposición partidaria, a quienes acusan de “pensar más en sí mismos que en el partido”. Entre los intendentes como Mestre, Víctor Fayad y el diputado Daniel Katz no cayó bien que el santafesino empezara a hacer equilibrio. “Barletta se equivoca. Si no se juega con nosotros le va a pasar como a Sanz, que el alfonsinismo se lo llevó puesto”, sintetiza un referente de ese espacio.



En medio de esa disputa irrumpió Rioboó la semana pasada. Enojada por el acuerdo con De Narváez, la diputada fue candidata del Frente Amplio Progresista de Hermes Binner y por ende perdió formalmente su condición de afiliada radical. Sin embargo, se reunió en varias oportunidades con Cobos, quien le dio luz verde para usar su nombre en la pelea. Más combativos, desde este grupo partidario aseguran que darán la batalla hasta el final.
Fuente: 
Página|12.