Viernes, 11 Noviembre, 2011 - 17:18

En la Legislatura
Conclusiones de la audiencia sobre Mujeres y Justicia Climática

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“El documento elaborado de 17 páginas es un nuevo llamado a la sociedad, a comprometerse decisivamente en la organización de condiciones políticas de gestión ambiental basadas en criterios humanitarios”, indicaron este viernes en la presentación pública de los resultados de la Audiencia “Mujeres y Justicia Climáticas 2011”, realizada en la Legislatura.

En la presentación leyeron el documento final elaborado en la Audiencia realizada el pasado 11 de octubre en la Casa de la Cultura, y los organizadores manifestaron su intención de incorporar estas nuevas conclusiones y elaborar un documento final que sea presentado ante las autoridades del poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial a nivel provincial.



Para ello propusieron que en un plazo que no se extienda del 22 o 23 de este mes, una comisión especial elegida al efecto cuenten con una síntesis del documento final que les permita llagar también ante los organismos nacionales de cara al recambio de autoridades que se producirá el 10 de diciembre.



Estuvieron presentes en la mesa de exposiciones el Presidente del Instituto de Desarrollo Social y Promoción Humana (INDES) Luis Baltra; la Representante del Grupo de mujeres Ñasaydi Isabel Aquino; la Responsable de la Secretaria de la Mujer de la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas de Argentina; Basilia Barrientos. Acompañaron también el Diputado Provincial Fabricio Bolatti; el Subsecretario del Ministerio de Desarrollo Social Sergio Soto; la Integrante del Consejo Directivo UNPEPROCH Silvia Godoy; el Representante de los consumidores en el Consejo de Garantía Participativa de productores Agroecologicos Zuñidle Pogglio.



GESTIÓN AMBIENTAL BASADA EN CRITERIOS HUMANITARIOS





Cabe señalar que los testimonios de las mujeres que fundamentaron este documento fueron escuchados durante la Audiencia “Mujeres y Justicia Climática-2011 Argentina: Fortaleciendo voces, buscando soluciones”, realizada en el auditorio de la Casa de las Culturas de la ciudad de Resistencia el 11 de Octubre. El evento fue organizado por el Instituto de Desarrollo Social y Promoción Humana INDES, ONG que forma parte de la red Encuentro de Entidades No Gubernamentales para el Desarrollo (EENGD) la cual impulsa la Campaña de Acción Global contra la Pobreza (GCAP) en el ámbito de la República Argentina. Colaboraron además, el Instituto de Cultura Popular INCUPO y el Grupo el Grupo de Voluntariado Civil (GVC ONLUS Programa “Juan Penco Chaco”).



El documento contiene una introducción donde se describe la destrucción de los mercados de Europa, tras la segunda guerra mundial y sus consecuencias en el mundo.



Modelo Productivo y Crisis Climática

“El Siglo XX ha sufrido la mayor velocidad del calentamiento global así como la década de 1990 ha sido la más caliente del último milenio. La temperatura global ha variado 1ºC desde los orígenes de la civilización.



Advierten que el actual Modelo de Producción industrial de carácter extractivo-minero, común a todas las áreas de producción de la actividad humana, contribuye al aceleramiento del calentamiento global”. Este Modelo Productivo Agrario tuvo su época de mayor desarrollo en el período conocido como el de la “Revolución Verde”. Se desarrolló causando profundas deseconomías y mayores desigualdades sociales, al que se suman los daños ambientales que han tenido y tienen efectos dolorosos sobre la salud de plantas, animales y personas; con la contaminación directa del ambiente, de las aguas superficiales y subterráneas; del deterioro del paisaje, de los bosques naturales; del uso de insumos energéticos y recursos naturales no renovables (o que han de agotarse en plazos históricos no muy lejanos). Un Modelo de Producción que ha desplazado del campo a las ciudades, cientos de miles de familias campesinas, acrecentando la pobreza en las periferias urbanas al aumentar la desocupación” afirman.



En otro párrafo señalan que “El modelo agroindustrial vigente recurre entonces, a intensificar y diversificar el uso de maquinaria agrícola; al uso de variedades de alto rendimiento (semillas híbridas); al empleo de cantidades más crecientes de nutrientes (fertilizantes), para contrarrestar los efectos de la Ley de los Rendimientos Decrecientes, así como también al incremento en el uso de plaguicidas y otros productos tóxicos, para neutralizar los daños en las cosechas, y el uso de herbicidas para el control de malezas., dando así origen a los tres pilares básicos de los “Agronegocios”: a) el de la Máquina Agrícola; b) el de las Semillas, y c) el de los Agroquímicos, cada uno de los cuales ha instalado poderosos imperios económicos que benefician a corporaciones transnacionales y a algunos socios locales, que no sólo acumulan ganancias siderales, sino que también compran voluntades, deciden sobre políticas alimentarias, sobre las reglas de comercialización y exportación de la producción, e inciden – hasta deciden – en las políticas públicas destinadas al sector” afirman y dan ejemplos al respecto.



La Agroecología como propuesta superadora al Modelo Productivo Actual

Otro punto sobre el cual se expresaron indica que “Tanto el desarrollo de la ciencia como la propia realidad han demostrado la necesidad de transitar hacia un verdadero cambio de paradigma, hacia un Modelo de Producción que reivindique el enfoque eco sistémico y resitue a la agricultura en su misión esencial, que es la de producir alimentos y materias primas de modo sostenible. Es decir, para que dicho proceso en armonía con la naturaleza sea perdurable”.



Más adelante precisan que “El objetivo de la Agro ecología es el estudio de los sistemas agrarios y las prácticas consecuentes para el logro de una actividad productiva sostenible, sin el uso de insumos externos y energía fósil que se materializa en un alto consumo de plaguicidas y otros agroquímicos tóxicos, herbicidas, fertilizantes y maquinarias más pesadas y más sofisticadas”.

Asimismo afirman que “Los Estados y el sistema internacional han sido incapaces de eliminar la pobreza y el hambre en el mundo” por lo que “El presente documento es un nuevo llamado a los gobiernos provinciales y al Gobierno Nacional; al empresariado argentino y extranjero; a quienes son responsables de la toma de decisiones a nivel mundial a través de las instituciones de las Naciones Unidas; este es un llamado en fin, a nuestras sociedades en su conjunto, a comprometerse decisivamente en la organización de condiciones políticas de gestión ambiental basadas en criterios humanitarios”.



En otro párrafo afirman que “La mujer tiene al igual que el varón, un papel fundamental en el uso la gestión de recursos naturales. No hay política genuina de gestión ambiental en el mundo sin equidad de género. Y esa equidad se debe manifestar en la igualdad de las mujeres al acceso a la tierra y a los recursos naturales, de igual manera que a su seguridad integral espiritual y física”, resaltaron.

Es así que indicaron que “para ello resulta imprescindible generar las condiciones favorables para el cumplimento de estos derechos, fortalecer mecanismos de divulgación de información eficaces, para la formación, capacitación y educación, fundamentalmente en temas tan importantes como la salud sexual y reproductiva”.



Afirman que “El Estado debe ser quien haga cumplir las normativas internacionales con el apoyo de la sociedad. Pero también tiene que aplicar políticas de reconocimiento de derechos y de acceso a la tierra. El Estado tiene que bregar por el control de los recursos naturales en manos de las comunidades campesinas e indígenas, de forma de que estas puedan seguir viviendo en el campo fortaleciendo los derechos colectivos y comunitarios. Los Estados del mundo, como representativos de la voluntad de sus pueblos, tienen el derecho y la obligación de definir soberanamente y sin condicionamientos externos sus propias políticas alimentarias de modo que ellas garanticen el derecho a la alimentación y los demás derechos económicos, sociales y culturales necesarios.

El uso de los recursos naturales debe estar primeramente al servicio de la producción de alimentos en el marco de la soberanía alimentaria. Esto quiere decir que la sociedad se beneficie en su conjunto a través del acceso a alimentos sanos, accesibles y culturalmente apropiados.



“Las mujeres que a diario aportamos mucho de nuestras vidas a la preservación y cuidad del ambiente, para preservar la vida de las plantas, de los animales y de las personas, y que además somos las que sufrimos permanentemente las consecuencias negativas causadas por la prevalencia del modelo productivo que contribuye al cambio climático”, expresan.



“Asumiendo la representación y el sentir de la sociedad en su conjunto, por cuanto nadie escapa a los daños producidos, exigimos: que los representantes de los poderes del estado en los niveles local, provincial y nacional, se sensibilicen con las demandas de la sociedad expuestas en los testimonios y los contenidos de este documento, para sumarse comprometidamente en la urgente búsqueda de soluciones concretas a los críticos problemas sociales, económicos y ambientales que plantea el cambio climático, a través de los canales de su competencia, hasta llegar a los organismos internacionales a nivel mundial: FAO, Naciones Unidas, Corte Internacional de La Haya, Organización Internacional del Trabajo, etc, para que estos organismos asuman la responsabilidad que les corresponde” concluye el documento en representación del Instituto de Desarrollo Social y Promoción Humana (INDES), Instituto de Cultura Popular (INCUPO) y Grupo de Voluntariado Civil (GVC) Programa “Juan Penco Chaco”, Resistencia, Noviembre de 2011.