Jueves, 10 Noviembre, 2011 - 14:21

Una joven familia amenazó con hacer estallar una garrafa si los desalojaban de su casa

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Esta mañana se vivieron tensos momentos en Villa Alta cuando la Policía se presentó en la casa de la familia Giménez con una orden de desalojo por una denuncia de usurpación. Ante la llegada de los policías, los ocupantes reaccionaron de manera intempestiva y amenazaron con encender una garrafa. Posteriormente vecinos y el abogado de la familia, explicaron a DiarioChaco que la orden vino por pedido de un abogado, que de manera improcedente compró el terreno a un familiar de los ocupantes de la casa. La familia hace 40 años que vive en el lugar.

En el lugar ubicado en calle Entre Ríos y calle 4, se acercaron vecinos que defendieron a la familia y aseguraron que es gente que hace 40 años vive en el barrio.



El problema jurídico en la familia Giménez desató el drama y muchos se solidarizaron con los ocupantes de la casa. Según comentó el padre de Francisco Giménez  (joven que actualmente vive en la propieda) en la casa él se crió junto con sus hermanos. Fallecida la madre se habría acordado que su hijo  viva allí con su joven concubina y sus pequeñas hijas. Pero una de sus hermanas, tía de Francisco, de manera improcedente le vendió la propiedad a un abogado que es dueño de las casas linderas a la del drama.



El abogado, de apellido Figueredo según señalaron, habría hecho una denuncia de usurpación en su casa recién “adquirida” por lo que con la orden judicial correspondiente la Policía procedió al desalojo.



Ante la confusión que generaba que los efectivos intentaban sacarlos de su casa, los jóvenes se resistieron y hasta amenazaron hacer estallar el lugar. Inmediatamente se acercó el padre de Francisco con su abogado y argumentaron a la fuerza policial que todo correspondía a una estafa por la venta falsa, probaron que legalmente los jóvenes podían habitar el lugar y se retrocedió en la medida policial y ahora sólo restan las aclaratorias en el ámbito legal.  No obstante, quedó el sabor amargo por la situación que generó una disputa entre hermanos.