Miércoles, 9 Noviembre, 2011 - 07:03

Acusados por encubrimiento
Belsunce: podrían quedar en libertad los 5 condenados

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

La Cámara de Apelaciones y Garantías definirá hoy si excarcela o mantiene detenidos a los acusados por encubrir el crimen de María Marta. Ayer, la Justicia decidió sortear un nuevo magistrado, que será el que tomará la decisión. Los familiares y amigos de los condenados marcharán esta tarde a Plaza de Mayo para pedir la liberación.

Fuentes judiciales informaron que ante la disidencia de Ernesto García Maañón y Oscar Quintana, ambos de la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, el juez que salió sorteado y ahora decidirá si se libera o no a los condenados será el camarista Carlos Fabián Blanco, de la Sala III.



La necesidad de sortear un tercer juez surgió cuando García Maañón y Quintana tuvieron criterios distintos y uno de ellos votó a favor de las excarcelaciones y el otro, en contra, aunque los voceros no revelaron qué postura adoptó cada uno.



Blanco, ex juez de Garantías de La Matanza, definirá en fallo dividido la suerte del cuñado Guillermo Bártoli (49), el hermano Horacio García Belsunce hijo (62), el hermanastro John Hurtig (46), el vecino Sergio Binello (58) y el médico Juan Ramón Gauvry Gordon (43).



El sorteo de este tercer magistrado surgió porque otros dos camaristas de San Isidro ya se habían excusado de participar del fallo.



El tercer miembro natural de la Sala I, Duilio Cámpora, se apartó desde el inicio porque es el cuñado de Alberto Ortolani, uno de los tres jueces del tribunal que el viernes emitió la sentencia.



Quien había salido sorteado en reemplazo de Cámpora era el camarista Luis Cayuela, pero cuando ante la disidencia de sus colegas esta tarde le llegó el expediente, el juez también se excusó.



Cayuela recordó que desde 2004 está excusado de intervenir en este caso debido a que fue compañero de secundaria del viudo Carlos Carrascosa.



A primera hora de ayer a la mañana, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro que el viernes pasado emitió su sentencia, envió a la Sala I de la Cámara el expediente completo para que resuelva los hábeas corpus presentados ayer por las defensas.



Como se trata de planteos de definición urgente porque de ellos depende la libertad de las personas, todo indica que los camaristas se expedirán hoy mismo, según adelantaron las fuentes judiciales.



Los defensores de los cinco imputados fundamentaron los recursos de hábeas corpus en que las detenciones de sus clientes fueron arbitrarias, ya que aún no hay sentencia firme y sus defendidos, en los nueve años que lleva la causa, siempre estuvieron a derecho y sin riesgo de fuga.



En caso de que la Cámara ordene su libertad, el tribunal podría fijar ciertas condiciones, como el pago de una fianza.



Estos dos jueces de la Sala I que ahora disienten son los mismos que en 2007, con idéntico pedido de hábeas corpus, excarcelaron a Carrascosa con una fianza de 100.000 pesos cuando fue detenido luego del primer juicio oral, en el que lo habían condenado a cinco años y medio de prisión por el encubrimiento.



De todos modos, casi dos años después, la Cámara de Casación bonaerense revocó el fallo que sólo lo había condenado por el encubrimiento y sentenció al viudo a prisión perpetua como coautor del homicidio calificado de su mujer, la cual cumple hasta ahora en el penal de Campana.



En tanto, los familiares y amigos de los condenados convocaron para esta tarde, a las 18:30, una marcha en la Plaza de Mayo para pedir la liberación de los acusados.



"No sólo somos nosotros, los García Belsunce, esto excede San Isidro y por eso hacemos la marcha en la Plaza de Mayo para que vengan todos aquellos que crean que la Justicia les ha fallado como en nuestro caso, en el que hay seis inocente presos y los verdaderos asesinos de mi hermana están libres", dijo Irene Hurtig.



El viernes, el TOC 1 de San Isidro impuso una condena de 5 años de prisión para Bártoli, 4 para García Belsunce, 3 y medio para John Hurtig y 3 para Binello y Gauvry Gordon al considerarlos autores de encubrimiento agravado.



Según el fallo, cada uno de ellos realizó diversas acciones o maniobras para encubrir el asesinato de María Marta como gestionar un certificado de defunción trucho, ordenar limpiar la escena del crimen, tirar la famosa "bala-pituto" por el inodoro, evitar la llegada de la policía o no hacer la denuncia por muerte violenta.



Si bien en un principio se pensó que había muerto en un accidente en la bañera, la socióloga de 50 años fue asesinada de seis balazos en la cabeza en su casa del country Carmel de Pilar el 27 de octubre de 2002.
Fuente: 
Infobae