Viernes, 4 Noviembre, 2011 - 21:53

Tras el encuentro de Cristina con Obama, Argentina y Estados Unidos parecen iniciar una nueva etapa en sus relaciones

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

El encuentro de la presidenta Cristina Fernández y su par norteamericano, parece colocar a las relaciones de los dos gobiernos en un nuevo estadio de las relaciones, luego que desde el año 2005 abundaron situaciones de conflictos que los mantuvieron distantes y recelosos. Obama abundó hoy en elogios, dijo que era "una maravilla poder estar" con Cristina Fernández.

El presidente norteamericano calificó a la mandataria argentina de "gran amiga, no sólo mía sino de los EE UU" y elogió "la pasión" que puso la mandataria en la cumbre de jefes de Estados de la G20, que se realizó hasta hoy en Cannes.



El clima de cordialidad de la reunión también comprendió a la Presidente, quien tuvo posiciones habitualmente críticas con las grandes potencias, pero hoy definió como un "honor" el encuentro con Obama y alabó "el rol de Estados Unidos en el mundo, no solamente en lo político sino en lo económico".



El cambio de escenario para el cambio de tono en las relaciones parece estar originado en las abultadas cifras del triunfo electoral que le dio la reelección a Cristina Fernández y la escasa expectativa de que alguien de la oposición pudiera sustituirla en un futuro inmediato.



Obama y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, lo pusieron en evidencia cuando el norteamericano le comentó ayer al galo que ambos "tenemos lecciones que aprender" del triunfo electoral de la presidenta argentina.

El estadounidense, se asegura, buscará la reelección el año próximo y una situación similar atraviesa Sarkozy. En ese contexto, la expresión de Obama significa admiración por el logro de Cristina Fernández, un sueño de todo político que aspira a trascender.



La "canciller norteamericana", la jefa del Departamento de Estado, Hillary Clinton, había felicitado a la Presidenta unos días después de los comicios del 23 de octubre y le expresó nuevo interés en lograr un compromiso para "una relación fuerte y exitosa", y dejar "de lado las dificultades que hemos tenido".



El nuevo escenario de relaciones más cercanas y cordiales se funda en la desaparición de los conflictos que marcaron gran parte de la política de los gobiernos de Néstor Kirchner y las desinteligencias con el de Cristina.



El capítulo más importante se produjo en la IV Cumbre de las Américas, que se realizó en Mar del Plata el 4 y 5 de noviembre de 2005, cuando el Kirchner encabezó el lote de jefes de estados latinoamericanos que enfrentó a George Bush y rechazó la incorporación de los países de la región al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).



El vínculo, que estaba dañado por la proximidad argentina al presidente venezolano, Hugo Chávez, sufrió un nuevo golpe en agosto de 2007 con el episodio del descubrimiento de la valija con 800 mil dólares del venezolano Guido Antonini Wilson en el aeropuerto de Ezeiza, en la etapa de campaña electoral que culminó en octubre con la elección presidencial de Cristina Fernández.



El trascendido inesperado a la prensa y la posterior presencia de Antonini en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, originó una fuerte reacción oficial que lo vio como una conspiración del gobierno de Estados Unidos, en ese momento encabezado por Bush.



Tras este episodio, en la etapa inaugural de la nueva presidencia, se sumaron otros conflictos como la retención de un avión de la fuerza aérea norteamericana en Ezeiza, del que se detuvo "contrabando" de materiales de seguridad -traídos para ejercicios con fuerzas de seguridad argentinas-, en una operación en la que se vio al canciller Héctor Timerman con un alicate en sus manos para abrir las valijas, que los norteamericanos consideraban "diplomáticas", para verificar su contenido.



El episodio se extendió por varios meses y motivó que Obama anunciara en público que iba a hablar con Cristina Fernández para que "devolvieran" los materiales incautados.



El asunto se resolvió después que se borraron los comentarios de una gira de Obama por América Latina, que incluyó a Chile y Brasil, y el sobrevuelo de espacio argentino, pero eludió aterrizar en territorio nacional.



Tras el desplante norteamericano, Cristina Fernández declaró el 25 de febrero que Obama "no cumplió con las expectativas de la región" y el Subsecretario de Asuntos Hemisféricos norteamericano, Arturo Valenzuela, habló de reiterados pedidos por seguridad jurídica que había escuchado de empresas de su país durante su visita a Buenos Aires.



Despejados los conflictos, reelegida Cristina Fernández por una diferencia abultada, parece iniciarse una nueva etapa de la Argentina con la mayor potencia del mundo.



Fuente: DyN