Miércoles, 2 Noviembre, 2011 - 14:43

Los llaman la "Liga de los ABL", pero los intendentes radicales ganadores están decididos a "refundar" el partido

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Con sólo dos semanas para resolver una estrategia conjunta de cara a la Convención partidaria, la Liga de Intendentes (el mote de “ABL” es por “Alumbrado, Barrido y Limpieza”) liderada por el mendocino Víctor Fayad y el cordobés Ramón Mestre, quiere quedarse con la conducción del órgano nacional, a cargo de “una elite que maneja el partido desde hace 15 años”. Aunque la “Liga” totaliza casi 600 integrantes, algunos, como Aída Ayala, no estarán en la reunión fundacional de este sábado en Tanti.

La “baja” de Ayala (al menos para la convocatoria cordobesa) no es menor si se toma en cuenta que conduce una capital provincial y fue reelecta por segunda vez. De mal humor porque se enteró del encuentro en Córdoba por la prensa, reveló que no estará en Tanti el sábado pero se reunirá con Mestre en Buenos Aires.



NO HAY “ONDA”

La postura de la jefa comunal chaqueña puede ser determinante en un momento en que el radicalismo se está alineando tras la actual dirigencia (Sanz, Morales, Rozas) o tras los intendentes que piden pista y buscan un relevo que sirva para revitalizar a esa fuerza política.



Según Ayala, las responsabilidades hay que asumirlas pero “en forma ordenada, orgánica”, y mirar hacia el futuro desde “el seno del partido”. Como para marcar la cancha además llevó sus diferencias con el nuevo alineamiento un poco más allá: “Decir que los votos son de los intendentes suena soberbio… no (debemos) subirnos al carro de la soberbia y decir `soy ganador, voy a conducir el partido´”.



Más que equidistante, al hacer prevalecer la organicidad (y, se colige, la verticalidad) partidaria, la intendenta penaliza el armado de sus pares. Nadie desde afuera podría decir hasta qué punto influye el hecho de que el actual vicepresidente del radicalismo sea el caudillo chaqueño Angel Rozas.



De estas cosas la prensa cordobesa no se enteró: según publicó el prestigioso diario La Voz, para la “refundación de la UCR”, Mestre y Fayad “están trabajando junto a otros jefes comunales radicales como Mario Meoni (Junín de Buenos Aires), Mario Barleta (Santa Fe) y Aída Ayala (Resistencia)”. No parece tal cosa según las declaraciones de Ayala.



POR QUÉ CAMBIAR LA CARTA ORGÁNICA

Mientras los convencionales nacionales (y Aída Ayala) insisten en que el escenario natural y orgánico para debatir los problemas es la propia Convención (de paso recuerdan a sus correligionarios que el 3 de diciembre de 2010 los dejaron sin quórum y no pudieron tomar resoluciones), Mestre y Fayad quieren cambiar la Carta Orgánica para eliminar el requisito de que para ser presidente del Comité Nacional haya que ser previamente delegado de un comité distrital.



A título de ejemplo, Fayad señaló que, como están planteadas hoy las cosas, matemáticamente el propio Julio Cleto Cobos, que no es intendente pero sí
delegado, podría ser presidente de la UCR. “No le vamos a regalar el partido ni al kirchnerismo, ni a Macri ni a Binner. Se mofan y nos dicen la liga de los ABL, pero vamos a refundar el radicalismo y trasladar el poder de decisiones a los dirigentes que tienen votos”, adelantó.



TÁCTICA Y ESTRATEGIA

Los intendentes (a los que se sumarán concejales y legisladores provinciales y nacionales) que se reunirán este sábado en Tanti, Córdoba, ratificarán el rumbo de lo que han venido planteando; una semana después lo harán en el marco del Foro Nacional de Intendentes Radicales presidido por Fayad. No sólo mostrarán capacidad de convocatoria sino que avanzarán en reuniones “informales” con autoridades de la Convención y del Comité nacionales.



Llegado el momento de la Convención propiamente dicha (18 y 19 del corriente) buscarán ganar tiempo requiriendo la prórroga del mandato de Ernesto Sanz (actual presidente del partido) que vence el 5 de diciembre, al menos hasta marzo, cuando una nueva votación post modificación de la Carta Orgánica permita a un intendente (posiblemente el santafesino Barleta que termina su mandato en diciembre)
asumir el máximo cargo partidario nacional.



DURÍSIMO

Fayad, que no se autoexcluyó en la carrera hacia la titularidad del partido, explicitó su enfrentamiento con la actual conducción: “Angel Rozas, Gerardo Morales y Ernesto Sanz se han rotado en los cargos como si fueran un equipo de vóley, pero han fracasado estrepitosamente; no vamos a dejar que nos sigan gerenciando aquellos que no tienen un solo voto”.



Mestre, contemporizador, no quiere “una caza de brujas” porque es necesario reconstruir el partido “y deben estar todos”.
Fuente: 
s: La Voz del Interior - Télam - La Radio.