Lunes, 31 Octubre, 2011 - 11:26

Alarma por el dólar
Capitanich: "Tengo mis ahorros en pesos y en plazo fijo"

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El mandatario chaqueño restó importancia a las expresiones alarmistas por las medidas oficiales para controlar la fuga de capitales y su posible consecuencia más temida: que el dólar se dispare. Dijo que durante los últimos ocho años el sistema financiero argentino tuvo alta liquidez, un “gran” proceso de capitalización y de acumulación de reservas, así como de reducción de deuda pública: “No hay que tener frases grandilocuentes en materia cambiaria: hay que analizar las variables y actuar”.

En contacto con Radio Libertad, el gobernador Jorge Capitanich respondió a las inquietudes sobre un posible aumento del dólar (que se verificaría en el “dólar blue” del mercado paralelo), de la manera difícil: analizando la estructura y el funcionamiento del sistema.



“Hay que describir el mercado de cambios y hoy se identifica claramente el comportamiento de un mercado oficial de cambios, por un lado; lo que en la jerga se denomina “blue” o mercado paralelo o en negro, por otro, y la cotización del dólar a futuro a partir, precisamente, del mercado a futuro”.



MECANISMOS DE AHORRO VS. FUGA DE CAPITALES

Hay un contexto de transacciones en moneda extranjera que se produce por parte de familias o empresas; entre las familias, actualmente si uno analiza el comportamiento de la última semana, el 70% son transacciones inferiores a dos mil dólares: eso representa aproximadamente el 30% del mercado de comercialización de la última semana.



Pero a su vez existen otros mecanismos de carácter “mayorista”, por ejemplo, lo que se denomina una operación “contado contra liqui”, significa la adquisición de títulos que cotizan en moneda extranjera pero que se lo adquiere en pesos en Argentina y se lo vende en dólares en el exterior, por lo tanto es una forma que técnicamente significa salida de dólar al exterior; lo mismo ocurre con el mercado de títulos y valores, en general no solamente bonos o títulos públicos sino también acciones. En definitiva el conjunto de mecanismos para la adquisición de moneda extranjera es múltiple y tiene distintos tipos de connotaciones según el efecto en que se trate.



Muchas veces se denomina fuga de capitales cuando técnicamente es conversión de activos de moneda de curso legal a moneda extranjera, que puede ser dólar o eventualmente euro u otro tipo de divisas.



Qué es lo que ocurre en el mercado cambiario: probablemente muchas de las familias consideran que un refugio de sus ahorros puede ser un bien inmueble, puede ser un bien durable (electrodomésticos o un auto), puede ser un plazo fijo, la adquisición de un comodity determinado (soja) u otro tipo de bien como oro, etcétera.



Lo que uno debe advertir es cuál es la política cambiaria que ha seguido el gobierno: un tipo de cambio competitivo que promueva efectivamente un proceso de industrialización del país, la protección de la industria nacional, los mecanismos para la generación de empleos, y en consecuencia el precio de lo que es exportable en Argentina tiene que ser lo suficientemente barato para ser adquirido en el exterior con buena calidad.



EL PELIGRO DE LA FUGA ENTRE LOS “CHIQUITOS”

Lo que se advierte es que hay mecanismos de fugas de capitales a través de estas operaciones “contado contra liqui”, que naturalmente va a tener una supervisión y fiscalización muy aguda, pero también tiene un límite, que es el límite de tenencia en materia de títulos y valores. Las transacciones que puede realizar cualquier ahorrista pequeño o mediano, también es una conversión (lo que se denomina tasa marginal de sustitución de consumo por ahorro), o sea: la gente en vez de tomar esos recursos, que pueden ser depositados en el mercado financiero, eventualmente toma el valor en moneda extranjera y deja de consumir; y en el caso del pequeño y mediano empresario, deja de invertir.



Entonces lo que hay que trabajar es el mecanismo de fiscalización de origen, como se ha hecho para las transacciones de moneda extranjera; en segundo lugar hay que trabajar en los incentivos al consumo y también a la tasa de inversión, para que no se reduzca el incremento de la oferta para seguir aumentando la actividad económica, lo que debería llevar a la solución del problema.



POLÍTICA CAMBIARA “DE ADMINISTRACIÓN”


¿Cuál es la política cambiaria que sigue el Banco Central? Se denomina “de administración”, es decir de flotación cambiaria o flotación administrada. El tipo de cambio puede ser fijo o flotante: fijo es cuando queda un valor de conversión respecto a la moneda, y flotante es cuando va variando en función de una serie de parámetros. A su vez, la flotación cambiaria puede ser “limpia” o “sucia”. “Limpia” es cuando efectivamente existe un nivel de oferta y demanda de divisas, y “sucia” cuando existe intervención del Mercado Central. La “flotación administrada” existe en la Argentina, y es por intervención directa y permanente del Banco Central.



El Central ha promovido una política cambiaria desde el 2002 con flotación administrada con intervención permanente, con un modelo de acumulación de reservas, y decidió también para acumular las mismas y cancelar deuda pública, es decir, tomar un activo acumulado para cancelar un pasivo existente.



Se advierte que es una cuestión de carácter coyuntural que deberá atender a la alineación entre el precio del dólar a futuro mas el precio de cotización del mercado paralelo mas la cotización del mercado de cambios, y no debería tener ningún tipo de problemas en tanto y en cuanto tengamos la posibilidad de generar incentivos a la inversión para que esas tasas de acumulación de capital a través de moneda extranjera se deposite rápidamente en nuevas inversiones.



Esto es lo que ha ocurrido en el 2002: la gente tenía dólares acumulados debajo del colchón. Qué hizo: tomó una compra en un fideicomiso inmobiliario y se hicieron edificios, casas, o adquirió un bien de capital para producir más bienes. Si uno toma los últimos ocho años y toma la variación de la imposición financiera de plazo fijo, y toma el tipo de cambio o la cotización del dólar, no hay ninguna duda de que uno tiene la perspectiva de obtener mayor rentabilidad con un plazo fijo.



Ejemplo: yo personalmente tengo mis ahorros en pesos y en plazo fijo. Si uno toma la variación del tipo de cambio y la variación del peso, se observa que la tasa de rentabilidad en 2010 fue casi equivalente a cuatro veces más del plazo fijo respecto al dólar.



Si uno compra un auto usado y lo vende en 90 días, gana más que si compra dólares…

Eso se da porque el costo de adquisición de un bien usado y la tasa de apreciación genera un valor de venta superior.



Las opciones son múltiples: la Argentina no tiene una crisis en el sector externo; sí tiene un comportamiento de balance comercial porque las importaciones han crecido más que las exportaciones (US$ 82.000 millones) aunque el saldo de balance comercial de este año es positivo, el saldo de cuenta corriente va a ser positivo, y naturalmente vamos a tener una pérdida relativa de reservas pero también porque hemos cancelado un pasivo. En definitiva no se advierte una crisis del sector externo que pudiera generar una crisis cambiaria.



MEDIDAS MUY DRÁSTICAS (“EL QUE APUESTA AL DÓLAR PIERDE”)

La intervención del Banco Central se hace sobre la base del tipo de cambio. Uno puede tener respecto a la intervención cambiaria reglas fijas o intervención variable sobre la base de la discrecionalidad monetaria. El Banco Central hace un seguimiento permanente de una canasta de moneda del tipo de cambio multilateral (cómo va el Real, cómo va el Dólar, cómo va el Euro…) y actúa en consecuencia. Puede ser sobre la base de una regla más previsible o menos previsible.



Uno no tiene que tener frases grandilocuentes en materia de política cambiaria, sino que tiene que actuar en consecuencia y ver la evolución de las múltiples variables existentes, para que se reacomoden y garantizar liquidez en el sistema financiero, para lograr su mayor capitalización.



En los últimos ocho años el sistema financiero argentino ha tenido alta liquidez, ha tenido un gran proceso de capitalización, un gran proceso de acumulación de reservas, una gran reducción de deuda pública en términos de producto interno bruto y en términos de efectivo. No debería existir ningún inconveniente desde el punto de vista del sector externo.



Respecto a la intervención: si el saldo de dólares que tenían las aseguradoras en el exterior implica un incremento en la oferta de divisas, entonces es absolutamente imprescindible hacerlo. En definitiva el proceso de monetarización es no inflacionario. Segundo, si la liquidación de petroleras y mineras en vez de depositar los dólares en el exterior, los toma en el mercado interno, también eso implica una conversión de dólar a pesos y dentro de los pesos hay un ensanchamiento de la base monetaria no inflacionario. Son una serie de estrategias que permiten fomentar, promover estas cuestiones.



También en la República Argentina ha habido alta tasa de rentabilidad de empresas multinacionales, y muchas de esas empresas remitieron dinero al exterior. Eso no implica “fuga” de capitales, sino remisión de utilidades al exterior.



¿Debería el gobierno centralizar el contralor del “dólar blue”, que se podría disparar?


No necesariamente. Cuando uno toma las operaciones de dólar a futuro, hay una convergencia entre el dólar paralelo con el tipo de cambio oficial.
Fuente: 
Radio Libertad.