Jueves, 27 Octubre, 2011 - 15:02

Veda pesquera: 45 días la "normal"; hasta mayo la "extendida"

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Entre el 7 de noviembre y el 20 de diciembre se realizará la veda pesquera en las provincias del Norte Argentino en los tramos fluviales limítrofes con Paraguay, sin embargo en el tramo compartido entre Chaco y Corrientes regirá la veda extendida, una novedosa medida.

Entre los impulsores de la modalidad se encuentran profesionales de la UNNE quienes resaltaron se haya podido avanzar en una medida tan significativa e innovadora.

La Comisión Mixta Argentino Paraguaya del Río Paraná (COMIP) resolvió en el marco del Convenio de Conservación y Desarrollo de la Fauna Íctica de los Ríos Paraná y Paraguay establecer los periodos de veda en los tramos compartidos por ambos países.



La veda se extenderá por 45 días como modalidad tradicional de los últimos años, pero en el tramo del río Paraná que marca el límite entre Corrientes y Chaco, es decir desde la zona conocida como Confluencia, cerca de Paso de la Patria, hasta el paralelo 28 en el arroyo San Ambrosio en Bella Vista, acordaron implementar una veda extendida.



Así, la propuesta de veda pesquera extendida se aplicará a partir del 7 de noviembre próximo y hasta el 1 de mayo de 2012, prohibiéndose la pesca durante los fines de semana para el sector comercial y durante los días martes y miércoles para pescadores deportivos. En el resto de los tramos de los ríos Paraná y Paraguay estará vigente la veda tradicional de 45 días, al igual que en tramos de Corrientes aguas arriba de confluencia y aguas debajo de Bella Vista.



Dentro de los impulsores de la veda extendida, se encuentran profesionales del Instituto de Ictiología del Nordeste, dependiente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, quienes explicaron que la decisión de veda extendida está fundada en una propuesta sostenida por parte del Consejo Asesor de la COMIP realizada a mediados de 2010, la que hasta ahora no pudo aplicarse en los tramos limítrofes.



Estos científicos locales alientan la aplicación de la medida porque además de permitir una distribución del esfuerzo pesquero que se espera impacte favorablemente sobre el recurso, mejorará las condiciones laborales de todo el sector relacionado con la pesca.

Además, existen numerosos estudios que indican que las vedas tal como se venían realizando, es decir vedas totales de alrededor de dos meses, no constituyen la herramienta más adecuada para las especies que habitan en los grandes ríos de la región, siendo recomendables sólo para aquellos peces que hacen nidos o se reúnen en grandes cardúmenes reproductivos volviéndose muy vulnerables a la pesca, como sería el caso de los salmónidos en los ríos de Norteamérica.



Diversas son las alternativas posibles, y para los científicos de la UNNE, la más adecuada sería una veda de dos días semanales, que de prolongarse a lo largo de todo el año permitiría alcanzar 100 días de veda, duplicando los 45-50 días que se vienen aplicando en las últimas décadas con la veda tradicional.



“Esta medida de veda extendida nos parece la solución más adecuada por diversas razones científicas y prácticas que la argumentan” explicó a El Universitario el doctor Sebastián Sánchez, investigador del Instituto de Ictiología de la UNNE que junto al doctor Juan Pablo Roux, también de la UNNE, participan del Consejo Asesor de la COMIP.



La veda continua que se aplicaba tradicionalmente está fundada en la protección de la reproducción de los peces. Sin embargo, los estudios revelan que es muy frecuente que los periodos de veda no coincidan con los períodos de desove, los que están fuertemente determinados por las crecientes.



Además, está cada vez más afianzada la postura científica que plantea que no alcanza con velar por el periodo de desove de los peces sino que es más importante aún cuidar otras etapas del ciclo vital.



Bajo esas razones, la veda extendida permite prolongar el cuidado del recurso durante todo el año, resaltó Sánchez.



Manejo integral. Si bien la veda extendida se orienta a mejorar la sustentabilidad del recurso y la preservación de la biodiversidad, no puede pensarse que es la única medida a aplicar, según consideró el investigador de la UNNE.



Explicó que es necesario continuar realizando controles sobre artes de pesca, medidas mínimas, cupos de extracción y protección del medioambiente, cuestiones que entre otras permitirán la continuidad de dos actividades económicas importantes para la región como son la pesca comercial y la pesca deportiva.



Subrayó que una medida complementaria importante podría ser la aplicación de vedas parciales en tiempo y distribución geográfica para proteger grandes cardúmenes, tal como lo realizó la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes este año cuando "acompañó" un cardumen de dorado desde la ciudad de Esquina hasta Ituzaingó, buscando impedir el exceso de capturas sobre esta especie emblemática de los ríos de la región.

Presión de pesca.



Para los científicos del INICNE, la acción más efectiva para la preservación del recurso es una disminución de la presión de pesca, lo cual puede concretarse por medio de la veda extendida.



“Si bien los fines de semana se incrementa la presencia de pescadores deportivos, en realidad todos los días hay una fuerte asistencia de pescadores al río. Cuando hay pique allí están” dijo, y resaltó el respaldo de los pescadores comerciales y deportivos a esta medida.



Dijo que resultando “muy promisorio” entre los pescadores deportivos el creciente porcentaje de aquellos que practican la pesca con devolución, tendencia que permitiría que en el futuro se permita la pesca bajo esta modalidad durante todo el año como actualmente ocurre en las reservas Iberá y Apipé Grande, donde se pesca y devuelve todo el año, mientras que la veda extendida limita la pesca deportiva dos días semanales.



Avizoró que, si se cuenta con la conciencia ciudadana, con la veda extendida se lograría un mayor cuidado del recurso que con la veda continua o tradicional, y además se reducirían los gastos en agentes y equipamientos de control, sin descontar que los recursos económicos que actualmente se destinan a subsidios a pescadores se podrían reorientar a optimizar las condiciones generales de todo el sector relacionado con la pesca.