Miércoles, 19 Octubre, 2011 - 21:17

Correo de nuestros lectores
Atrium Gualok: una estrella en el cielo turístico del Chaco

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Un par de festejos nos llevó a un firmamento donde, sin ninguna duda, resplandecen las estrellas bien merecidas del Hotel Atrium Gualok: el primer aniversario de la restauración del complejo hotelero y el día de la madre.



La organización del doble evento estuvo a cargo de la misma gente que, actualmente, regentea el Hotel y consistió en una demostración perfecta de lo que puede desarrollar un equipo de trabajo de primer nivel.



Lo que pasa actualmente con este maravilloso complejo hotelero se resume simplemente así: se trata de la coronación de un merecido estrellato. Es decir, las estrellas que hoy lo califican en un encampanado nivel, no son más que el integral absoluto, total, de un albazo resplandeciente que sosiega el alma de todo mortal que busca paz, relax, espiritualidad plena en un ambiente refulgente para satisfacer al espíritu.



Spa, masajes, buena comida que entra por la vista primero para llenar estómagos acuciantes no de hambre sino del disfrute, del goce culinario que permite libar con satisfacción para deleite de los más exigentes comensales.



Las habitaciones no constituyen un lujo sino que conforman un buen gusto en calidad cobijera para que el sueño tenga latente vida en esa suavidad entre algodones y colores que rebullan el alma en resople armónico con el cuerpo.



El mobiliario en general contribuye a toda integración visual que, por supuesto, también comienza con el escrudiñar a fondo de retinas que intentan reflejar todo no con aviesa crítica sino con el placer que termina por engolosinar un reintegro de enorme vigor para continuar enfrentando lo que nos queda en el constante andar cotidiano.



Entiendan mortales: “No crean es fácil” como dice el refrán de esta familia emprendedora y tenaz en su tarea como concesionarios en hotelería, por lo que la imposición del apellido Pajor en esta materia tiene enorme presencia hoy en todo el mundo turístico. Originado en pago chico, Villa Angela primero con su Atrium Bariloche y luego Resistencia y otros centros de turismo, se instaló en el corazón del centro chaqueño y hoy día en Sáenz Peña refulge su mejor gema.



Hace tiempo aspirábamos a mostrar al mundo de lo que somos capaces los chaqueños en materia hotelera y este presente nos llena de orgullo. Podría caer en una mar de adjetivos que ensalcen este presente, pero prefiero lo parco placentero a un derroche exagerado de alabanzas. De allí que sólo llegue esta salutación y augurios para que los Pajor, familia concesionaria del



Complejo Atrium Gualok, continúen en este derrotero de esplendor. Y si bien escueto es mi brindis, me doy por satisfecho del disfrute que me tuvo a mí y a mi familia como partes de este doble festejo. Es que no hay un alfiler que brille sin sentido, y si nombrara a dueños y personal es posible que me olvide de alguien de este todo integrador que permite la hoy existencia del Hotel Atriim Gualok.



Julio García

DNI Nº 7.514.776