Miércoles, 19 Octubre, 2011 - 18:34

El obrero que cayó del piso 11 se recupera, está conciente, pero no recuerda qué provocó su caída

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Según narró a DiarioChaco.com Carlos Baldoneiro, dueño de la empresa contratada para realizar el revestimiento exterior, Alejandro Vranken se recupera bajo atenta observación médica. Vranken no recuerda qué fue lo que generó su caída del balancín donde trabajaba. “Pero además se rompió la baranda de contención de hierro, que tenía apenas dos semanas de uso y no nos explicamos cómo pudo suceder eso”, dijo Valdoneiro que calificó el hecho como "un milagro".

Esta mañana Alejandro Vranken se hallaba en un balancín a la altura del piso 11 junto a otros 4 obreros. Cada uno de ellos contaba con su propio cabo de vida. “El cabo de vida es una soga atada a un arnés que tiene cada uno de los chicos en todo momento. Alejandro se quería desplazar y soltó su cabo de vida para engancharlo a otra soga. Es un procedimiento habitual cambiar de cabo de vida para no enredarse con las sogas de los compañeros. En este caso, el error de Vranken fue soltarse antes de engancharse, cuando debió haberse asegurado primero y luego soltar la soga anterior”, explica Baldoneiro, dueño de la empresa contratada para realizar el revestimiento exterior por la empresa ARQ Construcciones, a cargo del proyecto del Sarmiento Boulevard.



Pero lo que Vranken no recuerda es qué le sucedió exactamente que lo hizo perder el equilibrio. “Y no pudimos preguntarle al muchacho que estaba al lado suyo, porque lo tuvimos que mandar a la casa con miorelajantes, porque estaba completamente alterado”, dice Baldoneiro.



Vranken ya tenía alguna experiencia de trabajo en altura, pero era el menos experimentado de sus compañeros. Por eso, trabajaba acompañado por los otros cuatro, que lo asesoraban y lo preparaban en la tarea.



Después del tropiezo, la baranda de hierro se rompió. “Para nosotros es inexplicable: es una baranda de hierro nueva, la de mejor calidad, la más cara de todas”, explica Baldoneiro.



Pero Vranken logró ingeniárselas para agarrarse a una mediasombra de protección. Se trata otra medida de seguridad que se implementa en las obras para los trabajadores en altura. A medida que caía fue agarrándose de ella y logró amortiguar el impacto. La mediasombra se terminó a la altura del quinto o cuarto piso y Vranken aterrizó parado sobre una plataforma de madera y chapa a la altura del tercer piso. Ese último tramo fue en caída libre.



Cuando se lo llevaba la camilla hacia la ambulancia levantó el pulgar en señal de que se encontraba bien. En el Sanatorio Chaco pudieron determinar que se quebró un tobillo y tiene dos vértebras aplastadas.



Personal del Gabinete Científico del Poder Judicial se acercó a la obra para verificar que se hubieran utilizado las medidas de seguridad adecuadas. "Ellos tampoco pueden determinar cómo es que se rompe la baranda de hierro", se lamenta Baldoneiro.



“Cuando lo fui a ver al sanatorio me estuvo preguntando por sus compañeros. El, que sobrevivió por milagro a esa caída, estaba más preocupado por sus compañeros que por su propio estado de salud. Tenía miedo de haber causado un accidente que involucrara a alguien más”, cuenta Baldoneiro y admite que a los dos se les escaparon algunas lágrimas. “Para nosotros este es un momento muy doloroso. No somos una empresa grande, somos doce personas y nos cuidamos entre todos”.