Domingo, 16 Octubre, 2011 - 09:26

Los matices que importan

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Hasta la oposición quiere “bajar” la importancia del voto, a una semana exacta de las elecciones. Pero el conteo final tendrá influencia en el futuro inmediato. Ocho especialistas analizan qué puede ocurrir después del 23.

En el último tramo de la campaña aparece la intención de minimizar la elección del próximo domingo. La frase, hasta repetida por referentes de la oposición, es que “la Presidenta ya ganó” y entonces el domingo próximo no se jugaría nada. Los encuestadores y consultores en campañas electorales dicen todo lo contrario. En el futuro inmediato pesará el porcentaje que obtenga Cristina Fernández de Kirchner; existe un debate sobre cómo influirá el resultado en el posterior armado de un nuevo gabinete y, sobre todo, en las dificultades o facilidades que tendrá CFK en la conducción del peronismo y los gobernadores. También la oposición juega un partido de máxima importancia. ¿Cuánto peso tendrá el que salga segundo? ¿Qué sucede con las consecuencias del resultado que saque cada uno de los candidatos de la oposición?



Ocho de los consultores más conocidos del país afrontan estos interrogantes.

Triunfo cantado, pero...



Para Hugo Haime, de Haime y Asociados, “la Presidenta necesita un porcentaje similar al de las primarias para tener libertad de movimientos. Es que no sólo cuenta el porcentaje, sino la diferencia. Un elemento clave de las primarias es que CFK le demostró a los gobernadores que no depende de los aparatos territoriales para tener votos. La lógica en el peronismo es que quien gobierna y gana, conduce. Pero mucho más si los votos son propios. La realidad es que tuvieron que aceptarle a la Presidenta el armado de listas de diputados y un ejemplo muy claro es que la Casa Rosada propuso y logró que Gabriel Mariotto integre la fórmula de la gobernación bonaerense”.



“Yo creo que la Presidenta necesita una muy buena elección y cada punto más que saque tendrá su importancia –razona Analía Del Franco, de Analogías–. CFK necesita consolidación, aprobación social y credibilidad para transitar dos años duros que son los que se vienen. En primer lugar, porque en los tiempos duros que se vienen por la situación económica global, se necesita respaldo para la toma de decisiones críticas y una buena gestión. Por otra parte, la oposición apuntará a las elecciones de 2013 y también en este terreno será muy importante que la Presidenta parta de una autoridad consolidada y una base sólida de votos.”



“Hay que pensar que el éxito de la mayor parte de los presidentes de la región en los últimos años, como Tabaré Vázquez, Lula, Michelle Bachelet, Ricardo Lagos, Sebastián Piñera, está íntimamente relacionado con triunfos en doble vuelta. Una ventaja como la de las primarias le dará a la Presidenta esa solidez –sostiene Enrique Zuleta Puceiro, de Opinión Pública, Servicios y Mercados–, la de ganar con más de la mitad de los votos. Eso permite una amplia posibilidad de diseñar y articular gabinetes que respondan directamente a la Presidenta e imponer a propios y extraños una estrategia legislativa. Hay que pensar que el triunfo de 2007 no fue tan claro, que los gobernadores tuvieron su juego, y todo se agravó con la elección de 2009. Creo que esta vez, si CFK gana ampliamente, se protegerá una coalición moderada y creará condiciones mucho más favorables hacia el mediano y largo plazo.”



Hay consultores que, sin embargo, ya dan por sentada una ventaja sólida de CFK y dan por seguro que no tendrá mayores problemas. “No hay sorpresas, porque ya vimos lo sucedido en las primarias –afirma Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados–. El porcentaje no va a incidir en el armado del gabinete ni en la conducción del peronismo. Desde el 14 de agosto se nota una clara ratificación de la conducción de CFK, sobre todo entre aquellos que circulan en las fronteras del kirchnerismo. Y eso seguirá siendo así después del 23 de octubre.”



“Obviamente cuanto más obtenga, mayor será el peso simbólico de esta elección –dice Roberto Bacman del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP)–, pero no creo que eso incida ni en el armado del gabinete ni en el peronismo.”



Cercano a esa postura está Artemio López, de Equis: “No, no incidirá en el armado del gabinete y la conducción de Cristina en el peronismo está consolidada. Sí tendrá efecto en la relación con los gobernadores. El volumen político que conseguirá la Presidenta va a pesar mucho en el vínculo Nación-provincias”.



En este último punto parecen coincidir todos los consultores. La relación con los gobernadores nunca fue del todo fácil, básicamente porque los mandatarios provinciales se afirman en lo que consideran sus propios votos. Los consultores creen que en esa relación, cuanto más porcentaje consiga Cristina en la elección del domingo que viene, más fortaleza tendrá en el vínculo con los mandatarios provinciales.

¿Y el peronismo?



Doris Capurro, de Ibarómetro, insiste en que “contra todos los pronósticos, luego de la muerte de Néstor Kirchner, y con un sistema de conducción totalmente distinto, Cristina logró el disciplinamiento del partido, algo fundamental en el ADN del peronismo. Y no sólo eso, está a punto de terminar con lo que se ha llamado peronismo disidente. No quedará otro peronismo que el que conduce ella”. Como es obvio, el requisito es que CFK haga una gran elección el domingo.



“No hay nada que seduzca más a un peronista que otro peronista con poder. Y esto es lo que se dirime el domingo que viene –afirma Graciela Römer, titular de Römer y Asociados–. El efecto será muy fuerte si CFK logra superar la media presidencial e incluso si se acerca a lo que consiguió Juan Domingo Perón en la reelección.”

El gabinete que viene



“En la nueva etapa del país, será todo un desafío el diseño del nuevo gabinete –diagnostica Haime–. Se impone un vuelo hacia la calidad, teniendo en cuenta que las condiciones internacionales generan nuevas oportunidades y amenazas. Y yo diría que en este terreno, los votos serán importantes, pero más la visión para acertar en las designaciones. Se pueden acumular muchos votos el domingo, pero se gobernará todos los días. Y así como los gobiernos están en campañas permanentes, la opinión pública también evalúa todos los días a sus gobernantes. Los votos le darán poder a CFK, pero no tiene el futuro comprado.”



Como se ve, los consultores coinciden en que el porcentaje que obtenga la Presidenta el domingo no será un dato menor casi en ningún terreno.



- En principio, consolidará un poco más o un poco menos su posición respecto del peronismo: muchos analistas y opositores, después de la muerte de su esposo, decían que no iba a poder controlar el partido. Las listas en todo el país llevaron su marca y el resultado del 23 será una evaluación del sello que le puso al Frente para la Victoria a nivel nacional. Además, se entra en el período de cuatro años en los que deberá decidirse la sucesión. Eso preanuncia un peronismo en ebullición y los votos de la Presidenta jugarán un papel de máxima importancia en los próximos tiempos.



- El porcentaje del domingo le dará una base para gobernar en lo que casi todos los consultores diagnostican como años complicados por la crisis internacional. Ahí entra la conformación del gabinete y la autoridad que emanará de los votos del domingo.



- El resultado pesará también en la relación con los gobernadores, que nunca fue una articulación sencilla. Hoy, antes del 23 de octubre, casi todos los mandatarios están alineados detrás de CFK, mostrando pocas o ninguna diferencia. Los votos del domingo pesarán en ese vínculo.



No sólo en estos terrenos tienen plena importancia los comicios. Empresarios, organizaciones del campo, dirigentes de la CGT y un largo listado de otro sectores han mantenido una notoria cautela frente a la Presidenta en los últimos tiempos. Y esa relación no será igual si CFK consigue el 45 por ciento de los votos que si supera el 50. En esa diferencia hay un enorme significado.
Fuente: 
Página|12.