Lunes, 10 Octubre, 2011 - 08:00

Violencia en Egipto: 24 muertos y más de 200 heridos

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El primer ministro, Essam Sharaf, hizo un llamado a la calma luego de que 24 personas murieran y 200 resultaran heridas en el peor brote de violencia desde que el expresidente de Egipto Hosni Mubarak fue derrocado en febrero.

Los disturbios se produjeron cuando cientos de cristianos coptos se manifestaban en El Cairo contra el ataque a una iglesia en la provincia de Aswan, en un hecho que este grupo religioso achaca a musulmanes radicales.



Tras recorrer la zona donde ocurrieron los enfrentamientos la noche del domingo, Sharaf dijo: "La amenaza más grave para la seguridad del país es la manipulación con la unidad nacional y la agitación de la discordia entre musulmanes y cristianos, hijos de Egipto".



Agregó que este tipo de violencia también "alteraba la relación entre el pueblo y el ejército".



La televisión egipcia mostró imágenes de los manifestantes enfrentándose a las fuerzas de seguridad y vehículos militares quemados a las afueras del edificio de la televisión estatal.



Como consecuencia de los choques, las autoridades emitieron un toque de queda -que fue levantado a las 07:00 hora local (05:00 GMT)- en algunas zonas de la capital y el gabinete fue convocado de emergencia para analizar las medidas a tomar.



Las tensiones sectarias han aumentado en los últimos meses en Egipto.



Los coptos -que representan alrededor del 10% de la población- acusan al consejo de gobierno militar de ser demasiado indulgente con los autores de una serie de ataques anticristianos.



Antes, Sharaf había hecho un llamamiento por internet a los egipcios a no caer en la violencia sectaria.



"Lo que está ocurriendo no son enfrentamientos entre musulmanes y cristianos, sino intentos de provocar el caos y la disidencia", afirmó Sharaf en su página de Facebook.



De la protesta al enfrentamiento



El Ministerio de Salud confirmó que al menos 24 personas murieron y 212 resultaron heridas.



Miles de personas, principalmente cristianos, comenzaron la marcha en el distrito de Shubra, en el norte de El Cairo, y se dirigieron hacia la televisión estatal en la plaza de Maspero, donde tenían la intención de manifestarse.



Los manifestantes exigían a la junta militar la destitución del gobernador de la provincia de Asuán y acusaban a la televisión estatal de instigar el sentimiento anticristiano.



Sin embargo, los manifestantes aseguraron haber sido atacados por civiles antes de que estallaran los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.



Los choques comenzaron en el exterior del edificio de la televisión estatal pero pronto se extendieron a la plaza Tahrir, el epicentro de las manifestaciones que forzaron la salida del presidente Mubarak.



Miles se unieron a la violencia callejera, lanzando piedras y ladrillos.



El humo de los gases lacrimógenos y de la quema de vehículos militares llenó el aire de la plaza Maspero y algunos manifestantes aseguraron haber oido disparos.



Un testigo le dijo a la BBC que los soldados dispararon balas de goma y gases lacrimógenos contra la gente. "Vi a civiles corriendo por delante de mi ventana mientras las tropas disparaban salvajemente contra la multitud", afirmó.



El Ministerio de Salud confirmó que al menos 24 personas murieron y 212 resultaron heridas, pero aún no está claro cuántos eran soldados y cuántos manifestantes.



Tensiones latentes

Los coptos se quejan de la discriminación que sufren en Egipto.

Los manifestantes también pidieron la dimisión del Consejo Militar, en particular de su jefe, Hussein Tantawi.



La corresponsal de la BBC en El Cairo Yolande Knell, explicó que el vacío político y de seguridad de los últimos dos meses han servido de caldo de cultivo de las tensiones sectarias en el país.



Knell considera que además de la policía y los manifestantes, en los enfrentamientos se infiltraron grupos de sicarios que participan en un patrón de violencia sectaria en Egipto.



En los últimos meses, ha aumentado la preocupación de los cristianos por el incremento de la fuerza de ultra-conservadores islamistas.



En mayo, 12 personas murieron en ataques a iglesias coptas y en marzo, 13 personas perdieron la vida en enfrentamientos entre musulmanes y coptos en la plaza Tahrir.



Este último episodio de violencia tiene lugar días antes de las elecciones parlamentarias previstas para el 28 de noviembre, en la que será la primera votación de este tipo desde el presidente Mubarak salió del poder.



Los coptos, que son la minoría más grande en Egipto, se quejan de la discriminación que sufren en el país, incluida una ley que requiere el permiso presidencial para la construcción de nuevas iglesias. Egipto sólo reconoce las conversiones del Cristianismo al Islám, y no a la inversa.
Fuente: 
BBC Mundo