Domingo, 9 Octubre, 2011 - 19:14

Martínez y Morante asumieron la derrota
Amplio triunfo de Ayala en Resistencia y Cipolini en Sáenz Peña; en Pampa ganó Andión

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Las expectativas creadas por algunos medios de comunicación respecto a una elección con final de bandera blanca quedaron destrozadas este domingo cuando se conoció la voluntad popular. Aída Ayala y Gerardo Cipolini retuvieron las intendencias de Resistencia y Sáenz Peña con amplios márgenes de votos, en lo que constituyó un categórico respaldo a sus respectivas gestiones actuales. Carlos Andión dio el batacazo en Pampa del Infierno al imponerse al actual intendente Marcelo Piccoli y al candidato oficial del peronismo, José Gaitano: así, quedaron con 2 concejales cada uno de los tres candidatos, y 1 que ingresó por el Partido de la Concertación. Escrutadas el 100% de las mesas de la capital, la Alianza obtiene 7 bancas y el FChMM 4, y una diferencia de 29.796 votos. En Sáenz Peña Cipolini será respaldado por 6 concejales aliancistas, ya que el PJ consiguió sólo 3.



El propio gobernador Jorge Capitanich, al hablar ante los medios de comunicación cerca de la hora 20:00, admitió que el oficialismo provincial no esperaba un resultado tan categórico en favor de la Alianza y advirtió que ninguno de los trabajos que le habían acercado los encuestadores permitía sospechar siquiera que la voluntad popular transitaría por esos andariveles.



En su primer contacto con los medios, Aída Ayala era un mar de lágrimas. No conseguía articular una palabra, totalmente dominada por la emoción de los cientos de partidarios que vitoreaban su nombre seguido del ya clásico "Aguante naranja, Aída Gana!", que formó parte de la estrategia comunicacional de la coalisión y cuyos resultados quedaron expuestos.



Gerardo Cipolini, no menos emocionado, agradeció desde Sáenz Peña el apoyo de tantos miles de ciudadanos que le permitieron conseguir su reelección y poder satisfacer de esa manera un objetivo que lo obsesionaba: poder ser el intendente de Saenz Peña en marzo próximo cuando esa ciudad cumpla sus primeros 100 años, lugar que ocupara su padre en el cincuentenario de la hoy ciudad termal. 



Desde que comenzaron a conocerse los datos extraoficiales, tanto Ayala como Cipolini iban marcando tendencias ganadoras que finalmente se concretaron en los datos oficiales. En la Alianza era todo alegría tanto en Resistencia como en Sáenz Peña. La sede del comité provincial de la Unión Cívica Radical comenzó a poblarse de inmediato de dirigentes que el pasado 18 de setiembre, cuando Roy Nikisch era doblado en votos por Capitanich, estuvieron borrados. Pero en medio de tanta algarabía, sortearon el momento sin que les pasen facturas incómodas.



La contracara se notaba en las sede del PJ donde la angustia iba reflejándose en los rostros a medida que se conocían datos. Gustavo Martínez llegó pasadas las 19:30 y no tuvo reparos en poner la cara frente a los compañeros. Les agradeció el acompañamiento, asumió la derrota, felicitó a la ganadora y le deseó suerte en su próxima etapa gubernativa de la que dijo esperar pueda concretar acciones. Sin mencionarlo, estaba diciendo que pondrá la lupa sobre los compromisos que Aída asumiera en la campaña. Y fue más lejos en sus apreciaciones: anticipó que seguirá trabajando para solucionar los problemas de la gente y fortalecer las instituciones. El mensaje, tuvo varios destinatarios pero fue interpretado como direccionado hacia la interna marcando la cancha ante el debate que seguramente se abrirá este mismo lunes.



LO QUE VIENE EN LA UCR

Aída Ayala pasará ahora, qué duda cabe, a comandar el lote de dirigentes exitosos -Gerardo Cipolini, Alicia Azula, Victor Machuca o Miguel Tejedor- con apoyos claros conseguidos en las urnas. Nadie podrá discutir la legitimación popular de cada uno de ellos obtenida aún a pesar del "Huracán Coqui" y el "Tsunami Cristina". 



En la UCR también se viene ahora un debate ineludible si es que existe voluntad de construcción de poder apuntando a 2015 cuando ya no competirá Capitanich y su lugar lo busque -por el oficialismo-, el "sucesor", cuyo perfil delineará personalmente conforme lo anunció. 



Si bien ya se escuchan voces que claman por "unificar" al partido (la disputa de rozistas y nikischtas sigue abierta), parecen mayoría los que advierten que unificar no debe implicar "amontonar" porque de esa manera no se conseguirá convocar a los sectores independientes que hoy respaldaron categóricamente a la intendente. 



Cabe aquí recordar una frase de Ángel Rozas en 1994. Se le preguntó periodísticamente por qué se fue del Movimiento de Afirmación Yrigoyenista si ya le habían propuesto que sea el candidato a gobernador. "Es que el MAY me proponía ser candidato, y yo quiero ser gobernador, pero desde ese movimiento no podré conseguirlo", contestó. 



Evaluando que Rozas mantiene férreo control sobre los comités de circuito y la Convención, no sería descabellado plantear, al menos como análisis, que si Ayala quiere ser gobernadora lo primero que debiera hacer es formar su propio sector político, para no tener que depender de las clásicas imposiciones de quienes ocupan las estructuras partidarias.



ANDIÓN VUELVE

El intendente radical Marcelo Píccoli buscaba su reelección y José Gaitano, ostentando la representación del Frente Chaco Merece Más quería ocupar su cargo. Parecía que la disputa principal se daría entre ambos. Pero les salió al cruce Carlos Andión, que ya había ocupado la intendencia de Pampa del Infierno desde donde luego accedió a una banca en la legislatura chaqueña en representación del partido Justicialista. Y consiguió la intendencia.



El fracaso de Piccoli en su intento reeleccionista ratifica el sentido del voto que se viene advirtiendo en la sociedad chaqueña. Si el intendente hace una buena gestión, el electorado lo ratifica en el cargo sea del partido que fuera. Lo mismo pasa a nivel provincial.