Sábado, 8 Octubre, 2011 - 10:10

Opinión de nuestros lectores
La intolerancia mortal del Islam

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Siempre hablamos acerca de lo irracional que nos resulta a quienes vivimos en un país demócrata en el que se practica a rajatabla la libertad de culto, el odio a muerte que se practica por causas religiosas en países orientales, en este caso Irán, que dista mucho acerca de la tolerancia que se tiene para con la misma comunidad en nuestros países occidentales.

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra huestes espirituales de maldad” (Efesios 6:12)



Si bien alguien puede alegar que desde algún sector social de nuestros países también se discrimina como en el caso del pastor norteamericano que quemó el Corán (cuestión que repudio enfáticamente) lo concreto es que nuestros Estados garantizan la permanencia y difusión de diferentes credos, cosa que evidentemente no ocurre desde los países árabes.



Como es de público conocimiento, debido a la amplia difusión en los medios, Youcef Nadarkhani es una pastor evangélico que está condenado a muerte por el régimen iraní, simplemente por no negar su fe en Jesucristo.



El 12 de octubre de 2009, el pastor iraní Youcef Nadarkhani fue acusado de apostasía ante un tribunal de la ciudad de Rasht, capital de la provincia de Gilán, República de Irán, que acabó por condenarlo a muerte en septiembre de 2010. El origen de la acusación provenía de un decreto del gobierno de Ahmadineyad que obligaba a todos los alumnos a recibir clases de Islam.



Nadarkhani se negó a cumplir la imposición y la hizo efectiva sacando a sus dos hijos, Daniel y Joel, de la escuela en Rasht, donde estudiaban, alegando que la Constitución iraní reconocía la libertad de culto. Ese mismo día, la policía secreta del régimen de los ayatolas lo detuvo.



La ley islámica declara que toda persona que es declarada apóstata del Islam debe tener tres oportunidades de arrepentimiento ante sendos juzgados para que le sea perdonada la vida. La última tuvo lugar el pasado 25 de septiembre de 2011, cuando el pastor Nadarkhani se negó a apostatar de su fe en Cristo y desde entonces está encarcelado en espera de ser ahorcado.



Organismos defensores de los derechos humanos internacionales se han pronunciado y han elevado diferentes petitorios, llevando a cabo asimismo marchas y protestas pidiendo por la vida de un hombre condenado a muerte; ACIERA (entidad que nuclea a las iglesias evangélicas del país) fue parte de este petitorio a través de diversas voces que levantó en estas semanas.



La movilización mundial que se lleva a cabo pidiendo por la vida de Nadarkhani es pacífica pero firme. Por ejemplo, en España, ciudadanos comprometidos defendieron la libertad religiosa como un derecho humano inalienable, concentrados ante la Embajada de Irán en Madrid el pasado 1 de octubre, convocados por HO Jóvenes (Hazte Oír), COMIMA (Confraternidad de Ministros de Madrid) y otros ministerios como Jóvenes por Una Causa y Unión de Jóvenes Bautistas de Madrid e Intereconomía.



De igual manera, en muchos países latinoamericanos, ONGs y Federaciones de Iglesias publicaron comunicados, elevaron notas y contactaron a las autoridades musulmanas locales para clamar por la libertad de Nadarkhani.



Recientes noticias brindadas por CBN News sobre la pena de muerte del Pastor Youcef aseguran que aplazaron la decisión final para el día lunes 10 de este mes. Pero ante la falacia de asesinarlo por su fe en Jesús, ahora están tratando de levantar nuevas acusaciones para condenarlo por otros cargos.



Ante el inminente veredicto final que será dado el próximo lunes 10 de octubre, organizaciones no gubernamentales solicitan a la población de todo el planeta, que pidan a las Embajadas de Irán en sus respectivos países “la conmutación de la pena de muerte del Sr. Yousef” y exigir su libertad inmediata. “Nadie –aseguran- debe ser asesinado por su fe. Exigimos para Yousef la misma libertad que cualquier ciudadano iraní o islámico tiene en nuestros países para profesar su religión”.



Invitamos a todos nuestros lectores a ingresar hoy mismo al siguiente sitio web de la Embajada iraní en la Argentina y dejar allí un pedido de libertad para este pastor que desde hace dos años se encuentra privado de su libertad y condenado a muerte: http://embassy-finder.com/es/iran_in_buenos-aires_argentina. También pueden hacer llegar sus peticiones al email de la Embajada iraní: [email protected] o por fax al (011) 4805-4409 (desde el exterior de la Argentina marcar: +54 11 4805-4409).



Si vive o muere será por voluntad del Dios a quien con tanto amor y convicción sirve este varón, que su fe inquebrantable sea un ejemplo para todos nosotros, que su lucha no sea en vano y que el amor de Jesús invada el corazón de todos aquellos que cargados de odio siguen persiguiendo a sus siervos. 



(*) [email protected]