Jueves, 6 Octubre, 2011 - 19:11

Propicia limitar reelecciones
Si gana Gustavo Martínez, ¿se viene una reforma constitucional en Chaco?

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Durante la conferencia de prensa de esta mañana, que ofició como cierre formal de la campaña, Gustavo Martínez dijo que doce años de gobierno de Aída Ayala (y la aspiración a seguir 4 más) “afecta mucho el desarrollo colectivo de la sociedad”, y propuso “modificar la Carta Orgánica Municipal” para limitar la posibilidad de reelección del intendente de Resistencia a una sola. Su planteo, hecho en presencia del propio Gobernador Jorge Capitanich, causó sorpresa ya que para poder impedir más de una reelección debe modificarse la Constitución. No fue un dato más, al pasar, accidentalmente, como para poder interpretarlo como furcio: dijo dos veces lo mismo.

“Sentimos que se afecta mucho el desarrollo colectivo de la sociedad ya habiendo estado 12 años, y pretendiendo estar 16 años dentro de la estructura municipal”, planteó el candidato a Intendente por el Frente Chaco Merece Más. “Por eso muy concretamente también vamos a proponer dentro de nuestra acción de gobierno municipal, al concejo deliberante, a los concejales de la ciudad, la modificación de la Carta Orgánica Municipal para que igual que en la Nación y que en la Provincia podamos establecer nada más que la posibilidad de una sola reelección de los intendentes en la ciudad de Resistencia”, aseguró en dos ocasiones.



DiarioChaco.com consultó a Ana del Carmen Abraham, abogada y constituyente por el Partido Justicialista durante la reforma de la Carta Magna provincial de 1994. “Si la Constitución no fija un límite para la reelección del Intendente, en principio la Carta Orgánica podría hacerlo, no habría impedimento, pero podría invocarse la inconstitucionalidad de esa norma porque si la Constitución no limitó la duración de los mandatos, de hecho le concedió un derecho a los intendentes, que es el de ser reelectos cuantas veces el pueblo de sus comunas decida acompañarlos”.



Al respecto, Abraham aclaró que no hay “ambigüedad” en el artículo constitucional que refiere a la duración del mandato de concejales e intendentes (el 189), que reza que durarán cuatro años en el ejercicio de sus cargos y podrán ser reelegidos.



“Si el Constituyente hubiera querido acotar la duración del mandato del intendente, lo hubiera explicitado, como en el caso del gobernador y del vice”, aclaró, donde no sólo se establece que ambos mandatos serán de cuatro años, sino que éstos no podrán ser prorrogados, ni los gobernantes reelectos más de una vez seguida. “Cuando la Constitución quiere limitar, limita”.



En su interpretación personal, no obstante, “la Carta Orgánica no debería limitar un derecho que la Constitución le dio ampliamente; la jurisprudencia viene planteándolo así: cuando el legislador quiere, limita; si el constituyente no quiso limitar y concede reelecciones sucesivas en el caso de los intendentes (también de concejales y diputados), es porque lo interpretó como bueno para el sistema”.



Para graficar la importancia que en el año ´94 los constituyentes dieron a los apartados municipales de la constitución, Abraham recordó que el Régimen Municipal se trató en tres sesiones diferentes: hubo idas y vueltas hasta que todos estuvieron convencidos de que se había llegado a una formulación sin fisuras.



Si Gustavo Martínez tiene la intención de limitar las reelecciones indefinidas en caso de resultar ganador el próximo domingo, no podrá hacerlo como Intendente ya que no alcanza con cambiar la Carta Orgánica. Deberá encarar la “patriada” en la Legislatura, ya sea convenciendo a los 32 diputados de votar la modificación a la Constitución que impulsa, o a través de un plebiscito, o por una ley sancionada con mayoría agravada en la que se declare la necesidad de una reforma que explicite los puntos que quiere cambiar. 



Y en este punto todo se complica pues sabido es que resultará muy difícil explicar la necesidad de una reforma constitucional a escasos 17 años de la última y estando pendiente, incluso, la puesta en marcha de algunas disposiciones de aquella Convención Reformadora como, por ejemplo, la designación del representante de los trabajadores en la conducción de las empresas públicas. En síntesis, un trabajo de largo aliento.