Jueves, 6 Octubre, 2011 - 15:11

Correo de nuestros lectores
¿Por qué Gustavo?

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Resistencia aspiró siempre a ser la gran capital del nordeste. Su enclave geográfico la coloca en un sitio de privilegio. Rutas, corredor aéreo, ríos navegables, hidrovía Paraná Paraguay, paso ideal en el tránsito Brasil Chile, son algunas de las claves de ese privilegio.

Sin embargo, y pese a esa aspiración nunca llegamos a despegar hacia el objetivo, que no es solo para alimentar egos, es una herramienta de crecimiento extraordinaria para la ciudad y la provincia. Transformarnos en el gran centro comercial, cultural y político del nordeste significara sin lugar a dudas la plataforma para potenciar el despegue de toda la provincia.



Despegue que ésta ya transita de la mano de políticas y obras de enorme magnitud concretadas y en proceso, merced a la sincronía nación provincia. Solo las mezquindades de quienes, pese a admirar y reconocer en la intimidad la fenomenal transformación que produce el modelo en la vida de los argentinos, por especulación política menor de no aparecer reconociendo méritos de los gobiernos nacional y provincial, no solo niegan lo evidente sino, y lo que es más grave, no aprovechan las oportunidades que el modelo, sus políticas y el crecimiento ofrecen impidiendo en estos años un presente mejor.



Prefieren, obcecadamente mantenernos al margen a todos los resistencianos, con el único objetivo de permanecer, al abrigo de mantener una distancia que claramente resulta incomprensible hasta para ese egoísta objetivo.



La ausencia de criterios participativos, socialmente inclusivos, urbanísticos, socioambientales, y productivos, sumada a la limitante que impone la falta de aspiraciones y objetivos superadores, no nos permiten salir de ser una promesa que nunca se concreta manteniendo como rasgo tristemente distintivo: el de ciudad sucia, desordenada y anárquica.



La extraordinaria gestión del gobernador Capitanich ha colocado a la provincia en un sitial que nunca antes ocupó. Hoy el país, y nuestros vecinos latinoamericanos ya no ven al Chaco como la expresión del atraso y la pobreza que nos tocaran en el reparto neoliberal y que potenciaran gobiernos que privilegiaron objetivos personales de pocos por sobre el interés colectivo. Otro Chaco nació cuatro años después de la nueva argentina que pusiera en marcha Néstor Kirchner.



Cuatro años que con objetivos altos y concretos; planificación, acuerdos multisectoriales, la mirada puesta en el hombre como centro de todas sus políticas, y una capacidad de gestión y ejecución expresada en la figura del gobernador que no reconoce precedentes, rescataron la provincia de la ciénaga en la que la sumergieron gestiones mediocres y corruptas, para colocarla en el camino de potencia agroalimentaria e industrial, para bienestar y felicidad de su pueblo.



Pueblos de toda la provincia florecieron de la mano de inversiones que generaron inclusión social, educativa, salud, producción, industrias, cultura, deportes, trabajo, viviendas, planificación urbanística. Pueblos que muestran orgullosos sus obras; pueblos que no necesitan diarios maquillajes para ocultar las grietas que surcan sus rostros.



Mientras Resistencia sigue aferrada a sus basurales esquineros, a sus calles de tierra a diez cuadras de la plaza central, a sus barrios inundables, a la ausencia total y absoluta de limpieza de sus calles, a la anarquía de su tránsito, al olvido de sus barrios.



Resistencia sigue aferrada a las luces de su peatonal, como obra emblemática del contraste entre la vidriera del centro y el olvido de la gran ciudad. Frente a esto, frente a la necesidad de que los resistencianos todos, seamos parte del crecimiento y desarrollo del Chaco y la nación, la pregunta es: ¿Por qué Gustavo? Y la respuesta es simple.



Porque Gustavo desde Sameep dio muestras de su capacidad de hacer. Gustavo le dio a la empresa provincial una dinámica similar a la de los gobiernos nacional y provincial, y con ello ésta está entregando agua potable a decenas de miles de familias en la provincia y en la ciudad. Familias que hasta esta gestión padecían, a metros del gran rio Paraná careciendo de este vital elemento.



Carencia solo explicable por el desinterés y la incapacidad que reinara en la empresa y la provincia hasta 2008. Se puede afirmar que desde Sameep los gobiernos nacional y provincial, de la mano de Gustavo han aportado más a la ciudad que la propia gestión municipal. Recuperación de espacios verdes, cloacas, agua potable en cantidad y calidad para todos, inteligencia, imaginación, gestión y concreción de inversiones en infraestructura previendo una ciudad en crecimiento, previendo la gran capital, ha sido la apuesta de Gustavo desde Sameep.



En consecuencia, no resulta difícil imaginar la transformación que nuestra capital experimentará integrada a la provincia y a la nación. Desde la intendencia, Gustavo, porque no está en la vereda de enfrente de Cristina y de Capitanich, como los que atrasan la historia usando de rehén a la ciudad, la transformará en esa gran capital del nordeste que todos soñamos. Porque Gustavo ya está construyendo futuro junto a ellos; porque frente a los que restan, Gustavo suma. Así de simple.