Martes, 4 Octubre, 2011 - 06:55

En defensa de los "más débiles"
Unión Judiciales repudia "ataque a gremios" por parte de Nación

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La entidad gremial conducida por Walter Bernard repudió “las políticas antidemocráticas” contra “los más débiles, como ser los líderes sindicales”, y agregó que también hay persecución sindical en la Justicia chaqueña, especialmente “a aquellos dirigentes que realmente defienden los derechos de los compañeros trabajadores mientras otros obsecuentes miran para un costado”.

Para graficar la situación, Bernard hizo suyas las palabras del líder rural Gerónimo Venegas: “Nadie debe tener dudas de que existe una persecución política a dirigentes sindicales y que ésta viene del Gobierno. Quieren un sólo poder, el de ellos”.



El comunicado titulado “Libertad y democracia SINDICAL” se reproduce a continuación:



Desde la Unión de Trabajadores Judiciales del Chaco deseamos expresar nuestro más enérgico repudio a las políticas antidemocráticas y antigremiales que vienen produciéndose en la sociedad Argentina de parte de nuestros gobernantes para con los más débiles, como ser los líderes sindicales, que se exponen especialmente durante los períodos que anteceden a los cambios de derechos en su gremio, a los líderes campesinos y comunitarios que realizan u organizan manifestaciones públicas, a los líderes indígenas que defienden los derechos de sus pueblos, entre otros.



Como declarara el líder del gremio de los Peones Rurales -Gerónimo Venegas-, quien opinó que detrás de las detenciones está la mano del Gobierno: “Nadie debe tener dudas de que existe una persecución política a dirigentes sindicales y que ésta viene del Gobierno. Quieren un sólo poder, el de ellos”.



A través de la historia, las organizaciones sindicales han tenido un papel muy importante en la defensa de los derechos humanos de miles de trabajadoras y trabajadores que a lo largo del Hemisferio enfrentan condiciones laborales precarias en sus sitios de trabajo. Además, los sindicatos han sido claves en la organización política y social de miles de personas, al constituirse como figuras principales de expresión política organizada. Como represalia por este protagonismo social y político, muchos líderes sindicales han sido víctimas de todo tipo de actos destinados al entorpecimiento de su labor, incluyendo graves violaciones a los derechos humanos.



En nuestro caso, los compañeros judiciales somos víctimas de traslados y/o sumarios cuando no despidos, con el solo fundamento de la “pérdida de confianza” de parte de nuestros superiores respaldados en un Reglamento Interno totalmente asimilable al Reglamento Militar de 1930. Cabe aclarar que hablamos de persecución sindical a aquellos dirigentes que realmente defienden los derechos de los compañeros trabajadores mientras otros dirigentes obsecuentes miran para un costado avalando las prácticas antidemocráticas de la patronal.