Viernes, 23 Septiembre, 2011 - 19:02

Caso Candela: un sospechoso denunció haber sido torturado para implicar a otros

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Alberto Espíndola, un albañil que está detenido por el crimen de Candela Rodríguez, denunció hoy ante la Justicia que sufrió apremios ilegales de parte de la policía para incriminar a otros dos detenidos y a una tercera persona que está prófuga, reveló su abogado.

Las declaraciones de Espíndola -que, como imputado, no está obligado a decir verdad-, sacudieron la causa y obligaron a abrir una investigación paralela contra los efectivos de la comisaría de Villa Tesei, cuya cúpula habría sido removida hace unas semanas sin que se difundieran razones oficiales.



"Se quebró, declaró todo el tiempo llorando. Hablaba como podía. Espíndola dijo que fue literalmente torturado por la policía. Primero fue un grupo de siete policías y después de diez que le hicieron 'submarino seco' y que, con la bolsa en la cabeza, lo golpearon. Después aparecieron otros cuatro uniformados más que le recomendaron 'acordarse de lo que tenía que decir'", dijo a su abogado, Alberto Domínguez.



Hasta ahora los dichos de Espíndola eran claves para relacionar a los últimos dos detenidos en la causa: el albañil Guillermo López y el verdulero Fabián Gabriel Gómez y a un joven que está prófugo y están buscando. En ese marco, Domínguez precisó que el objetivo de los apremios -cuando lo detuvieron el 12 de septiembre en el Hospital de Haedo- era que Espíndola "incriminara" a esas tres personas.



Según había dicho Espíndola en una primera declaración representado por un defensor oficial de Morón, López, Gómez y el tercer sujeto iban en un auto mientras Candela estuvo desaparecida, lo interceptaron en la calle y le dijeron que les avisara si la policía los buscaba por el caso de la nena.



El abogado Domínguez aseguró a esta agencia que un testigo de identidad reservada -de los doce que hay en la causa- habló precisamente de este sujeto al que están buscando como un joven que desde hace cuatro meses jugaba "al noviecito" de Candela porque, en realidad, "estaba haciendo inteligencia" para saber junto a otros delincuentes dónde guardaba un dinero "que tenía escondido" Carola Labrador, la mamá de la víctima.



Estos datos también cierran con la llamada extorsiva que se difundió apenas después de encontrarse el cadáver, el miércoles 31 de agosto, donde una voz masculina advertía que ahora sí que no iban a volver a ver a la nena con vida, y que le preguntaran a esa "conch..." qué había hecho con la plata.



Más allá de estas situaciones, lo cierto es que hoy Espíndola habló ante el fiscal de Morón Marcelo Tavolaro, a cargo de la investigación, para denunciar que había sido torturado por efectivos de la comisaría de Villa Tesei, quienes buscaban poder detener con sus dichos a más sospechosos, y así sucesivamente.



Según Domínguez, Espíndola dijo que está en condiciones de reconocer a los policías que lo habrían torturado, pero advirtió que no lo haría porque eso, advirtió, "implicaría aparecer suicidado" en una celda.



Lo que sí dejó en claro es que él no tenía ninguna relación con el secuestro y crimen de Candela y que los otros imputados nunca le preguntaron por la nena al cruzarlo por la calle.



"A mi cliente le creo ciento por ciento y la Fiscalía también se da cuenta, pero no lo pueden reconocer los fiscales porque implica admitir que la policía cometió un delito y se les cae la causa", dijo Domínguez. Más tarde, declararon Gómez y López, quienes también refutaron cualquier vinculación con el hecho.

"A esta causa la resuelve la ciencia", dijo el abogado Rodrigo González, representante de Gómez y López.



La semana próxima, algunos de los defensores pedirán que la causa por el crimen de Candela pase a la Justicia federal, ya que los secuestros extorsivos corresponden ser investigados por ese fuero.



Además, en los próximos días la fiscalía de Tavolaro debería pronunciarse sobre el procesamiento o no de los primeros detenidos en la causa, aunque podría extender hasta un mes este plazo.



Se trata del carpintero Néstor Altamirano, la depiladora Gladys Cabrera y los ya excarcelados Gustavo Valenzuela (fletero) y Alfredo Monteros (padre e hijo); luego fueron detenidos Hugo González (señalado como autor material) y Espíndola, López y Gómez.



Fuente: DyN