Jueves, 22 Septiembre, 2011 - 18:29

Macri y Duhalde debaten quién se va y quién se queda después de octubre

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El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, buscó instalar hoy públicamente un debate que ya se está dando, en sordina, en las fuerzas de oposición sobre quiénes serán los más aptos para sobrevivir a una victoria hipotéticamente aplastante de la presidenta Cristina Fernández.



La posición del jefe del PRO sobre una "jubilación forzosa" de algunos de los derrotados del 23 de octubre pareció contrastar con las palabras que, con mayor o menor cálculo, pronunció Eduardo Duhalde, el más veterano de todos los candidatos presidenciales.



"He venido para quedarme", manifestó el caudillo de Lomas de Zamora en una radio, una frase que pareció una respuesta a otra que había pronunciado el jefe de gobierno, minutos antes: "La gente en octubre definirá quiénes continúan a futuro y quienes son ya parte de la anécdota del pasado".



El debate no se circunscribe a una polémica entre un dirigente con capital político y potencial intactos, como Macri, y otro que tiene en el cuerpo las heridas de decenas de batallas ganadas y perdidas, como Duhalde.



Es una discusión que sin aspavientos se está dando en todas las fuerzas políticas de la oposición y que tuvo esta semana como síntoma el portazo estruendoso de Felipe Solá al bloque duro del peronismo antikirchnerista.



No son pocos los analistas, militantes y dirigentes de cualquier pelaje ideológico o político que se preguntan quién quedará en pie si la Presidenta, como se prevé, suma mucho más del 50,7% que tuvo en las primarias del 14 de agosto.



La "jubilación forzosa" puede ser un cálculo de Macri, pero en algunos maliciosos mencionan la edad como un azote del que ninguno escapa: Eduardo Duhalde es de octubre de 1941, Jorge Altamira de agosto de 1942, Hermes Binner de junio de 1943, Rodríguez Saá de julio del 1947, Ricardo Alfonsín de noviembre de 1951, Cristina Kirchner de febrero de 1953 y Elisa Carrió de diciembre de 1956.



Más allá de la explicitación que Macri se permitió hoy, ya Rodríguez Saá, en el encuentro deliberadamente azaroso que tuvo con Francisco De Narváez, empezó a hablar con su eventual candidato a gobernador bonaerense sobre el futuro del peronismo no kirchnerista.



El peronismo anti K, al igual que el macrismo, ya analiza el futuro sin Duhalde (ni duhaldistas) y calibran el comportamiento que tendrán referentes "independientes, pero orgánicos", como el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey o el intendente de Tigre, Sergio Massa, entre otros.



Esas conversaciones sigilosas no tomaron estado público, pero coinciden con otras similares que se producen en las demás fuerzas de la oposición, como en la UCR, donde una derrota ruinosa de Alfonsín, creen algunos, no le dejará margen para conducir nada más que su regreso a Chascomús.



En la Coalición Cívica esa discusión se aceleró con el "caso Patricia Bullrich" como excusa, habida cuenta que la diputada nacional estaría preparando la forma más decorosa de dar el salto al macrismo.



No son pocos los "lilistas" que, con Carrió en un táctico bajo perfil, empiezan a delinear un futuro sin la figura de la diputada nacional en el centro del armado político.



Quizás Binner tiene por ahora el combustible principal de los políticos -el futuro- intacto, aunque comprometido por la delicada situación en la que queda su sucesor en Santa Fe, Antonio Bonfatti, cercado por un PJ en vías de unificación.



Fuente: DyN