Miércoles, 21 Septiembre, 2011 - 19:21

Proponen llamar "Profesor Ramón Villa" a la Escuela Nocturna de Comercio Nº 9

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Un grupo de vecinos impulsan una iniciativa para imponer el nombre de “Profesor Ramón Villa”, a la Escuela Nocturna de Comercio Nº 9. La propuesta fue presentada a la directora del establecimiento, Patricia Mena y en sus fundamentos indican que se trata de un docente fallecido muy reconocido en esta comunidad educativa.

Eduardo Amalio Escobar, uno de sus impulsores explicó que “se trata de quien fuera un dilecto vecino de mi enorme barriada y cuya figura siempre me resultó simpáticamente atractiva por su enorme voluntad de exponer en forma constante sabiduría y enseñanza como padre y docente: don Ramón Villa, más conocido como “Moncho”. 



“De físico delgado, de ágil caminar, supo transmitir a sus alumnos la cordialidad y el espíritu en alto para aprender en todo momento, sin importar edad ni tiempo sino el oportuno y permanente logro en cada etapa de la vida de quienes, permanentemente, nos debemos dedicar al aprendizaje para mejorar nuestra calidad educacional en la cotidianidad permanente en que hoy nos desenvolvemos”, describió. 



“Desde que tomé conocimiento de que la Escuela Nocturna de Comercio Nº 9 buscaba un nombre para dicho establecimiento escolar, no dudé un instante en apoyar el del profesor Ramón Villa para entronizarlo como tal, no ya como un patrono a venerar sino como ese rico docente y padre a imitar”, indicó. 



“Como viejo empleado municipal y versado en lo que hace a la vida vecinal y al devenir político de esta gran comunidad, vivo reclamando para que todos los chaqueños que han dado sobradas muestras de su capacidad intelectual, moral y ejemplar puestas al servicio de sus vecinos, sean homenajeados y honrados en la vida y en la muerte”, agregó. 



“Don Ramón Villa, pese a sus múltiples ocupaciones, encaró de grande sus vivencias como alumno precisamente en esa escuela de Comercio llegando a obtener su título secundario dentro de su primera promoción. De inmediato, sin prestarse tiempo sino sufriendo los costos de su pletórico vivir, transitó por una universidad donde enriqueció su saber hasta alcanzar su título de profesor en geografía como parte de la primera promoción de esa carrera en la Facultad de Humanidades de la Universidad del Nordeste”, precisó. 



“En su vida, jamás hubo parate alguno en todo lo relacionado con la educación y su vocación para transmitirla a las mentes jóvenes y codiciosas de aprendizaje en esa, su querida escuela de Comercio Nocturna, en aquél viejo edificio de la calle Obligado al 272”. 



“Así continuó en la docencia y entonces era lógico que toda su prolífica actividad en ella alcanzara hasta su bien merecida y ganada jubilación. Pero su inquietud pudo más y en el invierno de su vida, decidió colaborar con el Colegio Itatí, donde muchas hoy destacadas mujeres profesionales del medio cursaron sus estudios secundarios. ¡Insuperable vida al servicio de su comunidad!”, concluyó.