Martes, 13 Septiembre, 2011 - 20:52

Correo de nuestros lectores
Bibliotecarios, difusores y custodios del saber

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Se recuerda en la fecha el Día Nacional de Bibliotecario, en homenaje a esa ilustre figura e impulsor de la cultura nacional como lo fue Mariano Moreno, un verdadero revolucionario con todas las letras.
 

En nuestra provincia y en nuestra ciudad también tenemos hacedores y pioneros que propiciaron el saber y la educación generando instituciones que son aun hoy verdaderos baluartes en la de la cultura chaqueña. La Biblioteca Leopoldo Herrera fue creada el 18 de noviembre de 1955 impulsada por Carlos Juan Gianneschi acompañado por los

Señores Justo C. Morales, R. Pinzetta, J. Bangher, A. Olmedo, L, Ces,

B. Mahave, Cabral y W. E. Aguilar.



La Biblioteca Pública de Cultura General habilitó sus servicios al medio un 15 de junio de 1956, coincidiendo con el "Día del Libro" en el edificio emplazado en Juan B. Justo 150 de la Ciudad de

Resistencia, Chaco, contando con un caudal bibliográfico de 1500 volúmenes clasificados en grandes grupos de materias y catalogados en forma muy simple.



Teniendo en cuenta las aquilatadas virtudes del Señor Gianneschi y como premio a su tesonero esfuerzo, fue designado como primer Director y Organizador de esta Institución.



En 1964 se constituyó la Asociación Amigos de la Biblioteca Herrera, que desde 1972 trabaja en forma conjunta con el Departamento de

Extensión Bibliotecaria.



El 16 de abril de 2001, se inaugura la Sala Especial para Ciegos y

Ambliopes.



Otra de las instituciones señeras en nuestra capital es sin dudas, la

Biblioteca Bernardino Rivadavia, nacida por propia iniciativa de los vecinos, (lo que hace aun más valorable su existencia y labor) y a punto de cumplir sus primeros 100 años de existencia.



El 28 de agosto de 1909, un grupo de reconocidos ciudadanos constituyen formalmente la “Sociedad Biblioteca Popular Rivadavia”, con el propósito de “propender a la elevación intelectual y moral del pueblo, difundiendo la acción poderosa del libro”.



La primera comisión directiva estuvo integrada por Lizardo Molina

Carranza (presidente), F. M. Guerrero (vicepresidente), José F. Nuñell (secretario), Florito, Eduardo Ruiz, Olaff With y Augusto Schulz

(vocales titulares), Jacinto F. Espinosa y G. Vidal (vocales suplentes), y Gaspar De Nicola, José Bártoli, Antonio Anello, Emilio

Urtizberea, José Serratrice y Emilio Rodríguez Román como colaboradores.



La primera bibliotecaria fue Carmen Vilallave de Ross. Esta mujer de singular empuje y compromiso fue una de verdadera pionera de la actividad en nuestra provincia.



En sus comienzos y durante bastante tiempo, la casa de lectura funcionó en la actual calle Arturo Illia al 140, domicilio particular de la señora de Ross, quien aportó a la institución una cantidad considerable de libros que pertenecían a la biblioteca personal de su esposo. No solo se encargo de clasificar el material existente y gestionar las donaciones para lograr aumentar los volúmenes, sino que se encargaba de organizar reuniones con el resto de sus pares de la

Comisión Directiva y promocionar la actividad de la biblioteca en la comunidad. Los dos salones en los que funcionaba, se convirtieron en sede de tertulias culturales y encuentros de inquietos vecinos preocupados por el saber y el conocimiento.



A partir de 1976 funciona en su edificio propio, ubicado en Pellegrini

80, donde además de ofrecer una importante colección bibliográfica, es sede de charlas, presentaciones de libros y un sinnúmero de actividades culturales que allí se realizan.



Sn dudas es destacable la tarea que realiza la Dirección de Letras de la provincia en el sentido de editar, reeditar y difundir las obras de los escritores chaqueños que pasan a enriquecer las colecciones de todas las bibliotecas de la provincia. Lo mismo el merecido homenaje que le brindará la legislatura chaqueña a todos los bibliotecarios por su compromiso y labor. No debemos olvidar tambien a Beba Giardinelli y a Anita Cohan de Crazov, cuyo nombre lleva merecidamente la biblioteca del Colegio Nacional José María Paz.



Seria bueno recor

No menos importante es la iniciativa de numerosos vecinos que viven sobre la Av. Carmen Vda de Ross (calle 16 de la Avenida 9 de julio), quienes hace mucho tiempo reiteran su reclamo por la pavimentación de esa arteria con el objeto de mejorar su calidad de vida y desde luego, recordar a esta pionera de la cultura chaqueña con una plaza conmemorativa en su memoria, a emplazarse en una de sus esquinas.



Espero que tan loable iniciativa sea escuchada; sería un digno homenaje a quienes lucharon y luchan por promover educación y conocimiento para todos los sectores de la sociedad y en todos los rincones de la provincia. Los bibliotecarios de hoy trabajan en forma constante y permanente aún en condiciones desfavorables, contra uno de los peores flagelos a que afectan a la sociedad moderna: la falta de lectura, el desinterés por el conocimiento y la peor de las ignorancias como resultado final. A todos ellos, nuestro permanente reconocimiento.