Martes, 13 Septiembre, 2011 - 14:10

Carlos Carossini: cuando la media sonrisa se transforma en un rictus

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Nos hicieron llegar un correo electrónico originado en el e-mail [email protected] Suponemos que es auténtico. El contenido es un opúsculo bien escrito y cargado de malicia, por lo que le cabe la calificación de “invectiva”. Al pie figura el nombre del ex funcioario de Angel Rozas. Desde la indignación, el lector que nos reenvió el material asegura que como radical desea fervientemente “que lo saquen cagando de los despachos que aun frecuenta”.

En el siguiente texto se podrán ver, en negrita, los párrafos atribuidos al hombre que durante el rozismo manejó la política y los recursos comunicacionales de todo un gabinete. Las acotaciones, en bastardilla, fueron agregadas por el anónimo lector.



NÉMESIS

En unos días nomás lo vamos a tener contando las boletas de la soledad.

Por lo menos contará boletas, carosini nunca pudo contarlas porque fue un advenedizo de la politica que para ocupar el lugar de prensero de Rozas no dudo en ensuciar a Elida López y a Ricardo Ambrosig y ya sabemos como termino todo, los otros secos y el millonario



Una soledad deseada, elegida. Bien ganada, a fuerza de traiciones, abandonos e ingratitudes. Construida desde la pequeñez.

Tal cual. Es como si carossini se autodefiniera.



Nunca dio la cara. Ahora, mientras deambula entre pueblos y gentes, le toca ver cómo los demás se la dan vuelta.

Carossini tampoco dio la cara nunca. Ponia cara de piedra y cuando quedaba arrinconado por la realidad adversa amenazaba con contarle a Rozas. Al gordo tambien le toco eso de que todos se le daban vuelta para ni siquiera saludarlo por asquerosini.



Nadie sabía lo que pensaba y jamás daba explicaciones. Era el enigma detrás de la mano fláccida y la mirada esquiva. Ahora nadie le dice lo que realmente piensa o siente. Sus semillas de silencios y distancias tuvieron fruto. Eso anda cosechando.

Carossini no pensaba sino que diagramaba acciones para el mal y tampoco daba explicaciones. Si te daba la mano era firme el apretón pero su mirada invariablemente dejaba adivinar que solo era cuestion de tiempo que te empome.



Jamás se lo vio al frente de las ideas, los compromisos ni el trabajo. Ahora que necesita dirigir, no encuentra las palabras justas para las consignas ni conoce las sendas que hay que caminar para que las voluntades se vayan sumando.

Carossini era un genio para idear maneras de ocupar el presupuesto oficial y eso sí que era tomado por él como un trabajo en serio. Nunca encontró las sendas para lograr un objetivo si no le dejaban dinero publico a mano.



No pudo, no quiso, no supo construir. Por el contrario, fue un especialista en desvalorizar, desactivar y desmantelar lo que otros hicieron. Hizo un dogma del vacío, de la humillación, del ninguneo; una impronta que solo engendró acólitos al tono, hoy dispersos o cooptados por el mismo enemigo con el que tanto le gustaba coquetear. Por haber apostado todas sus opciones a la intriga y a la división, hoy no encuentra las piezas del tablero que pateó.

¿Alguien puede decir qué construyo carosini que no sea una sensación de bienestar durante una decada en la que no logramos el despegue provincial como lo habiamos prometido al pedir el voto? Leo eso del “vacío”, “humillación” “ninguneo” “acólito” “intriga” “divisón” y absolutamente todas esas palabras me resultan sinonimos del accionar de este siniestro personaje



Nunca ganó nada, aunque le sobró astucia y sangre fría para esperar mientras otros ganaran para él. Después se dedicó a perder, hasta en su propio terreno, varias veces. Hasta un ignoto empresario retirado, que ni siquiera vivía en la provincia, le propinó una paliza.

Carosini es el que nunca gano nada. Roy por lo menos fue concejal e intendente de Tres isletas, luego vicegobernador y después gobernador, todo por voto popular.



Ahora, algún cosquilleo premonitorio le está haciendo dejar de lado su estilo “moderado y sobrio”, que tantos beneficios le trajo (sobre todo a sus rivales) y se dedica a hacer promesas a la bartola, a anunciar sorteos y demás generosidades, aunque llegando unos añitos tarde, fiel a sus reflejos.


Me imagino que carosini debe estar sintiendo el cosquilleo logico que sienten los que ven diluirse la pequeña y ultima cuota de beneficios. Se me hace que con los pocos diputados que nos quedaran a los radicales la repartija de puntos en contratos se hará barajando y dando de nuevo si es que se piensa realmente en volvel al poder algun dia lo que nos obligara a sacarnos definitivamente los lastres que cargamos



En unos días nomás, seguramente, lo veremos haciendo historia. Mientras, la realidad va transformando su insufrible media sonrisa en un rictus.


Esto tambien me hace acordar que cada vez que sonreia se formaba una mueca cua rictus en esa cara de piedra



Carlos Carossini