Lunes, 12 Septiembre, 2011 - 14:51

Presidenciales
Es un hecho la segunda vuelta en Guatemala

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El ex militar Otto Pérez obtiene un 36,16%, con el 93% escrutado .De confirmarse el resultado, peleará por la presidencia en la segunda vuelta del 6 de noviembre contra el empresario Manuel Baldizón, que suma el 23,40 por ciento.

Los guatemaltecos vivieron este domingo 11 de septiembre una jornada electoral en calma, con unos pocos incidentes que no fueron suficientes para empañar la contienda. Sin embargo, la nota la dio el lento escrutinio oficial, que al contrario de lo prometido, cuatro horas y media después del cierre de la votación había entregado resultados de apenas 366 mesas, equivalentes a 2,2% del padrón.



Ningún aspirante a la presidencia del país exportador de café y azúcar ha ganado en primera vuelta desde que regresó la democracia en 1986, tras décadas de gobiernos militares. La elección de este domingo no sería la excepción.



Como auguraban los sondeos previos, Pérez, un general retirado de 60 años y sobre el que pesan acusaciones de abusos en la guerra civil, del conservador Partido Patriótico (PP), obtenía un 36,16%, lejos del 50% necesario para evitar la ballottage del 6 de noviembre. Su rival sería el empresario Manuel Baldizón, del derechista partido Libertad Democrática Renovada (Lider), que tendría el 23,40% del padrón a su favor. De todas formas, aún resta un alto porcentajes de votos por escrutar, los suficientes como para modificar el segundo puesto.



De acuerdo a los votos escrutados, Eduardo Suger de Creo obtiene el 16,34 %, luego sigue la Unión del Cambio Nacional (UCN) de Mario Estrada con un 8,27 por ciento. El Frente Amplio que apoya a Rigoberta Menchú recibió un 2,63%, le sigue el Partido de Avanzada Nacional (PAN) con el 2,53 por ciento.



Los urnas marcaron un duelo excluyente entre opciones de derecha, como resultado de la impugnación judicial de la candidatura de Sandra Torres, quien para burlar una norma que prohíbe a familiares del jefe de Estado bregar por la sucesión se había divorciado en abril del presidente Álvaro Colom, el primer mandatario socialdemócrata en medio siglo y que fracasó en resolver los graves problemas de hambruna, pobreza y homicidios a mansalva que azotan al país.



Con la exclusión de Torres, por primera vez el oficialismo local no pudo presentar un candidato. Pero además, fue el puntapié que necesitó Baldizón para reposicionarse dentro del mapa electoral y asegurarse un lugar en la segunda vuelta, tal como habría ocurrido.



"Estos resultados son preliminares y no marcan ninguna tendencia", aclaró en una conferencia de prensa el magistrado del Tribunal Supremo Electoral Elder Ulises Gómez. Sin embargo, en las primeras horas del lunes, en la capital guatemalteca los simpatizantes de Pérez Molina comenzaron a festejar con fuegos artificiales, aunque la lentitud del escritunio retrasó la celabración definitiva.



LA VIOLENCIA COMO EJE DE CAMPAÑA

Las campañas electorales de todos los candidatos estuvieron atravesadas por la violencia cotidiana que vive Guatemala. Con 45 asesinatos por cada 100 mil habitantes, es uno de los países con más delitos de la región, según un informe del Banco Mundial.



Por un lado, los distintos aspirantes a la presidencia recalcaron el fracaso en la lucha contra las pandillas callejeras y los cárteles mexicanos de la droga, que ya se instalaron en buena parte del país. Las soluciones de los posibles contendientes de la segunda vuelta apuntan a la mano dura e incluyen, en el caso de Pérez, la vía militar -como ocurre en México-, y en el de su rival, la pena de muerte televisada.



La diferencia no es menor. Sucede que las elecciones de 2007, que a Pérez se le escaparon por un escaso porcentaje de votos, le valieron su apodo de "mano dura". El ex general optó, esta vez, por mantenerlo, pero con un tono más suave, diciendo que significa, simplemente, carácter y decisión a la hora de combatir el delito.



Sin perjuicio de ello, su postura y la de su rival generan más adhesiones que rechazo, lo que habría sido confirmado por las urnas. "La propuesta de mano dura me gusta", comentó Andrea Velázquez, una secretaria de 30 años. "La violencia necesita una solución tipo militarizado. Muchas personas están en contra de esto, pero sólo así va a acabar", agregó tras votar en la capital.



En este contexto, como era de esperar, la violencia marcó la campaña no sólo en lo discursivo. Desde enero, ocurrieron más de 30 asesinatos políticos, de acuerdo con el ombudsman de derechos humanos.



A su vez, la seguridad va de la mano del empleo, otro de los problemas que preocupan a la población. "Voto porque es mi deber, porque soy guatemalteco, pero también para que se componga tanta violencia, corrupción, impunidad y falta de empleo en mi país", comentó Luis Eduardo Rodríguez Contenti, un veterinario de 68 años que trabaja en Petén, donde el gobierno declaró el "estado de sitio". "Mi trabajo ha disminuido en un 60%, en particular después de lo de marzo", agregó, en referencia al asesinato de 27 campesinos, aparentemente decapitados por sicarios de Los Zetas.



Otro de los puntos sobresalientes de la campaña fue el nivel de gastos de los candidatos. Tanta fue la publicidad que según un informe del TSE, al 31 de julio (cuando todavía faltaban cinco semanas para las elecciones), el Partido Patriota ya había excedido en 20% el total autorizado de gastos para la campaña, y llegado a ocho millones de dólares. Otros dos partidos estaban en el límite. Incluso el martes, le prohibieron a la agrupación vencedora seguir pautando en radio y televisión, pero la orden fue completamente ignorada.



En tercer lugar, de acuerdo al conteo parcial está el matemático Eduardo Suger, del partido Compromiso Renovación y Orden (Creo), quien tiene poco menos del 15% de los votos, según los reportes preliminares. Le siguen Mario Estrada, con 8,41%, Juan Gutiérrez, con 4.14%; Harold Caballeros, con 4,7; y Rigoberta Menchú, la única aspirante de la izquierda, con 2,69 por ciento.



Los guatemaltecos votaron además por 20 diputados al Parlamento Centroamericano y 333 alcaldes municipales.
Fuente: 
AFP - AP - DPA - EFE - Reutes