Jueves, 8 Septiembre, 2011 - 21:09

"Peticionar ante las autoridades"
En la Cámara Nacional Electoral
Chaqueño denunció al Ejecutivo Nacional por "Fraude Informativo" e irregularidades en las Primarias

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Se trata de una presentación hecha por Jorge Wandelow, columnista habitual de DiarioChaco.com, ante la máxima magistratura electoral del país, en la que analiza a lo largo de tres anexos y 48 fojas unos 2500 telegramas correspondientes a otras tantas mesas del Chaco “elegidas al azar”. Incluye testimonios y “aportes de personas anónimas que narraban experiencias” sobre el caso, y asegura que más de la mitad de los telegramas tenían faltantes e irregularidades.

 

En la denuncia fechada el 8 de septiembre del corriente en la Mesa Judicial de Entradas de ese fuero (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), Wandelow asegura que el Poder Ejecutivo Nacional ha dificultado, desde aún antes de realizarse, la transparencia y regularidad del acto electoral.



A continuación, algunos extractos de la presentación:



“Dichas denuncias públicas se originaron en algunas pocas dudas iniciales sobre la corrección y transparencia de dichos comicios, a las que se han ido sumando cada vez más elementos, los que también han sido publicados por muchos medios nacionales, reflejando algunos de ellos las inquietudes que en el mismo sentido generaban en distintas personalidades pertenecientes a distintos ámbitos, incluidos los políticos, legislativos y aún de la propia Justicia con competencia electoral”.



“Que el análisis de aproximadamente 2500 telegramas, correspondientes a otras tantas mesas electorales de la provincia del Chaco, elegidas al azar, realizados por el suscripto en soledad, salvo los aportes realizados por algunas personas anónimas, que narraban experiencias personales en este sentido, fue una tarea que por su envergadura y la responsabilidad cívica que significaba el no cometer errores, demandó más días que los esperados. De dichos telegramas, en más de la mitad se han encontrado distintos tipos de faltantes o irregularidades, muchas de ellas gravísimas”.



“Nunca fue intención del suscripto el desmerecer victoria alguna del oficialismo, ni siquiera discutir el resultado de dichas elecciones, lo considera ya como un hecho del pasado. En cambio, sí considera indispensable, en resguardo del sistema republicano y democrático, que vuestras señorías tienen el deber de garantizar, que no se repitan fraudes ni irregularidades de ningún tipo”.



“El Poder Ejecutivo Nacional ha dificultado, desde aún antes de realizarse, la transparencia y regularidad del acto electoral. Lo ha hecho desde una convocatoria demorada; también desde las entregas a último momento de los aportes que por ley corresponden a los partidos políticos; lo mismo ocurrió con las indefiniciones y demoras referidas a las boletas electorales, por nombrar sólo algunas de las dificultades que generara en lo referido a los aspectos previos preparatorios, con efectos altamente condicionantes”.



“El Poder Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio del Interior, según entiende el suscripto, en el escrutinio provisorio, ha incurrido en Fraude Informativo, al divulgar, al margen de otras consideraciones posteriores, cifras tendenciosas y falsas. Efectivamente, nunca debió ser el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio del Interior, quien siendo parte interesada se constituyera a sí mismo como el organismo de contralor primario de estas elecciones. Como parte interesada, repito, incurrió en Fraude Informativo con el solo hecho de no computar como válidos los votos en blanco, los que no fueron tenidos en cuenta para el cálculo de los porcentajes. Este fraude les permitió una difusión distorsiva y engañosa de los resultados, diciendo que habían obtenido el 50,07 por ciento de los votos válidos, mientras si se computaban como válidos los votos en blanco, como debía ser, el porcentaje de votos obtenidos por la fórmula ganadora según sus propios, inciertos e inexplicables cálculos, debía ser de 48,254 por ciento, cifra que si bien marca sólo un dos por ciento de diferencia, no es menor propagandísticamente, ya que implicaba e implica, pues no ha sido corregido ni siquiera mediáticamente, la mentira de que fueron votados por más de la mitad de los votantes. De haber realizado los cálculos correctos, los porcentajes también afectarían a los demás participantes, pero eso no influiría de la misma manera que el efecto propagandístico y político que significó para la fórmula oficialista ganadora. El Poder Ejecutivo está haciendo lo que quiere y de la manera que quiere, de manera arbitraria y autoritaria. Se considera el único poder del Estado. Considero indispensable que cada poder asuma sus propias responsabilidades y, en este caso referido a cuestiones electorales, es el Poder Judicial y esa Excelentísima Cámara Nacional Electoral en particular, quien debería hacerlo en defensa del sistema republicano”.



“También ha sido denunciada reiteradamente la posibilidad de que se hayan cometido distorsiones informáticas, las que deberían ser inmediatamente controladas y subsanadas para que no vuelvan a ocurrir”.



“Con respecto a los telegramas enviados por las autoridades de mesa, que fueron la fuente desde donde se cargaron los datos del escrutinio provisorio, como se mencionara anteriormente, fueron muchos los que contenían vicios enormes, imposibles de subsanar y de contabilizar, algunos perjudicando a los partidos de la oposición, otros al mismo oficialismo o a sus rivales internos. Dichos telegramas son instrumentos públicos, debían ser el fiel reflejo de las actas de cada mesa, de las que debían ser copia textual”.



“El tema no es menor y merece ser explicado a la población. Si los telegramas eran copia fiel de las actas, no solamente habría muchos de ellos imposibles de contabilizar en el escrutinio provisorio, sino que de ser copia fiel de las actas de mesa, harían que el escrutinio definitivo también estuviera viciado, ya que fue realizado según esas actas”.



“En esta época donde se pierden cada día más los indispensables límites que deberían existir entre lo político y lo jurídico, hasta es difícil de conseguir quien con verdadera responsabilidad cívica tenga la predisposición o el valor de patrocinar denuncias de este tipo. Los partidos políticos tienen sus propias responsabilidades. Las autoridades y la sociedad civil deberán asumir las propias así como las consecuencias que sus actos u omisiones representen para el futuro de la democracia y de la República”.



“El suscripto no está dispuesto a convalidar con el silencio aquellos actos que pongan en riesgo a las instituciones de la República y a la democracia, que tanto constaron conseguir. Es por ese motivo que desea dejar constancia de estas denuncias y preocupaciones y solicita a la Cámara que aplique todas las medidas que considere necesarias para corregir lo mal actuado y/o para evitar que en el futuro se repitan anomalías, las que crean desconfianza y restan transparencia al acto electoral”.