Martes, 6 Septiembre, 2011 - 19:39

Ante delegaciones de todo el mundo, Capitanich expuso sobre el modelo algodonero chaqueño

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El gobernador presidió esta tarde en Buenos Aires, la Quinta Sesión Abierta desarrollada en la 70º Reunión Plenaria del Comité Consultivo Internacional del Algodón (CCIA). Se analizó el desarrollo de la industria textil argentina y las políticas para su crecimiento. Participaron 43 delegaciones de distintos países.

De la sesión, en la que Capitanich fue moderador y también disertante participaron el secretario de Industria de la Nación, Eduardo Bianchi; Patricia Marino, por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); Pegro Bergaglio, presidente de la Fundación Pro-Tejer y Carlos Basaldua, protesorero de la Federación Argentina de Industrias Textiles (FADIT-F.I.T.A.)



Ante una sala colmada por representantes de todos los países asistentes al evento mundial, el primer mandatario chaqueño resaltó que, para tener una política industrial activa para el desarrollo textil es necesario garantizar las bases fundamentales del modelo macroeconómico: estímulo a la demanda agregada y fortalecimiento del consumo popular mediante mejores salarios. Al respecto destacó que una de las demandas más importantes es la de productos textiles (ropa y confecciones).



Además señaló que para lograr una cadena de valor integrado es necesario generar fuertes estímulos para la industrialización en origen de la materia prima. En ese sentido resaltó que el Chaco, como provincia líder en la producción de algodón del país, tiene como meta lograr una estabilización del área de siembra alrededor de las 400 mil hectáreas por campaña, con rindes y productividad crecientes, y a la vez con una decidida aplicación de un protocolo productivo integrado.



En la oportunidad repasó también datos estadísticos de la provincia en materia de producción algodonera. Recordó que desde 1923 hasta la fecha el Chaco tiene una media estable de 400 mil hectáreas sembradas, aunque se han registrado fuertes fluctuaciones. Éstas llevaron desde un piso máximo de siembra de 712 mil hectáreas en la campaña 1997/98 hasta un mínimo de siembra de 90 mil hectáreas en 2001/02. “Esto implica una modificación en la estructura productiva y en la fisonomía, que significa una alta posibilidad de sustitución de productos alternativos”, indicó.



El gobernador del Chaco destacó la importancia de avanzar hacia un protocolo tecnológico integrado para la producción algodonera, que implica estimular las rotaciones con gramíneas y alcanzar la universalización de la siembra directa. Además promueve opciones intermedias entre el surco estrecho y el sistema convencional aunque con opciones de integración de la cadena de valor en materia de recolección.



En este sentido, consideró fundamental la sustitución de la cosecha manual con incentivos a la industrialización para reemplazar la mano de obra precaria por una de calificación. Además, remarcó la necesidad de avanzar en la investigación de variedades genéticamente modificadas y garantizar un sistema de calidad vegetal que permita encontrar soluciones al picudo algodonero y la “enfermedad azul”.



Al abordar la mecanización de las labores a campo en siembra y recolección, reveló que el Chaco lidera la tecnología de cosecha en las dos opciones: picker y stripper. “Tenemos que acompasar esta capacidad de recolección con la capacidad de las desmotadoras y con la integración de la cadena de valor; pero en definitiva podemos cubrir la demanda de máquinas en época de cosecha”, afirmó.



El primer mandatario chaqueño recordó la iniciativa del gobierno de crear un mercado granario y algodonero que funcionará en la Bolsa de Comercio del Chaco y brindará mayor transparencia. El proyecto deberá ser aprobado por el Poder Ejecutivo Nacional. “Necesitamos trabajar en la cadena de valor desde el punto de vista de la recolección, compactación, transporte y comercialización del producto”, indicó.



De esta manera, se podrá fijar el precio tanto en presente como en futuro a efectos de promover la minimización del impacto de precios y desarrollar estructuras para la disminución del riesgo climático y mecanismos de estructuras fundiarias que brinden sustentabilidad a la producción.



Tras repasar las metas para alcanzar la sustentabilidad en superficie y rindes, además de lograr la calidad de fibra a partir de componentes genéticos de las semillas BT y RR, Capitanich resaltó que el objetivo final es lograr la industrialización en origen. “Para la provincia es indispensable lograr nuevas inversiones, no sólo en denim que somos de punta, sino también en el punto a punto”, subrayó.



Al respecto destacó que la provincia cuenta con una buena estructura en desmotadoras, ya que del total de 13 nuevas que se instalaron en el país en la última temporada, 7 de ellas lo hicieron en el Chaco. “Las inversiones son significativas, lo mismo que la duplicación de la capacidad instalada de Textil Santana, que implica cerca de 100 millones dólares de inversión, algo trascendente para el rubro algodonero”, resaltó.



Luego, si bien destacó que el programa Prointex funciona muy bien, consideró que es necesario brindarle mayor entidad y escala al desarrollo industrial de la provincia. “La política macroeconómica, además de estímulo al consumo, tiene entre sus premisas la protección de la industria local, lo que significa los estímulos correspondientes en la administración de las licencias temporarias y las medidas antidumping”, ponderó el gobernador.



Capitanich recordó los ejes centrales de la política del gobierno: un fuerte estímulo para la prevención sanitaria, donde la lucha contra el picudo es un tema central; el incremento del financiamiento de la Ley 26.060 (de Desarrollo de la Producción Algodonera) para dotar al sector de una estructura de sostén de precios; y la integración de la cadena de valor textil.



En cuanto a las acciones de prevención en el marco del plan de lucha contra el picudo, recordó la distribución de trampas de feromonas y el establecimiento y control de fechas de destrucción de rastrojo y siembra. A la vez, resaltó las acciones para lograr la integración de la cadena y avanzar hacia la industrialización en origen para lograr que el complejo algodonero tienda a generarse su base en la provincia.



Por último, el gobernador destacó las decisiones estratégicas del gobierno nacional que permitieron el fortalecimiento, desarrollo y despegue de la producción algodonera. Recordó al respecto que la ley 26060 fue sancionada en 2005 pero recién pudo aplicarse en 2008 bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.



A la vez destacó que la industria textil es “anticipatoria en ciclos”, ya que anticipa épocas de auge y de depresión económica. “Creemos que el mercado todavía tiene imperfecciones pero definitivamente pensamos que es necesario seguir estimulando los niveles de producción”, concluyó.



Tras las seis jornadas en Buenos Aires, el viernes por la tarde y el sábado se desarrollarán las giras técnicas propuestas por el Comité Consultivo Internacional del Algodón por Chaco y Formosa. Allí, delegaciones de varios países harán un recorrido productivo, con énfasis especial en la investigación de la cadena de valor algodonera.



En la Provincia recorrerán las instalaciones de Textil Santana en Puerto Tirol y luego visitarán la estancia Don Panos, en Presidencia Roca. En tanto que en Formosa observarán el modelo de la Colonia El Alba.