Lunes, 5 Septiembre, 2011 - 11:51

Hoy Abel cumpliría 66 años: detalles de la vida del Amigo Ilustre de Resistencia

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Este lunes  Abel cumpliría  66 años, y a pedido de los lectores y por la buena disposición de su familia, se pudo recabar detalles del querido amigo de los resistencianos.

Abel Enrique Neme nació en Villa Ángela y fue el mayor de dos varones. Su hermano tuvo tres hijas Liliana, Cynthia y Verónica, únicas sobrinas  que conformaban  el núcleo familiar más cercano de Abel.



La familia, destaca que Cynthia, la sobrina del medio era la predilecta, “el la adoraba y siempre decía que todas sus cosas era para ella, la nombraba en todos lados porque ella es la que siempre jodía con él y le llevaba el apunte en todos lados”, cuenta otra de sus sobrinas.



El entrañable “policía” vivió en Córdoba muchos años con su madre y allí se dediciba a la venta de helados, siempre en la calle. Tiempo después, a consecuencia de una grave enfermedad padecida por su madre, Abel decide venir a Resistencia y junto con ella se instalan en la casa de su hermano. A partir de ese momento, ocurrido hace siete años, Abel comienza con el hábito de vestirse de policía, lo que se transformó en su sello personal.



El año pasado, fallece la madre del “amigo ilustre” y el sigue deambulando por el centro de Resistencia, más precisamente en cercanías de la confitería “San José”, que según indicó su familia, fue su segundo hogar. Además, en medio de esto hay una estrecha relación entre Miguel Frank, dueño de la confitería, y Abel ya que se conocían de la adolescencia porque en una época la familia Neme viviá en Pellegrini y Saavedra.



Hace 3 meses, Abel se enfermó de neumonía, lo internaban en terapia, hacía tratamiento, luego salía y nuevamente empeoraba. “No hacía caso, no quería quedar en la casa estando mal de sus pulmones, no quería dejar ese cigarrillo que lo iba matando de a poco 3 a 4 atados por día fumaba”, cuenta Liliana su sobrina.



Más allá de la contención familiar, Abel elegía continuar en la calle ordenando el tránsito y compartiendo momentos con desconocidos que respondían a su peculiar encanto. “Y bueno el vivió su vida como quería tenía su dormitorio con baño, comida su ropa limpia, pero siempre dejó esas cosas abandonadas”.



Este martes 6 de agosto se cumple un mes de su muerte.