Sábado, 3 Septiembre, 2011 - 19:07

Opinión de nuestros lectores
La antítesis de la política

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

“Porque Dios no mira lo que mira el hombre, el hombre mira lo externo pero Dios mira el corazón”. En la Argentina hace rato que las cosas en materia de violencia e inseguridad están mal.

Hoy todavía nos conmueve el caso Candela, hace unos días atrás fueron las chicas francesas, también podemos recordar a Bulacio, Blumberg, Demonte, Santiaguito y tantos, tantos más. La pregunta es si esta muerte cambiará algo o dentro de una semana ya nos olvidaremos del asunto.



Es preciso comenzar un debate muy profundo acerca de los cambios que hace rato venimos reclamando en materia de seguridad y también en cuanto a penas más duras para quiénes con total descaro hacen que la vida valga poco menos que unas monedas.

Para tal fin es necesario que los políticos dejen de pensar con las urnas y lo hagan con el corazón y con la mente puesta en el pueblo y no en sus intereses.



Evidentemente que existen muchas medidas populistas que aseguran el resultado de una elección pero que no resultan ser beneficiosas para el verdadero crecimiento del pueblo.

Si por un instante miramos la vida de Jesús como modelo de liderazgo político y social, encontraremos algunas decisiones políticamente incorrectas, pero absolutamente necesarias para que todos nos demos cuenta que muchas veces no todos los resultados productivos se ven automáticamente, ni que siempre las cosas que la mayoría reclama son las más convenientes.



Con todas las cámaras de TV alrededor, con el agente de marketing alcanzándole esta vez monedas de oro para que las multiplique, con los apóstoles obedeciéndolo presurosos sin que siquiera Él diera indicaciones, acomodando amablemente a todos y con una multitud dispuesta a votarlo con tal de seguir recibiendo beneficios sin trabajar; Jesús lanzó el discurso más incorrecto desde lo político pero absolutamente cierto y descarnado a tal punto que dejó pasmado a todos: "Ustedes andan detrás mío sólo por los planes y los Peces para todos" (adaptación al modelo argentino) y no por un interés genuino por su presencia. A qué grupo pertenecemos? al de la inmensa mayoría que se alejó por no haber sido consentidos en sus caprichos o al de los que como Pedro dijo: “A quién iremos si sólo tú tienes palabras de vida eterna?

Obviamente que los asesores de prensa e imagen criticarían duramente al Señor, por decir la verdad se perdió más de 20 mil votos en un minuto, pero a Jesús no le interesaba que la mayoría avalara su gestión a cualquier costo como vemos en la actualidad, lo que el Salvador anhelaba era que la gente aprenda a vivir a la manera de la Biblia, cuestión que sigue vigente y que nos lleva repetidamente a la misma encrucijada: seguir su modelo o darle la espalda y alejarse como lo hizo el Joven rico del que relatan los evangelios.

Por supuesto que obtener el respaldo de la mayoría significa hacer la vista gorda a muchas situaciones que deben corregirse con el fin de lograr una sociedad verdaderamente justa e igualitaria, claro que también corremos el riesgo que corrió el Maestro en la única elección de la que participó involuntariamente.



Escrutadas oficialmente todas las mesas en Jerusalén, el resultado fue contundente; la gente eligió a Barrabás y que se lo crucifique a Jesús. Por abrumadora mayoría sobornada, sin que los fiscales del Maestro estén presentes por huida generalizada o traición manifiesta (cualquier semejanza con la actualidad es mera repetición de los acontecimientos históricos) y ante la evidencia de que no se podía desoír la voluntad popular; se procedió al asesinato más vil e injusto de todos los tiempos ¿Acaso no está ocurriendo lo mismo hoy?

Desde la comunidad evangélica de todo el país estamos convocando a una campaña de 40 días de oración y ayuno que arranca este 4 de septiembre y se extenderá hasta el 13 de octubre.



Si verdaderamente anhelamos que en la Argentina haya un cambio profundo de valores y moral, es necesario volvernos al Dios de la Palabra. Oremos y ayunemos si deseamos que la voluntad de Dios se manifieste en nuestro bendito país, un cambio verdadero es posible.



(*) Pastor

E-mail: [email protected]