Viernes, 2 Septiembre, 2011 - 08:30

España aprobó una inédita reforma constitucional

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Los dos partidos mayoritarios, el PSOE y el PP, lograron sacar adelante en el Congreso un proyecto que establece límites precisos al endeudamiento público. El 10% de los diputados se retiraron del hemiciclo.

Con 316 votos a favor, 5 en contra y ninguna abstención, dos partidos que supuestamente no comparten el mismo signo ideológico (PP, identificado con la derecha; el PSOE, de izquierdas) se han puesto de acuerdo para aprobar una controvertida reforma constitucional que pone techo al déficit público. Bastaban 202 votos para que el proyecto saliera adelante. Votaron, en total, 337 de 350 diputados.



Ésta es una reforma insólita. El enfado se ha generado en parte porque se ha planteado de manera precipitada, tramitada por vía de urgencia, sin consenso, y sin referéndum (como reclama parte de la sociedad), con el fin de que esté aprobada antes de la disolución de las Cortes Generales el día 27 de septiembre, paso previo a las elecciones generales del 20 de Noviembre.



También se considera un atropello el cómo se ha planteado este proyecto. Desde que se aprobara la Constitución en 1978, tres años después de la muerte del dictador Francisco Franco, sólo una reforma se ha hecho a la Carta Magna, y ha sido para adaptar el texto constitutivo al Tratado de Maastrich que debían firmar los países de la Unión Europea.



Ese cambio se hizo en 1992 y fue para introducir una frase: "y pasivo" al art. 13.3, que habilitaba el derecho de los extranjeros a ser elegidos en las elecciones municipales.



El pacto de ambos partidos se dio a conocer hace 10 días, cuando decidieron que era urgentísimo elevar a jerarquía constitucional una sugerencia que poco antes habían propuesto la canciller de Alemania Angela Merkel y el presidente de Francia Nicolas Sarkozy, y que deseaban tanto los mercados como el Banco Central Europeo.



En plena crisis económica y política, los grupos minoritarios y los indignados han puesto el grito en el cielo por lo que consideran la enésima rendición a los mercados del PPSOE (como llaman en conjunción al PP y al PSOE).



El proyecto ha sido tan controvertido que dos diputados del PSOE no se han presentado en la Cámara de Diputados, y tres más han votado en contra, en un partido que acostumbra a votar en masa.



El tercer partido que ha votado a favor de la reforma es Unión del Pueblo Navarro (UPN), pero el resto de las fuerzas políticas ha mostrado su rechazo a la medida. Los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU) y los vascos del Partido Nacionalista Vasco (PNV) sí permanecieron en el recinto pero se abstuvieron de votar.



La abstención de CIU la consiguió Izquierda Unida (IU), que se quedó también en el hemiciclo para vetar las enmiedas que habían pactado el PP y el PSOE con el partido catalán. 



El malestar con esta reforma es tal, que justo cuando estaba por votarse la reforma se produjo una salida masiva de diputados antes de que los ujieres --porteros del Congreso-- cerraran las puertas e impidieran el ingreso o la salida de ningún diputado.



La reforma será votada en el Senado el día 7, así que un día antes está prevista una gran manifestación. Los indignados se manifiestan ahora a las puertas del Congreso, aunque la reforma también ha recibido críticas de sindicatos y de otros movimientos sociales. 
Fuente: 
Infobae.com