Martes, 30 Agosto, 2011 - 07:35

Hay un detenido
Ocho días sin Candela: apuntan a una red de pedofilia

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Tras una semana de la desaparición de Candela Rodríguez, de 11 años, su madre, Carola Labrador, se declaró ayer agradecida por el apoyo que recibe y confiada con la investigación de la Justicia, que mantiene activo el enorme operativo desplegado en busca de la niña.

“Estoy confiadísima en cómo va la investigación. La vamos a encontrar”, dijo la mujer anoche en su casa de Coraceros 2552, Villa Tesei, en el partido bonaerense de Hurlingham, de cuya esquina desapareció Candela el 22 de agosto último.



Labrador habló con los periodistas rodeada por cientos de personas, a quienes agradeció porque, como viene sucediendo diariamente, volvieron a marchar anoche por la zona, para reclamar la aparición de Candela sana y salva.



La mujer, convencida de que se trata de un secuestro, habló a las cámaras como dirigiéndose a la nena con la voz embargada por la emoción: “Falta poco Cande. Ya voy, ya llego. No van a poder con nosotros. Te amo hija”, dijo y conmovió a la multitud que aplaudía.



Más temprano, en el mismo lugar había insistido en la idea de que Candela fue secuestrada. "A mi hija me la robaron. No sé dónde puede estar. La tienen encerrada en algún lado", dijo. Y dirigiéndose a los hipotéticos raptores añadió: "Ya está chicos. Ya no pueden hacer nada. Devuélvanmela".



La manifestación tuvo otra vez fuerte participación de la comunidad educativa de la escuela EPB 28, donde la nena es alumna y hubo también compañeros de su grupo parroquial de niños exploradores.



La columna, de más de 500 personas, partió a las 19.45 de la plaza central de Hurlingham y cubrió a paso lento el kilómetro y medio que la separa de la casa de Candela.



Abrió la marcha un grupo de bombos, seguido por decenas de niños de edad escolar que llevaban una gran bandera argentina, y detrás de ellos el grueso de la columna tras el cartel de “Todos por Candela”.



Los manifestantes cantaron a coro “Queremos a Candela” y marcaban el ritmo con las palmas, acompañados a su paso por bocinazos de automovilistas y gestos de apoyo de transeúntes.



La foto de la nena desaparecida se exhibió en todas las pancartas y también en vidrieras de comercios y parabrisas de muchos automóviles de la zona, lo mismo que en los afiches artesanales que cubren en frente de su casa.



En tanto, continúa activa la operación de búsqueda, que hoy incluyó varios allanamientos en la Capital Federal, según confirmó Marcelo Tavolaro, fiscal de la UFI 6, a cargo de esta causa. “Los resultados se están evaluando”, añadió.



El funcionario dijo que cumplida una semana de la desaparición de la niña, "la búsqueda se intensifica cada día más, con la extensión de rastrillajes a localidades más distantes a la zona" donde reside la familia.



"Unos 1200 efectivos realizaron 700 operativos hasta ayer y se analizaron 1188 llamados telefónicos relacionados con la causa", precisó.



Comentó que "las personas que dijeron tener datos de Candela, como el mozo que dijo haberla atendido, se están analizando. Pero hasta el momento ninguno de ellos dio positivo". También fue negativo el procedimiento efectuado en una obra en construcción el fin de semana, informó.



Para el fiscal, "la investigación lamentablemente no ha arrojado hasta el momento resultados que lleven a establecer el delito que pudo dar origen a esta causa".



"Se analizaron llamados provenientes de Uruguay, y gracias al alerta amarilla dispuesta por Interpol, se dispuso realizar operativos en ese país", dijo Tavolaro.



Por su parte, Federico Nieva Woodgate, fiscal general del Departamento Judicial de Morón, consideró "insólito que no se haya podido obtener la más mínima pista".



"Nunca en mis 55 años en la Justicia vi un despliegue tan enorme y tan intenso. Si no hay un resultado positivo hasta el momento no es por falta de investigación", dijo el funcionario a Télam.



Nieva Woodgate insistió en que se trata de un caso nada común en el que "los únicos aportes prometedores resultaron ser hasta el momento bromas crueles, errores u otros hechos".



Desde la desaparición de Candela, se estableció una mesa de crisis integrada por la jefatura de la policía, y responsables de Investigaciones, Drogas y Delitos complejos de la fuerza, los que trabajan en forma articulada. 



Fuente: Infobae; Télam