Domingo, 28 Agosto, 2011 - 11:56

Opinión de nuestros lectores
La muerte digna: un proyecto de ley

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La muerte es el desenlace de la vida, es el punto final del camino recorrido, arrastrando años de experiencias, de sueños cumplidos o no. Allí baja el telón de nuestra mortalidad, de nuestra existencia terrenal. Donde el alma hace un balance al corazón, con el registro de la memoria.

Por ello la muerte forma parte de la vida,porque desde que nacemos vamos muriendo un poco cada día.Se dice que cada ser humano  trae su fecha de vencimiento en sus células,pero a veces esa fecha es adelantada ya sea por un evento fortuito,un accidente o porque una vida cargada de excesos,cigarrillos y alcohol ocasionaron un desequilibrio en el sistema.entonces ese natural devenir que comienza  a hacerse más fuerte con el pase del tiempo, un día se cae en la cuenta que el proceso final, ha llegado.Y este final es el que se debe vivir lo mejor posible.Lo más dignamente posible.Para ello se deben contar con todos los medios asistenciales  que estén a nuestro alcance ,pero también tener la libertad de decidir la propia muerte,respetándose su proceso natural y no ser tratado como un "objeto de prueba medica", sino ayudarlo al enfermo a soportar con estoicismo y con el menor dolor posible  su etapa final,sin tener que ser sometidos a tratamientos invasivos que encarnicen a un más el doloroso final.


Hay que diferenciar la muerte digna de la eutanasia, esta última se da  "cuando una persona afectada de una dolencia terminal y altamente dolorosa solicita su propia muerte ,expresando su consentimiento para ello,y  quien le proporcione esa muerte deberá actuar  en interés de la persona enferma y guiado de un móvil piadoso.".El caso más famoso que se conoce de eutanasia es el de Karen Am Quilan en que el Tribunal de New Jersey a petición de sus padres  le favoreció el derecho a morir,fue así que los médicos en 1976 le quitaron el respirador que la mantenía con vida sin embargo vivió en estado vegetativo hasta 1985 en que murió de neumonía. Y el otro caso es el de una holandesa con cancer terminal ovárico que pidió morir en su casa  y la droga fue suministrada en el suero, a petición de ella.


La distanasia en cambio "es la prolongación de la agonía de la persona enferma  alejándola de la perentoriedad de lo irreversible,son estas las llamadas técnicas de reanimación."


La ortotanasia también llamada eutanasia omisiva o negativa consiste en "la omisión de aplicar al enfermo procedimientos o mecanismos para prolongar su vida". Y la automatanasia "es la muerte natural que sobreviene por el cese de cuidados en un enfermo incurable"


 


Al respecto un grupo de legisladores presentaron un proyecto de ley "que tiene por objeto regular el ejercicio de los derechos de las personas,durante el proceso de la muerte,los deberes del personal sanitario que atienden a esa persona,así como las garantías que deberán mantener las instituciones sanitarias,que están obligadas  a proporcionar ayuda  con respeto a ese proceso".


Los diputados que lo analizan,dicen que "por muerte digna se entiende a las exigencias éticas que atiende a la forma de morir y el derecho que cuenta todo ser humano para elegir o exigir para sí y para una persona a su cargo,una muerte a tiempo,es decir sin abreviaciones tajantes (como sería la eutanasia);ni prolongaciones irracionales (como seria la distanacia); o cruelmente obstinado manejo (encarnizamiento medico) del proceso de morir".


Se puede decir que el proyecto " reconoce  el derecho de las personas a  que posean  la información suficiente para tomar la decisión" sobretodo en esos momentos tan especiales y difíciles en que el tiempo juega en contra de los propios deseos y el dolor suspende todo razonamiento.


 


Por tal motivo "piensan conformar un registro donde cada individuo expresará su voluntad de como quiere ser tratado en esos momentos decisivos."


"Todo debe constar en la historia clínica o en la declaración vital de voluntad".


Allí se dejará en claro que la persona no quiere  ser sometido  a ningún tratamiento invasivo ya sea mecánico y/o farmacológico de prolongación de vida.Cuando ya es inútil prolongar la agonía.


Esta declaración se hará por escrito personalmente,En caso que no pueda realizarlo la persona "lo firmará una persona que será testigo a su ruego identificando los motivos que impiden la firma de la persona que rechaza la intervención".


"Puede hacerlo también un representante legal,cónyuge o persona de su afectividad.O por familiares de grado más próximo ,o dentro del mismo grado el de más edad,sin perjuicio de lo que pudiera decidir la autoridad judicial competente".


El proyecto como se ve, busca darle un encuadre  humanitario a esos momentos finales donde se conjugan el dolor propio y ajeno,la impotencia y la propia voluntad de sobrellevar el ultimo transito hacia la muerte, lo más dignamente  posible, sin precipitarla pero tampoco, sin prolongarla hasta "el encarnizamiento medico" sino acompañando con la voluntad del paciente,mitigando el dolor,hasta que la vida decida  naturalmente decir basta.


(*) [email protected]