Lunes, 15 Agosto, 2011 - 08:25

Se reanuda el juicio contra Mubarak

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Este lunes volvieron las audiencias del juicio contra el ex presidente de Egipto, acusado de corrupción y de asesinar manifestantes durante la represión que precedió a su caída. A esta instancia, Mubarak llegó en camilla a la academia de policía, en los suburbios de El Cairo, donde se realiza el proceso en su contra.




El ex hombre fuerte de Egipto arribó en helicóptero y fue trasladado en una ambulancia hasta el tribunal, donde comparecerá junto a sus dos hijos, Alaa y Gamal, también acusados.  Mubarak, depuesto el 11 de febrero por una rebelión popular sin precedentes, está acusado por cargos de corrupción y de haber ordenado disparar contra los manifestantes. Tras su arribo al tribunal, el ex mandatario fue instalado en el banquillo de los acusados y habló brevemente con sus hijos, sentados a su lado, como sucedió en la primera audiencia, en la que negó todos los cargos en su contra.



Mucho egipcios ponen en duda si el juicio verdaderamente terminará con las injusticias del pasado. A algunos les preocupa que los nuevos dirigentes militares del país estén pregonando el juicio como prueba de que se ha consumado una reforma democrática, aun en momentos en que activistas argumentan que todavía se necesita un cambio más profundo. "Estoy un poco preocupado de que si Mubarak es juzgado y condenado, la gente tome eso como el fin de la revolución. Dirán que la revolución ha conseguido sus metas. Eso no debe ocurrir", dijo Tareq Shalaby, un asesor de comunicación en redes sociales de 27 años de edad, que estuvo entre los cientos de miles de manifestantes que se agolparon en la Plaza Tahrir de El Cairo y en otras ciudades durante el levantamiento.



El proceso que se le hace al ex presidente es un momento sin precedentes en el mundo árabe. Es la primera ocasión en que un líder moderno de Medio Oriente es llevado plenamente a juicio por su propio pueblo. El acontecimiento más cercano a ello fue el juicio al ex líder iraquí Saddam Hussein, pero su captura fue a manos de tropas de los Estados Unidos, en 2003, y su tribunal especial fue establecido por intensa consulta con funcionarios estadounidenses y expertos internacionales.



El depuesto presidente tunecino Zine El Abidine Ben Alí ha sido juzgado y condenado varias veces desde su caída varias semanas antes de la de Mubarak, pero todo ello en ausencia, ya que sigue exiliado en Arabia Saudita. Tal como sucedió durante la primera audiencia, se espera que Mubarak, quien gobernó con poder indisputable durante 29 años, aparezca durante el juicio sentado en un enrejado hecho para él y sus coacusados, incluidos sus dos hijos y su ex ministro del Interior. Los cargos podrían conllevar una sentencia de muerte, ejecutada tradicionalmente en la horca.



La seguridad será férrea, con alambre de púas y cinco mil policías de soldados alrededor de la instalación. Se han realizado esfuerzos para asegurar que los espectadores en el tribunal no puedan acercarse suficientemente al enrejado de los acusados para gritarles y arrojarles objetos, señaló el ministerio del Interior.



La salud de Mubarak



En la primera sesión del juicio, Mubarak apareció en la sala en una camilla, pero con aspecto lúcido, después de que hasta el último momento se pusiera en duda su presencia por su delicado estado de saludo. El ex presidente estuvo ingresado hasta ese día en el hospital de Sharm el Sheij, en el Mar Rojo, donde cumplía arresto. Al final de la primera audiencia, el juez Ahmed Refat anunció que Mubarak iba a ser trasladado a ese centro médico internacional, en vez de regresar al hospital de Sharm el Sheij, en el que fue ingresado el pasado 12 de abril.



Además, fuentes de ese centro médico explicaron que anoche convocaron al médico egipcio al que en la primera sesión autorizaran atender a Mubarak para que firmara un informe sobre su estado de salud. Durante la visita del médico, el ex mandatario estaba muy centrado al responder a las preguntas del médico, y su estado de salud era estable.


Fuente: 
Infobae