Domingo, 14 Agosto, 2011 - 08:54

Las primarias darán respuestas
Conjeturas a resolver

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El kirchnerismo y la oposición enfrentan hoy desafíos muy diferentes. Los escenarios posibles que deberán encarar. Esta es la hora de las conjeturas. Desde un punto de vista teórico, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), que se realizan en el día de hoy, deberían haber significado un paso adelante en la ardua tarea de reorganización de los partidos políticos, una asignatura aún pendiente tras la brutal crisis de diciembre de 2001 y el “que se vayan todos”.

 


 En cambio, de lo que la ciudadanía va a participar en estas horas está lejos de ese ideal. Ello se debe a que en la totalidad de los partidos y alianzas, las nominaciones a los cargos de presidente y vice están definidas a través del dedo. Por lo tanto, estas elecciones han adquirido un valor diferente y singular; es que se han transformado, a cambio, en una gran encuesta nacional que se erigirá en una foto de enorme proyección para las elecciones del 23 de octubre.


 


Vayamos, pues, a algunas de las conjeturas.


 


¿Qué cantidad de sufragios habrá de obtener la fórmula Cristina Fernández de Kirchner-Amado Boudou que, sin dudas, será la más votada de todas?


 


¿Cuánta será la diferencia con el segundo?


 


¿Cuál será la fórmula que quede en segundo lugar: Eduardo Duhalde-Mario Das Neves o Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga?


 


¿La suma del segundo más el tercero será suficiente o no para acercarse a las cifras que logre la Presidenta?


 


¿Cómo será la performance de Hermes Binner?


 


¿Alcanzarán todos los partidos el piso de 1,5% de los votos emitidos para así poder competir el 23 de octubre?


 


¿Qué harán las agrupaciones que no lleguen a ese piso?


 


¿Qué pasará con las postulaciones de aquellos candidatos a los que los números les indiquen una nula posibilidad de triunfo para las elecciones presidenciales?


 


¿Cómo se reagrupará la oposición?


 


¿Con qué porcentaje habrá de triunfar la fórmula Daniel Scioli-Gabriel Mariotto en la provincia de Buenos Aires?


 


¿Obtendrá Scioli más votos que Cristina Fernández de Kirchner?


 


¿Cuál será el efecto concreto que sobre los votos de Scioli tendrán las candidaturas de Martín Sabbatella y Mario Ishi, a las que el Gobierno fogoneó a fin de perjudicar al gobernador bonaerense?


 


¿Cómo será el mapa electoral que quedará dibujado en el complejo Gran Buenos Aires?


 


¿Cómo votará el campo?


 


¿Cómo se votará en los sectores urbano-rurales en los que se vive un fenomenal boom de consumo?


 


¿Cómo votarán los grandes conglomerados urbanos?


 


¿Cuál será el nivel de concurrencia a estas primarias?


 


Mientras estas conjeturas –que se comenzarán a resolver a partir de los resultados que se vayan conociendo en el largo escrutinio que nos espera– dan vueltas, lo que se ha visto en la campaña –verdaderamente mala– ha dejado no poca tela para cortar. Entre ello, lo más fuerte ocurrió en el oficialismo y lo protagonizó Daniel Scioli. Su identificación con Miguel Del Sel, su cercanía con José Manuel de la Sota y la provocativa y costosa campaña publicitaria en la que no se la mencionó ni se la vio a la Presidenta implicaron un mensaje claro para los dos bandos que se delinean dentro del kirchnerismo, para cuyo núcleo duro con poco anclaje en el peronismo, de lograrse la reelección –algo altamente probable a esta altura–, Scioli habrá de colocarse en el bando enemigo. “¡No es con Scioli con quien vamos a asegurar la continuidad del ‘modelo’ y del proyecto si es que el plan ‘Cristina eterna’ no se logra llevar a la práctica!”, explica con todas las letras alguien que conoce el pensamiento que anida en el entorno más cercano a Cristina Fernández de Kirchner.


 


Las solicitadas de Scioli tuvieron un claro aire presidencialista. Por eso los guarismos de las elecciones habrán de pesar decisivamente en el tiempo que vendrá. En el kirchnerismo la posibilidad de que el gobernador obtenga más votos que la Presidenta obsesiona y preocupa.


 


Con todo, los cambios más relevantes habrán de producirse en la oposición. Lo primero que habrá que ver es si los números que se conocerán en unas horas la dejarán con alguna chance cierta de disputarle el poder al kirchnerismo. En ese marco, el abanico de opciones que habrá de verificarse allí es variopinto. Habrá pases de facturas y los distintos candidatos se encontrarán, una vez más, con la cruda realidad de que, así dispersos como están, no tienen ninguna posibilidad de triunfo.


 


A partir de mañana, pues, deberán enfrentar la dura tarea de ver si tienen la capacidad de subordinar sus ambiciones personales, en pos de la edificación de un proyecto común que sea creíble. Tendrán que plantearse cómo hacer para superar sus contradicciones, que no son pocas. ¿Podrán? En ese sentido, el kirchnerismo también les ha sacado ventaja, demostrando poseer una capacidad fenomenal para actuar con un pragmatismo singular. He ahí, como muestra, los casos de Amado Boudou y de Carlos Menem.


 


Producción periodística: Guido Baistrocchi.

Fuente: 
Perfil.