Lunes, 18 Julio, 2011 - 09:03

Correo de nuestros lectores
Lo común

Generalmente al referirnos a “lo común”, se puede considerar como de poca calidad, hasta ordinario, casi sin valor, y hasta nos referimos de manera despectiva.
Hablemos de cosas comunes; los servicios públicos, se los necesitan y utilizan, obvio es tenerlos.

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Es común tener agua, luz, una plaza, un cartel, un centro de salud, un Hospital un refugio en paradas de colectivos, etc



Si se posee pavimento, dejó de ser una “suerte” o un privilegio, para ser común.

Tener alumbrado público, es común que iluminen calles y avenidas, aunque se reclame enojosamente cuando estas faltan, pero no se lo considera “nuestro”, pese a que son una imperiosa necesidad.



Es común que tenga que haber transporte públicos, pero se los considera de “nadie”, aunque cualquiera lo pueda utilizar, y también cualquiera lo puede destruir.



Estas y muchas cosas más son comunes, la de todos los días, una mayoría las tenemos, porque sirven a la comunidad, y se las considera imprescindibles, pero la responsabilidad de cuidarlos no es común, la gente no la asume como propia, sino de Entes o municipios, y “el yo pago los impuestos” no es suficiente, y hasta muestra indiferencia.



Es allí donde se modifica el concepto de “lo común”, porque valen y mucho, no solamente al momento de las inauguraciones.

En general muchas cosas que son comunes a todos, son públicas, y tendría que sentirse la pertenencia. Si alguien rompe un caño de agua, un cableado, un cartel, una plaza, una escuela, perjudican a muchos y a todos los de su barriada, que le son parte de su vida cotidiana y bienestar.



Lo público nos pertenece, y cuando se deteriora, lo mal usan, lo destruyen, están cometiendo un delito, no una travesura, están transgrediendo lo que es de “todos”, lo suyo, lo mío, la falta de ellos nos causa trastornos, a UD, a mí, al vecino, etc.



Algunos no cuidan lo público, veredas, rampas, indicadores, ud, quizás tenga en mente mucho más, es porque no se ha tomado conciencia de que han sido puesto para comunidad. Son servicios básicos, algunos indispensables, todos importantes.

Cuando se reclama a las autoridades es para que restauren lo que se rompió o que coloquen lo que falta, sin pensar que el cuidado es responsabilidad del ciudadano, fueron instalados y con un objetivo precisamente para la gente.



Para que haya participación comunitaria, podríase concienciar a cada sector o barriada de como se debe cuidar y tener una conducta “vigilante”, como prédica permanente, y hasta “reafirmar” sentirse parte de la comunidad.



Aquí se trata de calidad de vida, como también del dinero del Estado, al que los contribuyentes, justamente “contribuyen”,

Y a los que provocan desmanes deberían darles una pena, hasta trabajos comunitarios para aprendan lo que cuesta, lo que sirve, y lo que vale.

Quizás, lo expresado ya lo sepan, pero no sea común pensarlo.



Mónica Persoglia 



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